En el pecho anegado de llanto
su corazón, que fuera una rosa,
tornó en menúfar por el quebranto
de una desilusión amorosa.
Su boca de amapola en tanto
es del clavel de su sonrisa losa
tan pesada que mueve a espanto
incluso serena, aun hermosa.
Crecerá como hierba el olvido
y cubrirá las ruinas del pasado
rindiendo al paisaje lo vivido,
mas cada muro quedará atado
por las raices del amor perdido
como abrazo sin fin del amado.
martes, 5 de abril de 2011
Soneto ultraromántico
Me enrareces el pudor, desnudo,
en la atmósfera de tus gemidos;
a besos furtivos me quedo mudo
feliz en los pliegues más divertidos.
Sí: deshinibido, procaz y rudo,
juego a torturarte los sentidos,
te destenso y suelto cada nudo
que ata tus deseos más prohibidos.
Ondea, Vida Mía, arrogante
como bandera de digna goleta
atrapada en una mar bramante,
en punta de Palo Mayor sujeta,
dueña del vaivén y desafiante
de todos los vientos de la veleta.
en la atmósfera de tus gemidos;
a besos furtivos me quedo mudo
feliz en los pliegues más divertidos.
Sí: deshinibido, procaz y rudo,
juego a torturarte los sentidos,
te destenso y suelto cada nudo
que ata tus deseos más prohibidos.
Ondea, Vida Mía, arrogante
como bandera de digna goleta
atrapada en una mar bramante,
en punta de Palo Mayor sujeta,
dueña del vaivén y desafiante
de todos los vientos de la veleta.
sábado, 2 de abril de 2011
De piedras y acentos
Y este aire inhalado
roído de los céfiros,
brindando con volcanes
sempiterno sediento.
Fuga cenicienta
de ayeres arrancados:
para el filo de la hoz
no hay sentires extraños.
Estuve vivo, lo juro.
Latí luz a cielos.
Bailé con cada piedra
al son de los acentos.
roído de los céfiros,
brindando con volcanes
sempiterno sediento.
Fuga cenicienta
de ayeres arrancados:
para el filo de la hoz
no hay sentires extraños.
Estuve vivo, lo juro.
Latí luz a cielos.
Bailé con cada piedra
al son de los acentos.
miércoles, 30 de marzo de 2011
De su paso
Los verbos. De su paso quedan unas huellas de óxido arrastradas por una fatiga polvorienta. Huyeron y ahora curan sus heridas en un palacio de memoria y cristal, entre el seno y la caricia de una Princesa ebria de Fe y pureza. Bajo un sol permanente pasean por jardines sembrados de certezas bellísimas de espinas inmisericordes. Los milagros se suceden cotidianos con una normalidad arrogante. Ejemplo, mirad esos gatos: maullan manantiales de sangre que flota voluptuosa tejiendo con la pereza del humo vestidos de seda. vestidos que bailan danzas antiquísimas habitados por las almas de todas las personas que no fuimos nosotros. Los verbos. Bajo la tonante tormenta de la respiración vehemente de los Dioses los verbos conducen las ironías atemorizadas hacia la plaza del mercado donde son vendidas como esclavas. Ellas gimen el pudor de su carne desnuda, el drama de su indefensión. La Princesa sonríe hipnotizada por el espectáculo, se deleita llorando de placer, juega a ser clámide en un tiempo eterno, brotan sueños de sus ojos, sueños que en cada parpadeo tintinean como una luna de bronce golpeada por flechas de acero... La Bondad duerme. Despertará presa en los bajorrelieves de su propia cripta, inmutable a las eras, condenada a unas incomprensibles tinieblas. Los verbos son inocentes, ni siquiera encubren a los poetas.
sábado, 26 de marzo de 2011
Desamado
Desamado, dolido languidece
pese al consuelo de un invierno
ya quebrado por el pétalo tierno
que en la rama del árbol se mece...
