viernes, 26 de marzo de 2010

Despiste

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Foto de Anita Márquez ;-)

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Despiste

Me desperté a las siete,
abrí los ojos a las ocho
cuando ya, por error, había cogido
el bus de la línea diez y ocho,
y ahora que lo pienso,
todavía tuve suerte
librar de ir desnudo
en un despiste, por quererte.

….

Desayuno con sueños

La taza de café
ha quedado vacía.
Su asa me incomoda,
es una oreja que tal vez
espere de mi unas palabras.
¿Qué decir?
¿Oye los pensamientos?
¿Qué pensar?
La cucharilla, acostada en el platillo,
algo alterada por una gota de café
que guarda nerviosa
en su cóncava forma
ansiando lasciva el imposible
de impregnar de cafeína
cada molécula de celulosa
del sobre vacío de azúcar
besado en su vientre
por la elíptica curva de acero.
"Brasil", dice la taza.
"Exit", contesta el sobre.
La cucharilla guarda silencio,
oculta algo.
La giro excitado en busca
de la intimidad que me hurta.
"18/10" revela en el envés
de su esbelto talle.
No entiendo.
Busco la explicación
en el poso de la taza
y descifro en una constelación
de partículas de café
el número elevado a la potencia,
el de veces que a cada segundo
quisiera verte impregnada
de mis esencias,
en un Brasil de pasiones,
en el exit de nuestras conciencias.
¿Qué decir?
¿Qué pensar?
Claramente:
18 elevado a 10.

……………

Un café, por favor. Siempre nos quedará Marcilla, y la campanita con sordina de un remolino que funda el azúcar, como sintonía para la indescifrable magia de endulzar lo amargo con lo banal cotidiano, cuando ya la banalidad se hace transcendente como la madera a la que se aferra el náufrago. Soy feliz en este momento, el café me dibuja en el alma sinuosas vetas de árbol viejo que mi pensamiento recorre distraído con un dedo imaginario.

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Pescadora de mis sonrisas,
ya no vienes a mis orillas,
el río detiene la corriente de los días,
a los pájaros pide semillas para cubrir el fango de las riberas
con jardines de alegría. .....

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Un sobre en blanco hallado en el cajón de una mesita es una provocación que invita... Como una barca a la orilla de un lago, a subirse y navegar hacia otra orilla donde sabemos se encuentra la persona amada... Invita como los labios cerrados, indefensos, dormidos, de ella, frescos, a ser besados... Invita a lanzar una red de palabras en la que caiga atrapado el pensamiento, de la enamorada, para ser arrastrado cientos de kilómetros e izado a esta barca de cariño que hacia su orilla navega, por el lago de los serenos pegamientos del amado.

...

¿Que para qué sirve la poesía?
Alguna vez,
en algún lugar del mundo,
un poema salvó una vida.
¡Escribid, poetas!
Llenad el mundo de versos como caminos
que lleven a todas partes,
para que la esperanza no vuelva a perderse
nunca más.
Nunca.
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miércoles, 24 de marzo de 2010

Loco de amor

No doy ni un paso.
Espera.
Que me concentre.
Antes echaré un trago.
No.
¿Agua, agua?
¿Es agua el agua? ¿No? ¿Qué contiene la botella?
¿Sí?
¡Cuquiiiiiiiiii!
¡Oeeeeeeeeeeeeeé! ¡Oé! ¡Oé, oé, oé! ¡Oé. oé, oeeeeeeeé!
Oye, tú, Piedra.
No contesta.
¿A quién le pregunto?
Al destino: qué sabio, qué ridículo, qué caprichoso.
Prrrrrfffffff. Pio, pio.
Segundo a segundo,
casis a casis,
mira, oye, que me concentro.
¡Ay, qué pasión! ¡Fijo que he nacido!
¡Que me acuerdo, que me acuerdo!
¡Ñiiiiiiiiiiiiiiiiaaaaaaaaaoooooooooooooo!
Glllllljjjjjjj.
Kilo y medio de sesos,
medio más de corazón,
mimos a fuego lento,
cuatro besos, un hervor.
Un aliento de gemidos,
dos pellizcos de desvelo,
reposar, servir en frío,
qué deleite, que me meo.
¡Es ella!
¡Haaaaaaaddddaaaaaaaaa! ¡Floooootttaaaa!
¿Floto? Nooooooo. Ellaaaaaaaaa.
¡Que no, que no doy ni un paso!
A la autopista, a la selva, al mar, al precipicio,
¡Tírate tú! ¿Tírate tú? ¿Pio, pio?
Prrrrfffffff
“…sendero; eso, jardines; eso, estanque; eso, el muro…”
Dice el Destino.
“Camina, Enamorado, no pasa nada”.
Dice el Destino.
El mono culturista
con la bata blanca.
Qué sabiondo, qué ridículo, qué caprichoso.
Bebe tú, Destino, que te vi echar las pastillas.
Mono.
Culturista de caca.
Que “Desvarío” dice.
De los huevos, bobo, sí, tú, palabra de honor.
¡Hadaaaaaaaaaaaa! ¡Chochooooooooooottteeeeeeeeeee!
¿Floto?
No doy ni un paso.
Espera.
Que me concentre.

