domingo, 26 de diciembre de 2010

Cancionero impopular



Te presento a mis pueblerinos,

todos oriundos de Oriundia

donde igual se plantan pepinos,

que se baila la Cumbia;

La,la,la,


y te hablo de estas tierras,

de paisajes y animales,

de sus glorias, de sus mierdas

y costumbres anormales,

la, la, la.

El toro pastaba en el prado,

Vino un lobo cruel

y le mordió ya sabes qué.

El buey pastaba en el prado.

La, la, la.:

La nube promete lluvia,

el árbol promete sombra,

el ministro promete la luna,

Nicasio la mete a Pastora.

La, la, la.

Elvira está muy fea,

Federica está muy guapa,

Elvira cuando habla,

Federica cuando calla.

La, la, la.

La abuela era diabética,

y se inflaba a torrijas:

"Eso de la dietética

es para las pijas"

La, la, la.

Presume Bernardino

de tener mujer hermosa,

yo a él le admiro

por los cuernos que le adornan.

La, la, la.

La vaca da leche,

el nogal da nueces,

la huerta da sandías

y el rico "Buenos días".

La, la, la.

En la frente del Indalecio

naciendo están dos cuernos:

uno es el izquierdo

y otro es el derecho

La, la, la.

Se comió una vaca Silverio

y murió desangrado,

no le quitó los cuernos,

en el pecho se le clavaron.

La, la, la.

Celso, el Cojimanco,

se creía “Superman”

saltó por un barranco

y por lo visto le fue mal.

La, la, la.

Le pica la pulga a la gata;

le pica la mosca a la vaca,

y a la viuda de Toño

le pica mucho el codo.

La, la, la.

Se emborrachó Patricio

el día de su comunión,

ha cumplido sesenta y cinco

y no quita el colocón.

La, la, la.

El agarrado de Ramón

caga el sinvergüenza

sin bajarse el pantalón

para no perder la mierda.

La, la, la.

El alcalde colecciona sellos,

el boticario, mariposas;

y el cachondo de Juanín

las bragas de sus esposas.

La, la, la.

Ya eran feo y llorón

el hijo de doña Lara

que le ponía un pañalón

desde el culo hasta la cara.

La, la, la.


Bernardino baila la Jota;

Calixto el Pasodoble;

y Basilio la peonza

encima de Montse.

La, la, la.

El campanario se hundiría

si le cayera tanta agua

como le cae anís encima

al hígado de la Gerarda.

La, la, la.

La noche se fue con el día:

el rocío se fue con el sol:

y la marrana de Clarisa

con un negro vacilón.

La, la, la.

Ruperto mucho se adorna

como un árbol de navidad,

pero luego le faltan bolas

a la hora de la verdad.

La, la, la.

Le criaron con los cerdos

al hijo de Apolinar,

ahora, el puñetero

es ministro de sanidad.

La, la, la.

La Roberta es una cerda

que nunca se asea,

para quitarse la braga

usa lija y espátula.

La, la, la.

El perro dice “guau”,

el gato dice “miau”,

mi abuelo: “pendejo”

y hacienda. “paga impuestos”.

La, la, la.

El padre se iba a la mina,

la madre se iba al campo,

y la niña hizo barriga

debajo de Bruno, Blas o Braulio.

La, la, la.

El vago de Anastasio

fue a coger caracoles,

pero corrían demasiado

y se puso a coger flores.

La, la, la.

Los cerdos de Andrés

murieron empachados

por echarles de comer

las sobras de su plato.

La, la, la.

No daba la hora mariano,

ni daba los “buenos días”

el avaro murió atropellado

por no dar paso al tranvía.

La, la, la.

El cura va por ahí

con la sotana arrugada,

y eso que se hace servir

por una hermosa criada.

La, la, la.

Donde pisaba descalza Inés

crecía un metro la hierba,

pues llevaba los dos pies

siempre llenos de mierda.

La, la, la.

Como las dulces flores liba

la trabajadora abeja,

así va por las cantinas

el borracho de Esteban.

La, la, la.

Otro día nos veremos,

otro día sonrientes,

otro día más cuentos

de esta puta gente.

La, la, la.

En la noche serena

En la noche serena

y a la orilla

del río, oigo

la música,

la voz… tu trino,

el claro sonido

que siega y trilla

el crecido trigo

en mi alma;

y lo muele y amasa

con dulces palabras

amorosas, susurradas…

y enciende el horno

de amor en brasas

que tuestan hornada

de pan delicioso;

y lo sirve sobre la mesa

de nuestra piel

cubierta

por el mantel

de un rocío de estrellas.