A la maña del pico obedece
como bolígrafo sobre cuaderno:
cada brizna es un verso eterno,
cada nido, un poema que crece...
Pero los pájaros no son poetas,
trinan sin memoria de haber sido;
no sus sueños, sus cuerpos son saetas
gozosas sin ayuda del olvido;
por contra, el hombre roto de metas,
desamado, languidece dolido.
pese al consuelo de un invierno
ya quebrado por el pétalo tierno
que en la rama del árbol se mece...
A la maña del pico obedece
como bolígrafo sobre cuaderno:
cada brizna es un verso eterno,
cada nido, un poema que crece...
Pero los pájaros no son poetas,
trinan sin memoria de haber sido;
no sus sueños, sus cuerpos son saetas
gozosas sin ayuda del olvido;
por contra, el hombre roto de metas,
desamado, languidece dolido.
lunes, 21 de marzo de 2011
Te olvidé por completo
Me arrepiento de no haberte mirado a los ojos
hasta desvanecerme.
Le pido al silencio que me consuele.
"Dele usted a su alma una forma abstracta
o tendremos que ingresarle",
me dice un Galeno.
Coño médicos, se ponen guantes de boxeador
para coser con hilo caducado
destripamientos de ánimos ajenos.
Amo la brisa que nace
de cada uno de tus pestañeos,
la huella de tus dedos en el espejo de mi memoria,
las patatas fritas cortadas
con mi troceador nuevo,
y no echo mi órgano cardiaco
al arroz del perro
por no verle serio,
que ya se parece a mí bastante
para que encima deje también de mover el rabo.
Amo la risa,
yo a ella no le importo, no soy su tipo.
Busco el buen humor
como el cerdo la trufa que se queda otro.
Soplo con fuerza
para contradecir al viento.
El cerebro debería tener dos riñones
para filtrar los pensamientos tóxicos.
- ¡Papá, papá! ¡Mira: un calamar!
- No, hijo, no, eso es un guarro
que acaba de mearse en la piscina.
Ayer, para olvidarte, salí al campo.
Junto a un rebaño de vacas desnudas
dibujé en folio blanco con boli negro
la trayectoria de una mosca chochera
hasta que se acabó la tinta.
La mosca se posó en la hoja,
me miró
y estuvo medio minuto
echándose las patas a la cabeza.
... Qué sabrá de arte
alguien que ronda los orines.
Hoy, paseando por la playa, encontré una caracola.
La acerqué al oído para escuchar el mar,
pero el mar no me dejaba oír nada.
A veces,
pienso en ti, de lejos y escondido para que no te des cuenta.
Robo tu voz e imagen unos segundos
y salgo corriendo cuando bosteza la conciencia (nada nuevo).
Amo los mensajes en Braille
que esconde tu cabello;
hablo del tiempo con tu Código Postal
como si me importaran el sol o la lluvia.
Me arrepiento de tener que volver a nacer
en la próxima vida.
Desde que tú y yo fuimos,
amo la luz más que el dueño de Iberdrola,
porque la oscuridad es la gangrena
en las heridas abiertas del pasado.
Amo
tu aura,
tu espíritu,
tu sombra,
el vaho que deja tu aliento en los cristales de los retratos,
tu perfume,
tu suavidad,
tu sabor.
Pero no a ti. A ti no te amo.
... Y la pincelada de esmalte
que has extendido sobre la uña del dedo anular de tu mano izquierda;
capricho personal mío, entiende,
una de varias pinceladas,
ahí, esa mano.
¿Cómo me dijiste que te llamabas?
Todos los días de mi vida recordaré que
te olvidé por completo.
hasta desvanecerme.
Le pido al silencio que me consuele.
"Dele usted a su alma una forma abstracta
o tendremos que ingresarle",
me dice un Galeno.
Coño médicos, se ponen guantes de boxeador
para coser con hilo caducado
destripamientos de ánimos ajenos.
