MENDA: ¿Existen los
Universos Paralelos?
LOCUÁN: Sí.
MENDA: ¿Y qué tienen de
particular?
LOCUÁN: Están llenos de
lelos.
MENDA: ¿Y eso?
LOCUÁN: Tontos
evolucionados.
MENDA: Sí, pero ¿por qué
en los Universos Paralelos?
LOCUÁN: Allí se les
exilia cuando en este universo llegan al estado más avanzado posible
que alcanza la inteligencia en toda Especie conocida: El lelismo,
condición fácil de reconocer por el número de individuos que
manifiestan el comportamiento de tropezar con las piedras absortos
como van de un lado para otro, como en una forma de hipnosis inducida
por la concentración en la complejidad de sus propias abstracciones
mentales. Son un peligro cósmico, lo mismo estrellan sus platillos
por todas partes, que meten un bebé en el horno y le ponen pañales
a un pollo crudo para sacarlo a pasear en un carrito por el parque.
Por eso se les traslada a un Universos Paralelos, despojados de
tecnologías peligrosas.
MENDA: Qué triste.
LOCUÁN: No.
MENDA: ¿No?
LOCUÁN: No.
MENDA: ¿No es triste?
LOCUÁN: No.
MENDA: A mí sí me lo
parece.
LOCUÁN: Ellos son
felices. Mi cuñado trabaja en el Departamento de deportaciones
Transuniversionales, y en la última reunión familiar nos habló del
Universo Paralelo X.
MENDA: ¿Cuál es ese?
LOCUÁN: El número
234960777825869206892009545981 por la izquierda.
MENDA: Ah.
LOCUÁN: En todos los
mundos de Paralelo X se extendió la costumbre de colocar cada piedra
en un lugar de paso, para tropezar.
MENDA : ¿Con qué objeto?
LOCUÁN: Con una piedra,
he dicho.
MENDA: No, no, pregunto
que por que motivo quieren tropezar.
LOCUÁN: Ah. Para ascender
socialmente. A quien más tropieza se le considera más abstraído,
más inteligente, así reconocen a los sabios entre ellos, porque los
lelos, en apariencia, son todos iguales. Así jerarquizan las
sociedades, nombran cargos públicos de más o menos autoridad,
distribuyen funciones, ocupaciones, derechos y obligaciones a los
ciudadanos. Lo nombramientos más importantes se deciden en las
Olimpialíticas, una forma de oposiciones donde solo pueden
participar los más destacados. Allí obtienen por puntuación plaza
en la Presidencia o Ministerios de sus planetas
MENDA: ¿Y cómo se sabe
que los tropiezos son casuales? un fingidor podría llegar a
presidente, como en mi mundo. ¿Todos los lelos son honestos?
LOCUÁN: Aunque el lelismo
está muy alejado de la deshonestidad, también ocurren intentos de
fraude pero ninguno llega a las Olimpialíticas, se delatan porque
aún corriendo, tropezando cayendo e incorporándose a toda prisa, no
consiguen tropezar tantas veces ni con tanta naturalidad como un
auténtico abstraído
MENDA: Curioso. ¿Y cómo
son las pruebas Olimpialíticas?
LOCUÁN: Variadas, por
ejemplo: "Tropiezo en la meta de los cien metros lisos", "
Cantidad de tropiezos en una maratón, "Tropiezo de longitud",
"Tropiezo de altura", “Tropiezo marcha atrás",
"Natación con tropiezos mil metros boyas", "Tropiezo
ciclista contra piedras de tonelada", "Tropiezo submarino a
pulmón libre", "Tropiezo múltiple en carambolas",
"Tropiezo acrobático rítmico", "Tropiezo mental con
piedra a distancia", "Tropiezo creativo"...
MENDA: Para,
paaaaraaa .¿Qué es eso de tropiezo mental con piedra a distancia?
Eso es imposible.
LOCUÁN: Es imposible para
un humano. Muchas criaturas inteligentes poseen tal poder de
autosugestión que meditando en trance místico sufren hematomas y
traumatismos al tropezar espiritualmente con piedras que pueden estar
al otro lado del planeta. El actual Presidente del Planeta Hispanraj
0´0 ganó esta prueba con un exitoso tropiezo del que resultó
seriamente herido con desgarro de podotentáculo y fractura de gelato
cerebral.
