viernes, 21 de mayo de 2010

Breviario locuánico del día.

.


.
Observaciones:



La crisis se agudiza: En los parques los niños chupan las pipas sin pelarlas para que duren más y la gente saca los perros cogidos por las orejas para no gastar la correa.
Muchos ciudadanos opinan que las medidas económicas tomadas por el Gobierno serán más inútiles que un 69 entre ángeles.

La Sociedad Protectora de la Mosca Doméstica desbordada por la afluencia de ejemplares famélicos necesitados de tratamiento de choque nutricional. La carencia de migas en las cocinas de los hogares españoles crea el caos aereo, apenas se programan vuelos locales y se han suspendido los Despensa-retrete.

Ganaderos de La Vega de Pas ante la imposibilidad de hacer frente a la subida de los precios del forraje y los piensos han optado por subir y atar las vacas a los pinos para que pazcan hasta las copas. Al respecto, el Director de Decatlón anuncia la pronta reposición de los arneses de escalada talla XXXXL, agotados desde hace dos semanas.

Las carnicerías amplian la oferta de viandas con productos más económicos para paliar la carencia de clientela: Muslos de oso de peluche, 3,50 el kilo; Alas adobadas de compresa, 1,50 el kilo; Rodajas de antena de grillo, 2,75 el kilo.

Los ayuntamientos cobrarán a los ciudadanos el nuevo Impuesto de Vigilancia de Contenedores para cubrir los gastos de personal de seguridad encargado de garantizar que las bolsas de basura no sean sustraidas antes de la llegada del camión de recojida. Así mismo prosiguen las investigaciones para intentar desarticular la mafia organizada que acapara el tráfico clandestino y la venta de estas bolsas, que ya cotizan en el mercado negro a 10 céntimos la unidad mediana y a 32 cms la grande con olor a cabezas de marisco.

El presidente Zapatero se aprieta el cinturón. Solidarizado con los grupos ecologistas que protestan por el derroche de recursos y acorde a las demandas del sector industrial textil, colapsado por la subida de precios de la materia prima, manifestó en su última rueda de prensa: " Me paso al tanga".

Esto es todo por el momento. Seguiremos desinformando.

.