Amo la brisa que nace
de cada uno de tus pestañeos,
la huella de tus dedos en el espejo de mi memoria,
las patatas fritas cortadas
con mi troceador nuevo,
y no echo mi órgano cardiaco
al arroz del perro
por no verle serio,
que ya se parece a mí bastante
para que encima deje también de mover el rabo.
Amo la risa,
yo a ella no le importo, no soy su tipo.
Busco el buen humor
como el cerdo la trufa que se queda otro.
Soplo con fuerza
para contradecir al viento.
El cerebro debería tener dos riñones
para filtrar los pensamientos tóxicos.
- ¡Papá, papá! ¡Mira: un calamar!
- No, hijo, no, eso es un guarro
que acaba de mearse en la piscina.
Ayer, para olvidarte, salí al campo.
Junto a un rebaño de vacas desnudas
dibujé en folio blanco con boli negro
la trayectoria de una mosca chochera
hasta que se acabó la tinta.
La mosca se posó en la hoja,
me miró
y estuvo medio minuto
echándose las patas a la cabeza.
... Qué sabrá de arte
alguien que ronda los orines.
Hoy, paseando por la playa, encontré una caracola.
La acerqué al oído para escuchar el mar,
pero el mar no me dejaba oír nada.
A veces,
pienso en ti, de lejos y escondido para que no te des cuenta.
Robo tu voz e imagen unos segundos
y salgo corriendo cuando bosteza la conciencia (nada nuevo).
Amo los mensajes en Braille
que esconde tu cabello;
hablo del tiempo con tu Código Postal
como si me importaran el sol o la lluvia.
Me arrepiento de tener que volver a nacer
en la próxima vida.
Desde que tú y yo fuimos,
amo la luz más que el dueño de Iberdrola,
porque la oscuridad es la gangrena
en las heridas abiertas del pasado.
Amo
tu aura,
tu espíritu,
tu sombra,
el vaho que deja tu aliento en los cristales de los retratos,
tu perfume,
tu suavidad,
tu sabor.
Pero no a ti. A ti no te amo.
... Y la pincelada de esmalte
que has extendido sobre la uña del dedo anular de tu mano izquierda;
capricho personal mío, entiende,
una de varias pinceladas,
ahí, esa mano.
¿Cómo me dijiste que te llamabas?
Todos los días de mi vida recordaré que
te olvidé por completo.
viernes, 18 de marzo de 2011
Qué sé yo
Con garras afiladas en folios y libros,
con dientes de espuma de calimocho
saltó sobre su presa.
"Los cadamelos mueden chupaos
poque son calvos".
Le dijo,
y ella, también estudiante, claudicó a la bobada.
Les dolían las orejas de repetidas las canciones,
razón de sacarse juntos de la discoteca
y tambalearse etílicos
hacia el callejón de las mil meadas.
Oh, romanticismo,
sonaba una música de violines
o eran los gatos, que pegados a las baldosas
pedían auxilio,
no se supo.
La luna llena iluminaba a la madre que la parió,
porque aquel rincón
"Como cojón de grillo oscuro estaba",
que diría un Yoda nublado
por los avances del Darbeider o como se llame,
el de la Guerra de las Galaxias.
Panda ñoños, con todo el espacio que hay pelearse por unas galaxias.
Volviendo al tema,
en el concurso de despropósitos,
él dio el primer beso
contra un chicle pegado
a un desagüe mugriento.
"Tas leprosa, tía".
Lo escupió.
"Te se cae la lengua a caxos"
Ella se hizo un esguince
intentando evadirse del tanga, oye,
que metió el dedo por la correa del bolso y tiró pa bajo que pa qué.
Hicieron el amor
con el pene por donde te contaré.
La feliz del cuento tuvo un orgasmo nervioso,
se lo creyó de veras,
tan sugestionable como siempre.
Realmente, él había desvirgado una de las bolsas de basura
en las que ella yacía acolchonaba.