En la noche abierta

de luceros

veo dos soles:

tus ojos sinceros

derramando fuego

entre parpadeos,

fuego de amores,

lumbre del faro,

guía de este marinero

que naufraga en las olas

de tu cálido cuerpo,

y se sumerge y ahoga

en el remolino más tierno,

donde es vivir

perder el aliento.

En la noche calma,

bajo una bóveda

de ramas,

busco el sendero

que esconden marañas

de suave pelo:

por el camino

a ciegas

reconocido,

al tacto

me deslizo

y hallo

valles encantados

donde pierde el sentido

este viajero enamorado;

y mágicos cerros

de increíble ensueño:

y grutas escondidas

de atrayente misterio.

Camino entre los árboles.

me detengo en los calveros.

sigo y exploro:

palpo el terreno

sin querer abrir los ojos.

En la noche dichosa

rompen los lazos

y vuelan libres

los instintos desatados

en los fundidos regazos…

y vuelan las pasiones

en alas de una fragancia

exudada en los roces

de la carne abrazada,

y son perfumes

los sabores

y saben a conjuro

los olores;

y caen los muros

que cercan los goces,

y los goces escapan

salvajes y puros

en luminosa alborada…

………………………..

en la noche callada

y a la orilla del río

cesan los gemidos

y los amantes descansan.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Todos los años tienen un 19 de diciembre

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Cuando la vida te pone en un punto y aparte inesperado donde escribías un párrafo cotidiano y feliz, tú sabes dibujar inspirada por la tristeza una mayúscula nueva y elegante en la que renace la continuidad o, mejor, en la que sigue continuando el renacimiento constante que es tu Estar en todo momento.
El primer trazo honra la nueva línea como talla el primer golpe del maestro cantero la primera piedra para el cimiento de una catedral soñada.
Tus sueños.
Las bóvedas reales, artísticas y majestuosas son solo piedras, materia trasformada para terrenales deslumbramientos.
Tú eres de sueños en tintura de Esperanza.
Eres una esencia paciente, constante, alma en templo, artesana de tu propia abstracción, Ser distraído con la materia como excusa.
Recuerdo aquella vez.
Tus pinceles liberaron un atardecer, un bosque, un río, un pájaro que se refrescaba de los calores de aquel verano en un remanso. Allí estábamos nosotros, dos gotas de agua sobre unas alas nerviosas. Fuimos arrojados al aire, nos encontramos, nos fundimos en una perla de trasparencia y diamantes. Apenas nos acogió un pétalo en la orilla, allí quedamos exiliados de la corriente para siempre, conscientes partícipes y observadores sensibles de la realidad de las vidas que nos rodeaban, tan diferentes e iguales a las nuestras.
Allí, embriagados por los perfumes florales que atrapaste con la maestría de tus colores, en el murmullo musical de trinos y gorjeos fielmente dibujados, nos quedamos quietos bajo la lluvia de luz que caía rota entre las hojas de los árboles.
Desde entonces, te quiero.
Te quiero en el despertar a un día de ocio después de muchas jornadas agotadoras;
te quiero en cada palabra del poema que se escribe solo;
te quiero complacido en el primer sorbo de café.
Te quiero amargado en miserias,
censando ignorancias,
aborreciendo indiferencias, frivolidades y egoísmos por el mundo.
Te quiero cuando un chiste me hace reír.
Te quiero en la agonía de los miedos míos, tuyos o nuestros.
Cuando deseo morir, te quiero.
Te quiero a vivir.
Te quiero que me salvas.
Te quiero que no Soy sino a través de tu Estar.
Te quiero tanto, que en tu defensa igualmente
me cago en Dios o le rezo a la Virgen,
en un ejercicio de sinceridad desnuda,
en un éxtasis iluminado de Fe,
asumiendo las consecuencias, encarando con seriedad las responsabilidades
de estos arrebatos místicos,
acertados o condenatorios para mi alma…
Porque estás ahí ; por andaluza,
por sonreír; por morena; por hermosa; por noble; por sensible; por inteligente;
por comprometida, te quiero.
Te quiero porque ríes todos los días,
porque lloras por cosas importantes y por tonterías.
Te quiero porque no caminas,
porque te duele el cuerpo, porque estás indefensa, porque te pones triste.
Cuando estás enferma es cuando más te quiero.
Cuando estás bien es cuando más te quiero.
Cuando te ofuscas es cuando más te quiero.
Cuando te alegras es cuando más te quiero.
Te quiero porque eres niña sabia, licenciada en gracias, anciana en punzadas.
Porque les pones lazos rosas a las penas.
Porque solo te enfadas con justicia,
porque perdonas y consuelas.
Te quiero porque dibujas, escribes, tejes, cantas y ríes.
Y vuelves a reír.
Y otra vez ríes.
Te quiero porque te enmarcas en…
Y una vez más: ríes.
… Un pueblo blanco, con iglesia y castillo,
rodeada de sierra y olivos,
acogida como eres en una familia ejemplar,
entre gentes orladas de humor y luces...
...Y no es que te quiera por miles, millones de razones,
sino que quererte me las fabrica todas,
y todas te iré diciendo pasando los días,
sobre la base, no lo olvides, de quererte
porque eres Ana.