domingo, 16 de mayo de 2010

Jo

Pedro Locuán Tolosiento tiene una expresión anfetamínica en el rostro y el mismo gesto en el resto del cuerpo. Sentado en tensión en una silla de madera de violín encara un comité de tres veterinarios y 3000 periodistas venidos de todo el mundo excepto de Mozambique. Mete la mano por debajo del pantalón, se saca un pastillero del calzoncillo, lo abre, extrae un grillo del mismo y se lo come masticándolo despacio. Los flases de las cámaras se han disparado a lo loco, sin conocimiento, ya sabéis cómo son los periodistas. En el planeta Tierra sólo se puede encontrar Chorombolita en la química metabólica de los grillos, a razón de 18 grillos al día, en 37 años los depósitos de combustible de la nave extraterrestre estarán a medio nivel, lo suficiente para transportar a sus ocupantes a 110.345.345.630.563.056.563.456.552.456 años luz en dos décimas de segundo. Einstein era un sabio, pero incapaz de llegar a imaginar las ecuaciones que en los parvularios Parampamporomperempipopupupepapaperotatí aprenden los Parampamporomperempipopupupepapaperotatíes cuando aún son bebés y sólo pueden digerir lava fundida en los volcanes de su planeta, Parampamporomperempipopupupepapaperotatie
(...)
Se estrellaron en su cabeza y quedaron alojados en su cerebelo. Son tan pequeños que juegan al fútbol con los electrones de manganeso cuando salen a dar un paseo por los sesos de Pedro. Utilizan su cerebro puenteado como un ordenador personal. Han cambiado las costumbres del huésped para proporcionarle una vida larga, pues lo necesitan hasta su partida, dentro de casi cuatro décadas. Le hicieron aborrecer las drogas, el tabaco, el café, las comidas grasas, la inactividad física, leer los periódicos, hacer caso a los amigos, etc., es decir, todas aquellas actividades que desgracian la vida a las personas. Aparte, le crearon un programa especial de relaciones sociales, por lo cual, con su nuevo "don de gentes" ha conseguido un trabajo en el que prospera y escala puestos cómodamente y tiene vida sexual semanal no de pago. Lee. Libros. Sí, esos objetos de los que tanto se habla en alguna cadena de TV a altas horas de la madrugada. Potencia su intelecto en las bibliotecas, su cuerpo en los gimnasios, su vida afectiva con la hembra humana de nombre Adela, elegida por los Parampamporomperempipopupupepapaperotatíes para equilibrar emocionalmente su mundo de lo mismo. Adela es una mujer excepcional, en su infancia sufrió un traumatismo cráneo encefálico al caer de un avestruz. Le quedó dañada el área cognitiva del cerebro cuya función es dominar al macho de la especie, eso le convirtió en una mujer inteligente y sumisa a la voluntad del macho... ciencia ficción, vaya.
(...)
Matemática de otro mundo, fórmulas de intuición extrasensorial que le han permitido ganar la Lotería Primitiva ocho veces seguidas. Se presenta ante los medios de comunicación y quema el boleto en público. Es la forma de reunir suficientes informadores. Hoy es el día en que transmite al público el mensaje alienígena: "Saludos. Las sardinas son sardinas". Parece absurdo, pero los mayores científicos analizan el mensaje, enuncian teorías con toda seriedad y consciencia de que el futuro de lo humano está en juego. Las variantes a que da lugar susodicha afirmación traducida a torpes fórmulas de lógica pura señalan de forma imprecisa aún la destrucción de nuestro mundo en poco tiempo.
(...)
No estamos solos, sabemos lo que queremos, vivimos la vida real como si fuera un sueño, y tenemos la nariz como la campana extractora de la cocina de un regimiento de zampadores.
(...)
Un rayo láser aparece de la nada, o mejor dicho, de una micro nave alojada entre dos neuronas y parece ralentizar el entorno, aunque en realidad acelera el análisis del pensamiento sobre todo lo percibido.
(...)
Pedro tiene el deber de comunicar la próxima extinción de la vida en la Tierra. Planeta "no apto" para formar parte de "la Confederación Cósmica”. No se trata de que en este mundo la vida animal y vegetal compita por preponderar en cada especie para multiplicarse y expandirse de una forma aniquiladora entre sí, sino de la rápida evolución del potencial humano, más rápida que el desarrollo de la sociabilidad cooperativa natural, es decir, que aquí no se trata de que cada perro se lama su tal, sino que hay perros que esclavizan a otros para que les laman el tal, o los capan por diversión, para que no tengan ni tal aburrido que lamerse. Esta forma de relacionarse en grupo anula la posibilidad de asociación a la Confederación, pues los humanos no descansarían hasta que todo Universo conocido les lamiera el tal.
(...)
Tranquilo, Sigmund Freud... ¿Una galletita?
(...)