"Te jiero, mor mío",
dijo él,
o ella,
o la bolsa de la basura,
tampoco se supo quién.
"Dame túmero deléfono".
Se desmayaron al unítonto.
Cuando despertaron estaban casados,
tenían cuatro hijos,
él era cónsul,
ella ejecutiva de una multinacional.
La bolsa fue reciclada.
Un cardenal compró el cepillo de dientes,
providencia divina.
¿Los gatos? Bien.
Se despegaron lamiéndose las patas.
con dientes de espuma de calimocho
saltó sobre su presa.
"Los cadamelos mueden chupaos
poque son calvos".
Le dijo,
y ella, también estudiante, claudicó a la bobada.
Les dolían las orejas de repetidas las canciones,
razón de sacarse juntos de la discoteca
y tambalearse etílicos
hacia el callejón de las mil meadas.
Oh, romanticismo,
sonaba una música de violines
o eran los gatos, que pegados a las baldosas
pedían auxilio,
no se supo.
La luna llena iluminaba a la madre que la parió,
porque aquel rincón
"Como cojón de grillo oscuro estaba",
que diría un Yoda nublado
por los avances del Darbeider o como se llame,
el de la Guerra de las Galaxias.
Panda ñoños, con todo el espacio que hay pelearse por unas galaxias.
Volviendo al tema,
en el concurso de despropósitos,
él dio el primer beso
contra un chicle pegado
a un desagüe mugriento.
"Tas leprosa, tía".
Lo escupió.
"Te se cae la lengua a caxos"
Ella se hizo un esguince
intentando evadirse del tanga, oye,
que metió el dedo por la correa del bolso y tiró pa bajo que pa qué.
Hicieron el amor
con el pene por donde te contaré.
La feliz del cuento tuvo un orgasmo nervioso,
se lo creyó de veras,
tan sugestionable como siempre.
Realmente, él había desvirgado una de las bolsas de basura
en las que ella yacía acolchonaba.
"Te jiero, mor mío",
dijo él,
o ella,
o la bolsa de la basura,
tampoco se supo quién.
"Dame túmero deléfono".
Se desmayaron al unítonto.
Cuando despertaron estaban casados,
tenían cuatro hijos,
él era cónsul,
ella ejecutiva de una multinacional.
La bolsa fue reciclada.
Un cardenal compró el cepillo de dientes,
providencia divina.
¿Los gatos? Bien.
Se despegaron lamiéndose las patas.
sábado, 12 de marzo de 2011
Un brillo
Un brillo de aceitunas
tus azabaches rizan
sembrados de un Olimpo a lo terreno
luz de piel húmeda y tibia
sabe a manzana el color de
tus mejillas
¡qué es mirarte?
hilo de reloj de arena sobre la espina
los átomos del pecho los esponjas
acaricias
todo lo amaneces
cuando miras
en el ritmo de una nube
estremecida
mujer
suspiras
como vuelan
o descansan las golondrinas
cuando te abandona del cuerpo un alma
vapor de saliva.
tus azabaches rizan
sembrados de un Olimpo a lo terreno
luz de piel húmeda y tibia
sabe a manzana el color de
tus mejillas
¡qué es mirarte?
hilo de reloj de arena sobre la espina
los átomos del pecho los esponjas
acaricias
todo lo amaneces
cuando miras
en el ritmo de una nube
estremecida
mujer
suspiras
como vuelan
o descansan las golondrinas
cuando te abandona del cuerpo un alma
vapor de saliva.
lunes, 7 de marzo de 2011
Un lugar llamado Camino
Dedicado a Laura, Gemma, Roser, Shiu Schien, Francesc, Vicente, Emilio, Matthew, Daniel, Rubén, Juan, Ricardo, José, Joan, y a todos los peregrinos del Camino de santiago.