martes, 23 de marzo de 2010

Locuán versus Savater

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1. Savater:

“A veces la persona inteligente entiende que frente al estúpido tiene menos convicciones y menos creencias que el tonto. El tonto tiene más ideas”.


Locuán:

“En sus sistemas políticos democráticos, los humanos cometen el error de votar a los líderes que tienen más ideas”.


2. Savater:

“Al repetir las grandes preguntas intentamos hacernos dueños de nuestra vida, tan incierta y fugitiva; preguntarse es dejar de trajinar como animales, automáticamente programados por los instintos, y erguirse, secándose el sudor para decir : « Aquí estamos nosotros, los humanos, ¿qué hay de lo nuestro?».


Locuán:

¡Cuánto mejor los humanos seríais dueños de vuestra vida si cobrarais el sueldo antes de cavar la zanja! Así no tendríais esos problemas con el jefe”.


3. Savater:

“El filósofo coge su bien allá donde lo encuentra (a), reúne sus materiales sin preocuparse excesivamente de su nobleza (b) y le reconforta más conservar las diferencias (c) que clamar desde el primer momento por la sagrada unidad del todo (d).


Locuán:

“Un filósofo terrícola es el equivalente a un cachondo salido absurdolandés buscando un ligue rápido un sábado por la noche.

Referencias (a), (b), (c) y (d) Savater.


4. Savater

“La verdad es que la democracia se basa en una paradoja que resulta evidente a poco que se reflexione sobre el asunto: Todos conocemos más personas ignorantes

que sabias y más personas malas que buenas”.


Locuán

“En mi mundo sólo tienen derecho a voto los gilipollas y los hijos de perra. Gana las elecciones el partido que menos votes consigue”.


5. Savater:

“El hombre mira, pero no ve; cuando ve, no alcanza y si alcanza no puede retener”.


Locuán:

“Un acertado dicho feminista absurdolandés reza: «Malo es llevar el marido al Carrefur para que te ayude a hacer la compra del mes, y peor que sea un enano manco»”.


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Amada mía

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Cuida no se averíe tu teléfono.
Amada mía.
Quemaría un bosque,
me verías en los informativos
hacer el imbécil con una manta india,
antes de ser detenido.

Qué celos de tu Soledad.
Amada mía.
No puedo competir, no puedo darte esa calma,
ni llegar tan a tu adentro,
ni puedo impedir que te subyugue
en mis ausencias.

Viene la noche; no para mí.
Amada mía.
Me persisten unas 12:00 impasibles
desde aquella tu primera,
para mi,
sonrisa.

Tú sabes que no me disfrazo.
Amada mía.
Depuro mis más honestos sentimientos,
los verso con nobleza entregada;
toma mi vida, bien mío:
soy poeta y te la clavo.