MENDA:
¿Podo...tenta...culo? ¿Gelato? ¿qué son esas cosas?
LOCUÁN: El equivalente a
la pierna y la cabeza, si fuera tu caso.
MENDA: ¡Qué bárbaro!
¡Iba corriendo mentalmente y tropezó contra una montaña?
LOCUÁN: No. Caminaba y
pisó una china.
MENDA: ¡Tanto daño por
pisar una china!
LOCUÁN: Sí. Al pisar la
china perdió el equilibrio espiritual y rodó mentalmente por un
terraplén Kármico.
MENDA: Impresionante. Solo
una inteligencia superdotada puede conseguir algo así.
LOCUÁN: Efectivamente. El
presidente está conduciendo a Hispanraj 0´0 hacia el liderazgo de
la Confederación económica de Universos Paralelos. Realiza una
gestión visionaria, con una capacidad asombrosa, en un
mandato Histórico. Los lelos de incontables universos tienen todas
las esperanzas puestas en él.
MENDA ...Ya... Y eso del
"Tropiezo creativo", ¿en qué consiste?
LOCUÁN: Consiste en
conseguir un tropiezo único, jamás visto ni registrado oficialmente
en ningún archivo conocido, ni a lo largo de la historia ni a lo
ancho de los múltiples espacio siderales. Semejante logro se define
como “Tropiezo de Autor” y su artífice consigue directamente
cargo ministerial por la importancia del fenómeno en la puntuación
final. Así fue el caso de Tontoro Escamalisa, ministro de
Amputaciones de recursos Privados, en el planeta Hispanraj 0´0
MENDA: ¿Y cómo fue ese
tropiezo?
LOCUÁN: Tropezó con la
piedra de su vesícula biliar.
MENDA: ¿En serio se le
ocurrió llevar esa piedra a las oposiciones?
LOCUÁN: Y puesta. En su
organismo. Dentro de la vesícula.
MENDA: No entiendo nada.
Si la lleva dentro, ¿Cómo va a tropezar con ella?
LOCUÁN: Proyectaré un
video holograma de la proeza para que lo entiendas... Aquí está.
MENDA: ¡Puaaaaj! ¡¿Qué
es eso?!
LOCUÁN: “Quién”: El
Ministro Tontoro Escamalisa.
MENDA: Qué asco, gelatina
transparente rellena de tropiezos de ni se sabe...
LOCUÁN: Sí se se sabe,
son órganos vitales. Se trata de un hispanraj 0´0ano, pertenecen al
Reino Animal, clase gelatimorfos, orden podotentaculados, familia
retractilantes , género Eruditus, especie Eruditus Tarugui. Observa
cómo camina: Extiende y retrae los tres podotentáculos del interior
al exterior de su cuerpo haciéndolos pasar por distintos canales de
su anatomía dependiendo del esfinter de salida elegido para pisar en
el lugar más conveniente del terreno.
MENDA: ¡Joder, qué asco!
¡Parece una mierda que intenta cagarse a si misma..! ¡Eh! ¡Cuidado!
¡Toma! ¡Qué guarrazo se pegó! Si da hasta pena... Quiso pisar
sacando la raba por el agujero trasero de acá y le tropezó dentro
del cuerpo con ese melón atropellado que tiene dentro.
LOCUÁN: No es un melón.
Es la piedra de su vesícula.
MENDA: ¡La leche! ¡Qué
cruel es la evolución de las Especies en otros mundos! Y luego me
quejo yo de éste... Mira que sois raros los extraterrestres...
LOCUÁN: Esa es una
valoración provinciana. En el 99´99 % de los mundos causaría
asombro ver una forma de vida de sexo macho dotada solo de un órgano
corporal para la transmisión de células genéticas.
MENDA: ¿Qué de qué?
¡Ah! ¿...Dos?
LOCUÁN: Y catorce. Y más.
MENDA: ¡¿Y para qué
quiere alguien catorce?!
LOCUÁN: ¿crees que a un
enamorado le sobraría alguno?
MENDA: ...Ah... Visto
así... Y sin enamorarse también, claro. Y las hembras... ¿también
tienen catorce del tema éste?