En este camino, madre,
que no lleva a ningún lado,
se hermanan cabales y descerebrados,
analfabetos y catedráticos,
orientales, morenos, blancos,
niños y ancianos,
son iguales en el barro
huellas de pordioseros que de millonarios.
Al igual que en las risas, ni en los llantos
caben los fantasmas del pasado
y es el futuro sólo el pie dando el siguiente paso.
Pueblos, ciudades, ríos, montañas, bosques, sembrados,
nos besan los ojos como tiernos labios
y toda distancia es longitud de un abrazo.
Van los peregrinos, madre, naciendo hacia el ocaso,
el silencio contra la soledad se acurruca enamorado,
se hacen amigos los extraños,
concretos los sueños abstractos,
cómplices la ilusión y el cansancio...
Frío, calor, sequía o aguacero, ¡A Santiago!
¿A Santiago...?
¿Importa ese lugar? No me pidas un salmo,
y sin embargo, no soy ateo: Me proclamo
devoto del viento que acaricia a los pájaros,
y rezo al alivio del dolor humano,
testigo de que cada sonrisa es un milagro
en este camino, madre,
que no lleva a ningún lado.
------------------------------------------------------------------------------
Dedicated to Laura, Gemma, Roser, Shiu Schier, Frank, Vincent, Emily, Matthew, Daniel, Reuben, John, Richard, Joseph, Joan, and all the pilgrims on the Camino de Santiago.
In this way, mother,
That leads to nowhere,
twin is genuine and mindless,
illiterate and professors,
Oriental, brown, white,
children and elderly
are equal in the mud
beggars traces of millionaires.
As in the laughter, or crying
fit the ghosts of the past
and is the future standing just taking the next step.
Towns, cities, rivers, mountains, forests, fields,
eyes as we kiss the tender lips
and all long distance is a hug.
Van pilgrims, mother, born into the sunset
silence is nestled against loneliness in love
strangers become friends,
dreams concrete abstract
complicit in the illusion and fatigue ...
Heat, cold, drought or rain, to Santiago!
Santiago do ...?
Does it matter there? Do not ask me a psalm
and yet, I'm not an atheist: I proclaim
devotee of the wind that caresses the birds,
and pray to the alleviation of human suffering,
witness that every smile is a miracle
in this way, mother,
That leads to nowhere.
En este camino, madre,
que no lleva a ningún lado,
se hermanan cabales y descerebrados,
analfabetos y catedráticos,
orientales, morenos, blancos,
niños y ancianos,
son iguales en el barro
huellas de pordioseros que de millonarios.
Al igual que en las risas, ni en los llantos
caben los fantasmas del pasado
y es el futuro sólo el pie dando el siguiente paso.
Pueblos, ciudades, ríos, montañas, bosques, sembrados,
nos besan los ojos como tiernos labios
y toda distancia es longitud de un abrazo.
Van los peregrinos, madre, naciendo hacia el ocaso,
el silencio contra la soledad se acurruca enamorado,
se hacen amigos los extraños,
concretos los sueños abstractos,
cómplices la ilusión y el cansancio...
Frío, calor, sequía o aguacero, ¡A Santiago!
¿A Santiago...?
¿Importa ese lugar? No me pidas un salmo,
y sin embargo, no soy ateo: Me proclamo
devoto del viento que acaricia a los pájaros,
y rezo al alivio del dolor humano,
testigo de que cada sonrisa es un milagro
en este camino, madre,
que no lleva a ningún lado.
------------------------------------------------------------------------------
Dedicated to Laura, Gemma, Roser, Shiu Schier, Frank, Vincent, Emily, Matthew, Daniel, Reuben, John, Richard, Joseph, Joan, and all the pilgrims on the Camino de Santiago.
In this way, mother,
That leads to nowhere,
twin is genuine and mindless,
illiterate and professors,
Oriental, brown, white,
children and elderly
are equal in the mud
beggars traces of millionaires.