El exterminio es urgente, 4000 años más y habrán colonizado todo su sistema solar, otros 20.000 años y media Vía Láctea, otros 100.000 años y conocerán la utilización psíquica de las puertas astrales Medalaganas, que convierten las distancias en anti-distancias, por lo que, como sabemos, todo el Universo quedará a su merced y estragos.
(...)
"Las sardinas son sardinas". Han pasado tres años, la frase se convierte en material de estudio desde los colegios, más de 38.000.000 millones de individuos la han convertido en el tema de sus tesis doctorales intentando descifrar el camino que a través de ella se abre a la posibilidad de supervivencia de nuestro mundo: matemáticos, sociólogos, economistas, lingüistas, teólogos, pescaderos, zoólogos, ufólogos y más logos, etc.
Andresito encuentra la solución a los seis años de edad, muy aburrido, a la hora del recreo, castigado en el aula a no salir, por meterse el puño en la nariz. Escribe torpemente la frase con mayúsculas.
LAS SARDINAS SON LAS SARDINAS.
Borra las terceras letras.
LA SA DI AS ON AS AR IN S.
Se da cuenta de que ha descubierto un idioma extraterrestre y vuelve a borrar las terceras.
"LA ADAS NA">LA ADAS NA ARNS.
Una palabra queda descubierta: "ADAS". La extrae y resulta "LANA ARNS". Queda al aire la segunda: "LANA". Concluye que "ARNS" lo han escrito para despistar, pues no significa nada.
Tiene "ADAS" y "LANA", y piensa:
"Lana, mi chaqueta es de lana, sí, ¿y qué? ¿Que me la ponga? Si me la pongo es para salir al recreo, pero no hace frío ahora, ya calentó el Sol... ¿A dónde podría ir con chaqueta y que me hiciese falta? Ah. A la cámara frigorífica del colegio, allí buscaré "ADAS"”.
Así lo hace, esquiva al profesor que lo vigila supuestamente, pero que se ha quedado dormido en la sintomatología depresiva que la docencia le inflige y se dirige a la cocina, en la cámara encuentra una caja "EMPANADAS", más que "ADAS", o sea. Toma una merluza congelada con las dos manos y sobreponiéndose al frío lacerante dice en voz alta y clara:
- Mis saludos, soy el portavoz del mensaje descifrado.
- Tú eres tonto, chaval, ¿qué haces con ese pez en las manos?-le contesta la caja.
- No sé, me pareció propio como un simbolismo, dado el momento histórico que estamos viviendo.
No está mal la expresión para un niño de seis años. Andresito nació con un coeficiente intelectual por debajo de lo normal, pero se formó como un niño prodigio porque su padre jamás le permitió ver la televisión.
- Anda, suelta el pescado, que te vas a resfriar-dice la caja- Y escucha: te habla un átomo-nave Parampamporomperempipopupupepapaperotatíe, agarra esta empanada y tírala al mar, todo el planeta quedará contaminado con el mega-virus que alterará las consciencias y llevará en 24 horas terrestres a todas las formas de vida a la evolución por Colaboración Natural.
- Jo, total, que me quedaré sin mis cosas...
- Eso es, y al mismo tiempo todas las cosas serán tuyas y de todo el mundo, se acabó el instinto de propiedad privada y el botijo de plástico.
(...)
Han pasado tres años. Locuán se levanta temprano, abandona la vivienda, la deja abierta, tal como se encuentran todas las del mundo, para que pueda utilizarla el primero que llegue, sube en la calle al primer coche que encuentra, todos están a su disposición y a la del resto de los ciudadanos, ve que tiene la batería de propulsión baja, se dirige hacia el surtidor eléctrico, conecta la toma, espera un rato, vigila que no hay nadie y aprovecha a dejar 100 euros sobre el mostrador para pagar la carga, en ese momento aparece un agente policial que se había escondido detrás de los cepillos de abrillantar las patas a los dromedarios, le pide la documentación y le denuncia, "así aprenderá". La multa a pagar ascenderá a 3000 euros a ingresar en la ya vergonzosa cuenta millonaria de Locuán. Está terminantemente prohibido pagar los objetos de consumo, hacer regalos no consecuentes a motivo tradicional, ayudar al prójimo innecesariamente, etc., pero siempre hay quien se deja llevar por los nuevos instintos. Locuán, reincidente, soñaba con ir a África a trabajar en los duros campos de cultivo, uno de los destinos más solicitados, pero dado su comportamiento, ya es imposible, le han castigado a presidir con carácter vitalicio la Zona Europa (cargo denigrante) desde que intentó donar todo su dinero a la Investigación para el Tratamiento del Generoso Patológico. Su familia le comprende, pero rechaza su trato, por ser un delincuente que en numerosas ocasiones ha demostrado no respetar la máxima planetaria: "No pagues, no regales, no ayudes innecesariamente". Lleva intentando ser pobre desde hace tres años, ha cometido ya tantas faltas en favor de la Especie que le han obligado a vivir en una mansión y a tomar vacaciones seis meses al año a todo lujo. Para más humillación, le obligan a vestir de primera calidad y a enjoyarse hasta las cejas. Una vergüenza, pero, ¿qué le vamos a hacer? Siempre habrá descontentos con el orden impuesto.