LOCUÁN: No. En ningún
mundo.
MENDA: ¿Y eso?
LOCUÁN: Sería un absurdo
evolutivo.
MENDA: Pues no entiendo
por qué.
LOCUÁN: ¿Para asar
catorce pollos necesitas catorce hornos?
MENDA: Claro, claro, ahora
lo entiendo, he visto hornos que asan muchos pollos a la vez.
LOCUÁN: ¿En películas?
MENDA: No. En negocios de
pollos al as... ¿Sabes qué te digo?
LOCUÁN: Sí. Mi traductor
funciona perfectamente.
MENDA: No. Me refiero a lo
que te voy a decir ahora mismo.
LOCUÁN: No. Me dejé el
adivineitor en la nautotemporal.
MENDA: …
LOCUÁN: ¿Sí?
MENDA: Que yo me alegro
con lo mío. Bastante te complica la vida un solo pollo.
LOCUÁN: ¿Complicar? ¿Qué
complicación? La predisposición acoplativa de los sexos receptores
en el Planeta Tierra es célebre en toda la Vía Láctea.
MENDA: Como te oiga una
puritana susceptible te pega un guantazo que te pone la trompeta de
tubo de escape.
LOCUÁN: Para que lo
entiendas con una metáfora en el contexto de tu cultura: Los mundos
son conventos donde no cohabita ni Don Juan Tenorio.
MENDA: ¿Y qué sabes tú
de estos asuntos, para poder comparar?
LOCUÁN: Aterricé por
primera vez en este mundo en un lugar apartado y montañoso, al lado
de una construcción claramente obra de seres inteligentes. Un
rótulo, “Casa Rural El Jatu”, me lo confirmó. De repente, más
de veinte formas de vida salieron de allí en tropel. Mi analizador
me informó: “Identidad: Humanos. Inteligencia racional, capacidad
para la abstracción. Estado de salud: Enfermos. Diagnóstico:
Intoxicación. Sustancias intoxicantes: presencia en organismo de
Alcohol etílico y cannabinoides. No contagioso”. Saludé
levantando los dos brazos, símbolo intergaláctico de paz y ofrecí
ayuda para devolverles la salud, como obligan las ordenanzas del
Código Universal diplomático legal para Encuentros en la Tercera
Fase, Edición Actualizada. “Locuán de Absurdilandia saluda a
Humanos de Tierra. Solicito autorización para inducir la d
esintoxicación de sus organismos”. Se desató entonces una confusión de gritos y reacciones nerviosas que mi analizador interpretó como euforia y excitación lúbrica. Mi traductor emitía sobrecargado frases apelotonadas mezcladas con risas de gran animosidad: “¡ Aaaaayyyyyyy, perracas, me habéis traído un boyyyyyy! /// ¡Este enano verde no es el negro del catálogo! Además, ¡Iba a venir de bombero! /// ¡Da igual! ¡A por él! /// ¡Quítate el disfraz, cacho frikiiii! /// ¡Si está forradooo, mira que carrooo! /// ¡¿ La flauta también la tienes verde?! ¡Ja, ja jaaa! /// ¡Queremos un marciano tuuuuuyo!... ¡Queremos un marciano tuuuyo! (Coro) ///.
esintoxicación de sus organismos”. Se desató entonces una confusión de gritos y reacciones nerviosas que mi analizador interpretó como euforia y excitación lúbrica. Mi traductor emitía sobrecargado frases apelotonadas mezcladas con risas de gran animosidad: “¡ Aaaaayyyyyyy, perracas, me habéis traído un boyyyyyy! /// ¡Este enano verde no es el negro del catálogo! Además, ¡Iba a venir de bombero! /// ¡Da igual! ¡A por él! /// ¡Quítate el disfraz, cacho frikiiii! /// ¡Si está forradooo, mira que carrooo! /// ¡¿ La flauta también la tienes verde?! ¡Ja, ja jaaa! /// ¡Queremos un marciano tuuuuuyo!... ¡Queremos un marciano tuuuyo! (Coro) ///.
