martes, 26 de noviembre de 2013

Aniversario. El sábado de mis Musas

Me debato Sentimiento ensordecido en el bullicio. Me debato estático en el Ser o Ser Otro cuasi cual maniquí con burka en el Aquelarre de aquellas musas frágiles, pero atrevidas, que latían excitadas encarando con descaro el rito de huir de la vida cotidiana al paraíso de las frivolidades... … Espíritus femeninos, sílfides gozosas, catedráticas de la mirada tierna, de la palabra juguetona, bellezas vestidas con la elegancia de provocar el deseo de su desnudez; beldades vedadas a las caricias que de lentas y suaves dejan para siempre cicatrices en las manos de la memoria. ¡Y tanta juventud en sus décadas...! Sus ojos, espejos en la piel madura, brillan con adolescencia, sonríen, sonríen y sonríen, aletean, le hablan con fonemas a mi rostro: máscara de ausencia y de cansancio que oscila de la mudez a la torpeza desintegrada. … Pero ellas sonríen, sonríen y sonríen y me reclaman y me insisten y me esperan y me desentrañan y me comprenden y hasta me burlan maliciosas, encantadoras. Me agotan, me aparto, me resuelvo en miradas que liban sus apariencias, percibo, me perciben, oculto, ocultan; ellas, conspiran jocosas, maquiavelistas... Sonrío, sonríen y parlotean, pienso, piensan y parlotean y concluyo: Ahora que me fui, vivo en vuestra fiesta, mis Musas
ir arriba