lunes, 10 de mayo de 2010

Carta Jacobea

.



León, a tantos de hoy del año en que escribo esto.



Como duermo menos que una lechuza en un concierto Hevy, he asistido esta noche en el albergue de peregrinos a un concurso de ronquidos cuyo primer premio ha quedado desierto porque el jurado se ha quedado sordo y ha tenido que ser trasladado de urgencia al hospital.



En mi opinión, el representante alemán ha hecho grandes méritos por su ataque inmediato, diez minutos después de que se apagaran las luces del dormitorio comunitario, y con un registro de graves equilibrado, profundo de tono como el de una leona llamando a las crías, con acertadas variaciones de volumen de mínimos a alto in crescendo. No obstante, ha de ser descalificado irremisiblemente, pues en sus tiempos de desvelo emitía sonidos carrasposos con la intención pésimamente disimulada de despertar a su más gallardo oponente. Me refiero al inglés que con una actitud de maratoniano incansable se expresaba en un rugido de hormigonera industrial con el eje descentrado. Así con todo, el inglés insistía en quedar profundamente dormido en cuestión de segundos para reiniciar la marcha de su potente motor decibélico. El alemán, al que con sus más de sesenta y cinco años podemos tildar de “Perro no joven”, alcanzó el súmmum de la anti-deportividad a las 4:40 de la madrugada, cuando habiéndose levantado para ir al baño, a su regreso sacudió al inglés con un pérfido guantazo al tiempo que decía “Sorry”.


Posiblemente, muy pocas veces en la historia nocturna de los albergues del Camino de Santiago se hayan dado casos de similar deshonestidad, comportamiento innoble, desprecio por el significado espiritual de esta antiquísima ruta que conduce a la ciudad del Apóstol que no está en ella. Gracias a que Nuestro Señor vela por los justos aún cuando duermen, pudimos ser testigos de cómo el inglés recuperaba el sueño en menos de un minuto, y poco segundos después alcanzaba el nivel rítmico de berrea con el desarrollo equilibrado del ciervo macho de la manada que acaba de sobreponerse en lance desigual contra el cuadrúpedo más viejo y resabiado de trucos engañosos, cual compañía de suministro eléctrico facturando los consumos de energía a sus clientes.



A más anécdota; otro peregrino durmiente no competidor en este reñido concurso y sin relación ni cuento con él, resultó ser víctima del percance de la no aparición de una botella metálica de aluminio, de lo cual se percató al aparejar su equipaje, expresando su contrariedad o cualquier otra emoción natural en esta coyuntura con la palabra “fuk” o algo parecido repetida varias veces y cuyo significado, si no yerro en mi breve archivo de vocabulario de este escupitajoso idioma, considero de lo más inapropiado de pronunciar en el lugar donde nos encontrábamos, nada menos que el “Convento de las Monjas Carvajalas, donde, en virtuosa oración y trabajo, vive una comunidad religiosa donde no se “fuk” ni se “fukó” ni se “fukerá”, por ser actividad mundana, pecaminosa, incluso si se realiza sin formalizar un contrato matrimonial, o se efectúa dentro de este contrato con intenciones distintas a la mera reproducción humana, siendo de esto muy conscientes los allí alojados, especialmente los jóvenes, que con inocente mirada seguían las evoluciones de sus congéneres femeninas ataviadas con esos pijamas del siglo XXI, los cuales no estoy seguro si son prendas de ropa o una capa de pintura dermatológicamente aprobada que se aplica sobre la piel con un spray desde la cintura hasta las rodillas.



Así mismo, hablando de estas nuevas generaciones de católicos, pude ser testigo de su devoción al observar cómo el día anterior habían hecho acopio en los supermercados de cuatro litros de la sangre de Cristo embasada en tetrabrik por una tal Don Simón, que estoy seguro comulgarían durante la etapa de hoy para sobrellevar, intoxicados de éxtasis, los padecimientos físicos del Camino de Santiago, que algunos creyentes, con sano humor cristiano, llaman “Camino de San Ampollo”.



Y esto es todo por el momento, desde la ciudad de León.


.



jueves, 6 de mayo de 2010

Regalos

.