Se abalanzaron sobre mí,
coreando, riendo, gritando... Huí a la carrera. El humano más
adelantado me apresó sin pudor por las antenas durante un segundo,
con lo que estimuló mis emisiones genéticas que salieron disparadas
de mi trompeta en forma esporas creando un espectáculo como de
fuegos artificiales de colores fosforescentes lo suficientemente
impresionante como para conseguir zafarme de la presa aprovechando el
pasmo general. Subí a mi nauto como una centella y dos minutos más
tarde, en la cara oculta de la luna, supe al consultar el archivo
general de la nave que los humanos son diferenciados en dos sexos, de
los cuales yo había intentado contactar con veinte de los
asimiladores genéticos y gestantes, llamados “Hembras”.
MENDA: En fin, no comento.
Además, nos desviamos del tema científivo.
LOCUÁN: Todos los temas
son científicos.
MENDA: Me refiero a la
física.
LOCUÁN: De lo físico
hablábamos.
MENDA: Y de lo espiritual.
LOCUÁN: Lo espiritual es
físico.
MENDA: está por
demostrar.
LOCUÁN: En tu mundo,
porque cuánto más sabéis, más renunciáis a lo real.
MENDA: Misticismo barato.
LOCUÁN: No. Conocimiento
científico gratuito.
MENDA: Faltaría que me
cobraras, que todavía me debes 6´50 del yo-yo alemán.
LOCUÁN: No tengo dinero
terrícola. Ya saldaremos.
MENDA:Ahora sí que has
parecido Humano. Te quiero, tío.
LOCUÁN: Te quiero,
Humano.
MENDA: ¿De veras?
LOCUÁN: No. Es la
correspondencia protocolaria que dictan las ordenanzas del Código
Universal Diplomático Legal para Encuentros en la Tercera Fase,
Edición Actualizada.
MENDA: ¿Seguro que no
eres Humano? ¿Un experimento secreto de laboratorio genético?
LOCUÁN: Seguro.
MENDA: Volviendo a la
ciencia, otra pregunta, ¿existen los agujeros de gusano?
LOCUÁN: Sí.
MENDA: ¿Y cómo son?
LOCUÁN: Variados.
MENDA: ¿Y se puede viajar
por ellos?
LOCUÁN: Sí, los gusanos
pueden, cada uno por el suyo, en una manzana, en la corteza de un
árbol, en el limo de una ría...
MENDA: No, alien, no, me
refiero a los supuestas singularidades espacio-temporales que unen
dos lugares alejados años luz en el Espacio.
LOCUÁN: Ah. Sí, pero ya
no se usan, se quedaron obsoletos. Se descubrió una nueva forma de
llegar a todas partes, de una manera infalible, rápida, precisa y
segura.
MENDA: Ya sé cual: los
ordenadores del Ministerio de Hacienda.
LOCUÁN: ¿Como?
MENDA: Es broma.
LOCUÁN:Ah.
MENDA: Hablando de
impuestos ya que todo es científico y tú sabes mucha ciencia, dime
¿Cómo se las arregla Hacienda para cobrarnos tantos.
LOCUÁN: La respuesta a
ese enigma es inalcanzable para mi civilización. El cobro de
impuestos es la única rama del conocimiento humano que se encuentra
a miles de años de evolución, por delante de nuestra cultura.
MENDA: Lo sabía, en el
fondo, lo sabía... ¡Qué cruz..!. Hablábamos de viajes. El agujero
de gusano se quedó obsoleto. ¿Qué usáis ahora? ¿Madrigueras de
liebre?
LOCUÁN: No. Empleamos el
viaje en el tiempo al Principio del Universo, al primer segundo del
Bin Bang. Allí toda la materia del Universo está concentrada en el
tamaño de una pelota de tenis, de forma que si nos desplazamos una
partícula, al volver al presente nos encontramos a años luz de
distancia del lugar de partida. Por eso, llamamos al Big Bang El Gran
Atajo.
MENDA: ¡La hostia! ¿Y
para viajar más cerca?
LOCUÁN: El ómnibus o el
Plegador de Materia
MENDA: ¡Eso qué es?
LOCUÁN: Vehículo
automóvil de transporte colectivo y trayecto fijo para trasladar
personas.
MENDA: Digo lo otro, el
plegador de materia... Espera, espera... ¿qué es eso de que usas el
autobús, me has dicho que no tienes dinero.
LOCUÁN: El último dinero
del que disponía me lo gasté en el autobús.