As in the laughter, or crying
fit the ghosts of the past
and is the future standing just taking the next step.
Towns, cities, rivers, mountains, forests, fields,
eyes as we kiss the tender lips
and all long distance is a hug.
Van pilgrims, mother, born into the sunset
silence is nestled against loneliness in love
strangers become friends,
dreams concrete abstract
complicit in the illusion and fatigue ...
Heat, cold, drought or rain, to Santiago!
Santiago do ...?
Does it matter there? Do not ask me a psalm
and yet, I'm not an atheist: I proclaim
devotee of the wind that caresses the birds,
and pray to the alleviation of human suffering,
witness that every smile is a miracle
in this way, mother,
That leads to nowhere.
sábado, 5 de marzo de 2011
Por el camino
Eran muchos, pero, sobretodo, eran seis.
El destino quiso unirlos como la metáfora de un viaje a través de un mundo mágico.
El Navegante. Capitán de barco, aventurero, vividor, versado en jarcias, velas y bromas,
se ganó el carisma frente a su tripulación haciéndoles navegar por una singladura de carcajadas.
Los Guardianes. Guerreros de oficina, armados de pliegos y teclados, esforzados en crear el mayor orden posible en el mundo que recorrían... Aportaron la templanza, la serenidad y la nobleza de su gremio.
Las Hadas. Aladas de lozana belleza, deslumbrante alegría y vitalidad cantarina, magas especializadas en la psicología de volver locos a todos, y aún más: a si mismas también.
El Narrador. A ratos, parco pensativo, como cronista maestro de lo insustancial metido de pronto a relatar las cosas importantes; a ratos, retórico absurdo, como buen fugitivo de la realidad; y siempre, filósofo más que barato: gratuito, con pensamientos tan útiles para la vida como pudiera ser un puñado de tornillos a la hora de cocinar una tortilla de patatas.
Juntos alcanzaron la complicidad de quien se entrega con abierta confianza a la buena gente y con la misma humanidad es correspondido; volvieron a ser niños, eso sí, traviesos, rieron hasta la lágrima, y con la misma lágrima se recuerdan unos a otros; durante unos días entremezclaron sus espíritus en una celebración de amistad, y ahora, al recuperar el alma, a cada cual le queda para siempre incompleta, añorando a los demás.
Benditos sean, en el nombre de todo lo digno y noble que se pueda encontrar en este mundo.
El destino quiso unirlos como la metáfora de un viaje a través de un mundo mágico.
El Navegante. Capitán de barco, aventurero, vividor, versado en jarcias, velas y bromas,
se ganó el carisma frente a su tripulación haciéndoles navegar por una singladura de carcajadas.
Los Guardianes. Guerreros de oficina, armados de pliegos y teclados, esforzados en crear el mayor orden posible en el mundo que recorrían... Aportaron la templanza, la serenidad y la nobleza de su gremio.
Las Hadas. Aladas de lozana belleza, deslumbrante alegría y vitalidad cantarina, magas especializadas en la psicología de volver locos a todos, y aún más: a si mismas también.
El Narrador. A ratos, parco pensativo, como cronista maestro de lo insustancial metido de pronto a relatar las cosas importantes; a ratos, retórico absurdo, como buen fugitivo de la realidad; y siempre, filósofo más que barato: gratuito, con pensamientos tan útiles para la vida como pudiera ser un puñado de tornillos a la hora de cocinar una tortilla de patatas.
Juntos alcanzaron la complicidad de quien se entrega con abierta confianza a la buena gente y con la misma humanidad es correspondido; volvieron a ser niños, eso sí, traviesos, rieron hasta la lágrima, y con la misma lágrima se recuerdan unos a otros; durante unos días entremezclaron sus espíritus en una celebración de amistad, y ahora, al recuperar el alma, a cada cual le queda para siempre incompleta, añorando a los demás.
Benditos sean, en el nombre de todo lo digno y noble que se pueda encontrar en este mundo.
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