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domingo, 5 de diciembre de 2010

No me llames "Controlador", eso sí que no te lo consiento.

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Señor, qué trabajos. ¿Qué voy a hacer con vosotros?
¿Habéis visto alguna vez controladores en los parcamientos del Carroful?
¿O del Recorte del Inglés? ¿O del Erotoski? ¿o del Marcachona?
No.
Que hacéis mal los aeropuertos, coloño ya.
Hay que hacerlos más grandes, como un aparcamiento de coches, con cinco mil pistas de aterrizaje individuales, llegan los aviones, todos apiñaos, no importa, sobra sitio, encima del aeropuerto una megarrotonda circular de 50 km de diámetro, señalizada con bollas flotantes; todos los aviones, nada más llegar, una vuelta a la rotonda, o dos, o las que hagan falta, oye; que sobra sitio, una vuelta y aparcas; que falta, sigue girando que ya saldrá alguno del aparcamiento; que te quedas sin queroseno, haber llenao el depósito, o no haber ido tan lejos, joér, que pareces tonto, tanto título y tanta hora de vuelo presumiendo por los bares y te quedas sin queroseno volando, pa darte dos collejas, quitarte la licencia de vuelo y asignarte la vespino con pedales del aeropuerto, la que usa el friegamanchas de aceite de las pistas pa pasear la fregona de un lado para otro. Pues eso, ellos mismos, los pìlotos, entre ellos por radio, en español, (hasta los esos de donde nacen los pollitos estoy, somo se llamen, que no me acuerdo, ya está bien del "Inglés, idioma oficial" ¿oficial de qué? anda, nene, si no sabes español vete a aterrizar a Gibraltar), pues eso, en español: "La 342 pa mi" (El "pa", obligatorio en la gerga pilotécnica, que abrevia y se entiende igual) y va el tio y aterriza en la 342. Viene otro: "La 825 pa mi", y así todas, cada uno pa su aparcamiento por su pista propia, los números bien gordos pintaos en el suelo, se vean sin gafas, y unas cacho luces que te fundan nieblas de esas más espesas que la mahonesa. Pa despegar, se despega por otra pista que sale del aparcamiento pa allá, por el otro lao, así no choca nadie. Los pasajeros por debajo del suelo, o sea, estación de metro a cada lado de cada aparcamiento.
Que eso de los controladores está en la Galaxia más desfasao que un afilador de hachas de piedra.
Claro, qué váis a saber vosotros, si no salís del planeta.
En fin, 200.000 euros al año, de sueldo. Joer, qué estrés, eso sí lo entiendo, me pagan a mi eso y me pongo de los nervios en el concesionario de la Mierdacedes eligiendo deportivo, ya te digo, que si este corre más, que si el otro es más bonito, que si aquél no anda pero te le venden con rubia gilipollas en tanga... Pero a mi ¿qué me van a pagar? si soy albañil, llevo ya 20 años que no tengo cojones ni de aterrizar los dolores de espalda, no controlo ni el peso corporal y me da sueño de lo que me aburre una pantalla donde no te dejan matar los marcianitos.
200.000 euros. "Es un trabajo estresante". O sea, que con más dinero se te quita el estrés. Eso ya lo sabíamos, joer, nos pasa a todos, pero cuando ganamos 1000, no 200.000. Santa medicina el dinero. Ya te digo, a mi que el médico que me haga a partir de ahora recetas de Cuatrocientosmileurosanol Forte, que estoy algo atacao.
Me cago en tó ya menos nel wáter closse.
Bien estaban algunos en la cola del paro con un avión de papel en la mano, moviéndolo por encima la cabeza y haciendo con la boca el ruido este: "ÑIIIIAAAAAAAAAOOOOOOOOOOOOOOOOOO".
De la Tierra teníasis que ser.
Panda notas.
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