MENDA: ¿Tú? ¿Un alien
en autobús? ¿No chilla nadie? ¿No hay estampida?¿No viene el
ejército a capturarte?
LOCUÁN: No. Siempre monto
con maquillaje y nariz de payaso y reparto tarjetas “Locuán,
cómico infantil, fiestas de cumpleaños y otros eventos.
MENDA: ¿Y la gente se lo
cree?
LOCUÁN: La gente se lo
cree todo en este mundo.
MENDA: Buen disfraz, nariz
de payaso.
LOCUÁN: Es mi uniforme de
trabajo. Me gano la vida.
MENDA: ¿Pero, trabajas de
verdad?
LOCUÁN: Sí.
MENDA: ¿Te hiciste
autónomo?
LOCUÁN: No
MENDA: ¿Ilegal?
LOCUÁN: Sí.
MENDA: ¿Cobras en “B”
LOCUÁN: Sí.
MENDA: La leche, todo el
mundo pensando que soy invasores y resulta que sois evasores. ¿Y
haces gracia a los niños?
LOCUÁN: Toda.
MENDA: ¿Y cómo?
LOCUÁN: Hablo todo el
tiempo en mi idioma natal, describiendo Absurdilandia.
MENDA: ¿Suena gracioso
eso?
LOCUÁN: Sí.
MENDA: Dí algo en tu
idioma.
LOCUÁN: #|*
//*”%&”·*”¨+*$.
MENDA: ¡¡¡JA
JA JA JA JA JA JAAAAAAAA!!! ¡Calla, callaaa! ¡No puedo, no puedo,
jajajajajaaa! Eres bueno, muy bueno, jajaja... Suena como un
gato cabreado dentro de un de un depósito de helio, jajaja. ¿Que
significa lo que has dicho?
LOCUÁN:
“Buenos días tenga usted”
MENDA: Muy bueno, muy
bueno... Ah, dime qué es eso del Plegador de Materia.
LOCUÁN: Es un reordenador
de ubicación de átomos. Durante una trillonésima de segundo arruga
el espacio solapando el suelo de destino sobre el origen , así, al
desarrugar aparecemos pisando el destino.
MENDA: ¿Ahora sí que te
pille! ¡Embustero! ¿Por qué no lo usas en lugar del autobús?
LOCUÁN: Porque te hace
aparecer como de la nada en los lugares de destino, entonces sí me
descubrirían.
MENDA: ¿Y porqué no lo
usaste para huir de la despedida de soltera?
LOCUÁN: Lo había dejado
en el nauto.
MENDA: ¿Y porqué usas el
platillo, si tienes el trasto plegador? ¿No puedes ir a otros mundos
con eso?
LOCUÁN: No.
MENDA: ¿ Y eso?
LOCUÁN: El Espacio es
vacío, y el vacío no se pliega.
MENDA: Ya, pues me lo
enseñes o no me lo creo... ¿ Me vas a decir que lo has dejado en el
platillo?
LOCUÁN: No. Lo tengo
aquí, mira.
MENDA: A ver... ¡Eso es
una pata de conejo!
LOCUÁN: La funda te
confunde, que no te confunda la funda. Este año en Absurdilandia se
llevan fundas de pelo sintético para todo tipo de artilugios de
bolsillo.
MENDA: Vale ya, que lo
estoy viendo, patita de conejo con sus almohadillas y unas.
LOCUÁN: Son los mandos de
programación.
MENDA: Vale con la broma,
listo, pues si funciona eso llévame al Museo del Prado y después al
Parque del Retiro a echar una meada en el estanque, no te jode, el
Cabezón del Espacio.
LOCUÁN: De acuerdo.
Vamos.
MENDA: ...
LOCUÁN: ...
MENDA: ¡Hostia! ¡¿Dónde
estamos?! ¡”Las Meninas” de Velázquez! ¡La pera con antenas
que te parió! ¡Nos van a enchironar!
LOCUÁN: El museo cerró
hace una hora.
MENDA: ¡Las cámaras, los
seguratas, capullo! ¡Que nos vamos ya , cacho moco de las galaxias!
LOCUÁN: ¿Al Parque del
Retiro para orinar?