Una amiga loca
me regaló
una vaca gorda.
La vaca sólo comía verdura,
pero engordaba
como una burra.
La puse por nombre “gando”
porque todo el mundo le decía:
“ahí va la vaca gando”
y es que daba risa
verla andar renqueando
siempre a toda prisa
pastando por el prado.
Un día, mi vaca, que volaba,
se posó en los cables de la luz
y murió electrocutada.
Estuve triste
hasta que un feligrés
me regaló
un gato inglés.
El gato tocaba el piano
y cantaba en japonés.
A las cinco de la tarde
mi gato me pedía un té
que bebía haciendo el pino
porque le gustaba al revés.
Mi gato cazaba ratones,
pero sólo los que tenían
dos pares de cojones:
los arrancaba los huevos
primero y después
los contaba con los dedos,
y sin no le salía la suma
dejaba a los ratones sueltos.
Mi gato fue a jugar
en medio de la carretera;
veía a los camiones pasar
y se escondió debajo de una rueda;
le fui a buscar
y sólo vi tripas sueltas…
¿habría estado comiendo?
no lo sé, no lo encuentro.
Buscando a mi gato hallé
un perro abandonado,
cojo, bizco
y jorobado.
El perro bebía güisqui
y fumaba tabaco.
Le gustaba jugar al póker
por pasar el rato,
pues no tenía dinero
para apostarlo.
Se iba por la mañana
temprano
y volvía de madrugada
drogado,
herido de alguna pelea
en los barrios bajos
y oliendo a perras
de perfume barato.
Un día vino
la policía a buscarlo,
le esposaron las patas de delante
y se lo llevaron.
Le ingresaron en una academia
después de rehabilitarlo;
ahora es un policía
e investiga el narcotráfico;
tiene su propia vida
y a mí no me hace caso.
Me quedé otra vez solo
hasta que traído por el viento
llegó a mi casa un loro
algo flaco y muy hambriento,
que al verme dijo: “buenos días”
y perdió el conocimiento.
Alimentelo y cuidelo
para curarlo y salvarlo,
y el loro se puso bueno
a pesar de su zodiaco.
Nos hicimos amigos
y pasamos largas horas
dándole los dos al pico,
por ejemplo, esta forma:


-¿Qué quieres para comer?
-Buenos días
-Perdón, buenos días.
-Buenos días.
¿Qué quieres para comer?
-Buenos días.
-¿Pipas con café?
-Buenos días.
-¿Te gusta mi corbata?
-Buenos días.
-¿Pues la compré barata.
-Buenos días.
-Ayer vi una película.
-Buenos días.
-Me pareció algo ridícula.
-Buenos días.
-Salía un indio tuerto.
-Buenos días.
-Arrastrando un pollo muerto.
-Buenos días.
-Entonces vino un vaquero.
-Buenos días.
-Y se lo cambió por un puchero.
-Buenos días.

La charla era amena.
Tratábamos en profundidad
todo tipo de temas,
si bien es verdad
que la expresión del loro
dejaba que desear
por su acento carrasposo
y la poca variedad
de palabras que el “pico de oro”
usaba al hablar.
Para mejorar su vocabulario
le dejaba ver la televisión
a la hora del telediario,
y él, prestando atención,
aprendió nuevos vocablos,
los cuales, no perdía ocasión,
en todo momento dado,
de usar en la conversación.
Hasta que un día
por la mañana
le dije “buenos días”
y contestó, como si nada:
“el corazón
va instruyendo
en mi sentimiento
la religión
y mayores disparates.
Basan su defensa
de la misma manera
que los ignorantes
que la desprecian
intentan desligarse
de impulsos naturales
que les aquejan.”
Me quedé perplejo
escuchando un pensamiento
tan culto y complejo.
Le puse al loro unos zapatos
y le llevé a la radio;
firmó un contrato
que le hizo millonario.
Ahora, el “pico de oro”
vive en un castillo,
tiene mayordomo,
y conduce un deportivo
en el que pasea
por sus tierras
a las papagayas
por docenas;
y el pájaro cabrito
ya no se arrima
ni se habla
con éste, su amigo,
que le salvó la vida
y le llevó a la fama.
Si alguna vez
tengo otra mascota,
será un pez…
¡disecado!
He acabado.
ir arriba