MENDA: ¡A la mierda sin
guantes, ETpollas! ¡¡¡La alarma!!! ¡Ya vienen! ¡¡¡A casa, a
casa, a casa!!! ¡¡¡Dale, dale, daleeeeeeeee!!!
LOCUÁN: ...
MENDA: ...
LOCUÁN: Ya estamos. ¿Te
ocurre algo, Humano? Tu faz ha cambiado como si te hubiera picado un
aviscorpión del Planeta Flixpas.
MENDA: ¡Me ha picado una
rana con nariz de trompeta! ¡ Me ha picado una aceituna de 40 kilos
que habla! ¡Me ha picado un bote de Fayri con antenas! ¡Me ha
picado el pepino barrigón de la huerta! ¡Mucha tecnología y poco
conocimiento! ¡ Menos luces que la lancha de un traficante! ¡ Más
inconsciente que poner un bebé al volante...!
LOCUÁN: Como decimos en
mi mundo: “No emulsiones los tricenípteros, le dijo el Epikextor
al Nawipi”
MENDA: ¿Eh? ¡¿Qué?!
LOCUÁN: Quiero señalar
la incongruencia de que un humano le haga a un absurdolandés juicios
de valor sobre el uso responsable o irresponsable de la tecnología
MENDA: ¡Eso no es cosa de
especies! ¡Eso va por individuos! Cada cual hace lo que hace...
LOCUÁN: En los humanos,
la irresponsabilidad tecnológica es herencia genética.
MENDA: ¿Ah, sí?
Entiendo, entiendo, quieres decir que la gente que bebe y conduce lo
hace porque ha tenido un tatarabuelo que se emborrachaba y se metía
en los charcos con las primeras alpargatas industriales y cosidas a
máquina que se veían por el lugar... ¡Anda ya! ¡Já! ¡Já con
já! ¡ Un “Já” que no lo salta un canguro calzado con Adidas!
LOCUÁN: El origen es más
antiguo. La curiosidad me llevó una vez en viaje temporal al preciso
momento en que la humanidad descubrió la forma de hacer fuego, allá
en la Prehistoria. El descubridor se llamaba, y sigue llamándose en
el pasado, Graj, de la tribu de los Pringanga. Puedo llevarte al
lugar y momento para que veas lo que hizo Graj con el primer fuego
que consiguió encender por sus propios medios.
MENDA: ¡Como vuelvas a
tocar la pata de conejo te la comes con arroz!
LOCUÁN: Te recuerdo que
el plegador no hace viajes temporales. Iríamos en mi nauto.
MENDA: Contigo no monto yo
ni en los caballitos.
LOCUÁN: Como quieras. Te
lo contaré, entonces. Graj...
MENDA: Sí, ya sé, Graj
se moría de frío con toda la tribu y triunfó encendiendo un fuego.
LOCUÁN: No. Ocurrió en
África, Kalahari, a 50º C.
MENDA: Vale, no tenía
frío, pero asó la cebra y estaba más rica, y los niños y ancianos
podían comer mejor y tal y cual.
LOCUÁN: No. La carne
asada la conocían al comer animales muertos en incendios
espontáneos, provocados por rayos. Les parecía repugnante, solo la
comían en caso de hambruna.
MENDA: Ah, ya sé,
descubrió el tabaco y le daba por el desagüe tener que esperar a
que cayera un rayo para encender el puro
LOCUÁN: No. Graj odiaba y
envidiaba a Krujo. Krujo había inventado el tambor y se había
apareado con Preixla, seducida por el ritmo del invento.
MENDA: ¿Krujo, Preixla?
¿Quiénes son esos?
LOCUÁN: Krujo, más
conocido en en la tribu y alrededores como “Aguja de Hierba”
MENDA: ¿Y eso?
LOCUÁN: Porque era
pequeño y flaco como el bicho-palo y demasiado torpe y flojo para
ser útil en cualquier labor.
MENDA: No tanto, pues
inventó el tambor.
LOCUÁN: Fue casual,
intentaba cazar con un palo una rata subida a un tronco hueco.
Invento el tambor porque falló todos los golpes
MENDA: ¿Y Preixla?
LOCUÁN: Hembra alfa, la
más deseada en todo el Kalahari.
MENDA: Ya... Joven, alta,
esbelta, guapa, lista, resuelta...
LOCUÁN: No. Chaparra,
obesa, fofa, boba, promiscua, y en sus últimos años fértiles.
MENDA: ¿Ese era el
atractivo?
LOCUÁN: No. Atraía
porque siempre paría trillizos, tenía 75 hijos de todas las edades,
todos goriláceos, brutos, irascibles.
MENDA: Ya. El hijo que
todo el mundo quisiera tener en la prehistoria. Triunfadores,
supongo.
LOCUÁN: Sí.
MENDA: ¿75?
LOCUÁN: Sí, y cada uno
de doce padres diferentes.
MENDA: Te creo. No me
atrevo a no creerte.
LOCUÁN: Puedo llevarte a
verlo.
MENDA: ¡Que no! ¡Pesado!
¡Que te creo! Venga, dime ya cómo inventó Graj el fuego y que hizo
con él.
LOCUÁN: Frotó dos palos
durante horas. Iba de un lado a otro diciendo que había inventado un
ruido nuevo, como Krujo. El ruido no tubo éxito pero consiguió
hacer fuego.
MENDA: ¿Se puede saber ya
de una vez qué hizo con el fuego?
LOCUÁN: Una gran hoguera
y tiró a Krujo dentro.
MENDA: Asesinato.
LOCUÁN: No. Krujo salió
de la hoguera , medio quemado, y saltando y chillando tomó su palo
con la intención de pegar a Graj, pero se lo pensó mejor y disimuló
el gesto dándole al tronco hueco, con rabia, con frenesí. Toda la
tribu reía mientras le imitaba en sus palos, saltos y gritos, por
hacer burla. Tanto divirtió a sus gentes que con frecuencia le
pedían que lo repitiese. Se acababa de inventar también, aparte de
la música, el baile y la canción. Aún hoy, aquí se canta y se
baila alrededor de las hogueras, cosa difícil de ver en otros
mundos.
MENDA: … Me estás dando
dolor de cabeza, casi me mareo ya...
LOCUÁN: Entonces, sigamos
hablando de ciencia.
MENDA: Ya no sé si es
buena idea.
LOCUÁN: Pues ha ocurrido
una cosa curiosa en Absurdilandia.
MENDA: A ver... Cuenta.
Seguro que me arrepiento.
LOCUÁN: El yo-yo que te
encargué ha triunfado en Absurdilandia, se fabrican por millones..
MENDA: El que no ha
triunfado he sido yo, que no me lo has pagado.
LOCUÁN: Te pagaré.
MENDA: Sí, como todo el
mundo, todo el mundo pagará.
LOCUÁN: Te decía...
MENDA: Sí, te oí
perfectamente, y date cuenta, los niños son niños en todos los
mundos. Tanta tecnología y prefieren un disco con una cuerdecita.
LOCUÁN: No, si no es eso.
Resulta que se llevó el juguete a la escuela y en manualidades le
acopló un fusionador de materia extradimensional, un singularizador
magnético y un inducidor de altas presiones por campos de fuerza,
ya sabes, trastos sencillos que les enseñan a hacer en clase. Al
lanzar el yo-yo, el singularizador magnético en desplazamiento
rotativo estimula un vórtice dentro de las esferas de fuerza, con la
actividad de una hiper presión de campos combinados que a través de
una ventana extradimensional permite la entrada y transmutación, por
efecto del fusionador , nauralmente, de materia oscura previo
contacto con un objeto cualquiera de nuestra dimensión, el cual
desaparece durante esa décima de segundo para reaparecer cuando deja
de tocarlo el yo-yo, pero, como ya habrás deducido, el objeto
aparece transformado en oro, con la misma forma y dimensiones, pero
metálico, de oro.
MENDA: ¿En serio? ¡Qué
sencillo! ¡¿Cómo no se me ocurrió a miiiiiiiii?!
LOCUÁN: Por eso mismo: Es
tan sencillo que solo se le podía ocurrir a un niño.
MENDA: … Lo sabía...
Lo sabía... Me iba a arrepentir... Te dejo por hoy, tengo que ir a
la Bayer a comprar un camión de aspirinas...
LOCUÁN: ¿Te llevo?
MENDA: ¡¡¡QUE
NOOOOOOOOO!!!