Quieras perdonarme.
Amada mía.
Cuando te trato como la corneta del loco,
la tiza del tonto, la pleiesteision del adolescente.
Me tienes loco, tonto y niño,
porque te quiero.

domingo, 21 de marzo de 2010

Liberábame

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Con un ánimo áspero, lánguido,
próximo mi espíritu mísero
al pérfido vértigo melancólico,
(de la lástima, pórtico mortífero)
veíame.
Súbito,
en la cóncava bóveda de árboles,
un pájaro espléndido, dulcísimo,
en el ámbito indómito, mágico,
como pétalo trémulo y tímido
veíase.
Súbito,
alejándome de lo inarmónico,
(al pájaro báculo de mi ánima
y músico alzándome estático)
igual que en el céfiro las águilas,
veíame.
Súbito,
en mi máscara, monótona, lóbrega,
bajo el párpado, húmeda lágrima,
cual fantástico, único, relámpago
de un magnífico júbilo, plácida,
liberábame.

sábado, 20 de marzo de 2010

El monje y el niño

Este cuento educativo es utilizado en los parbularios de toda la Confederación Galáctica. Su contenido puede herir los sentimientos de formas de vida sensibles, por lo cual ustedes los humanos, niños o adultos, pueden leerlo tranquilamente.
EL MONJE Y EL NIÑO

El monasterio chino se caía a pedazos. Había conocido mejores tiempos. El agua del río bajaba negra y apestosa debido a la actividad industrial de la ciudad cercana. Los turistas pululaban por los alrededores merodeando por cada rincón. Alguno se había sentado al borde del bosquecillo para descansar.

A la entrada del templo, junto al río, un viejo hablaba con un niño. El anciano vestía una túnica roja y morada, colores que simbolizan sabiduría y autoridad. El niño, de unos doce años, vestía de blanco, símbolo de la inocencia y la inexperiencia, como correspondía a la uniformidad de los novicios.

- Maestro, ¿por qué los árboles no son todos de la misma especie?
- ¿No lo sabes?
- No.
- Piensa en la razón.
- Por mucho que pienso, no encuentro la respuesta.
- ¿Crees que debe haber una respuesta?
- ¿No la hay para todo?
- ¿Ha de haberla?
- No lo sé, maestro.
- Piensa si ha de haberla.
- ¿Cómo puedo saber si habría de haberla? Tal vez, pudiera haberla y yo no alcanzarla o no alcanzarla por no haberla. En el segundo caso, yo no podría saber que no la estuviese alcanzando por no haberla, podría pensar siempre que no la alcanzo por mi ignorancia a pesar de sí haberla. También podría haberla y yo alcanzarla si fuera tan sabio como tú, maestro porque tú sabes todas las respuestas a todos las preguntas, ¿verdad?
- ¿Cuántas preguntas existen?
- Infinidad, maestro.
- ¿Cuántas respuestas?
- Infinidad, o menos de infinidad en el caso de que algunas preguntas no tengan respuesta, o más de infinidad en el caso de que una pregunta tenga más de una respuesta.
- Menos de infinidad o más de infinidad es lo mismo que infinidad, luego un hombre necesitaría una infinidad de tiempo para escuchar las preguntas y dar todas las respuestas. ¿Hay algún hombre que viva eternamente?
- No, maestro. Ya lo entiendo. No hay forma de saber si un hombre conoce las respuestas a todas las preguntas porque en toda su vida no tendría tiempo de escuchar todas las preguntas.
- Te equivocas. Un hombre puede conocer todas las respuestas sin haber oído nunca las preguntas.
- ¿Cómo?
- Hazme tu primera pregunta.
¿Por qué los árboles no son todos de la misma especie?
- No lo sé.
- Si no lo sabes, maestro, ahora yo sé que no conoces todas las respuestas.
- Pero tu pregunta ha tenido su respuesta: "no lo sé"
- Sí, eso es una respuesta, yo también soy sabio, pues tengo las respuestas a todas las preguntas. Sólo tengo que contestar "no lo sé". Soy tan sabio como tú, maestro.
- ¿Estás seguro?
- Si.
- Cierra los ojos.

Cuando el niño cerró los ojos, el monje levantó un brazo, lo echó hacia atrás con la palma de la mano abierta y manteniendo esa posición preguntó al alumno.

- ¿Qué va a ocurrir ahora?
- No lo sé.

El siguiente movimiento del monje fue tan rápido que ningún ojo humano lo hubiese podido captar por mucha atención que hubiera prestado a la escena.

¡PLAS! La bofetada sonó tan fuerte que en el bosquecillo levantaron el vuelo varias bandadas de pajarillos asustados. Algunos turistas se volvieron a mirar sin comprender el origen de ese "disparo" que habían oído claramente. El niño, que por el golpe había inclinado la cabeza como un muñeco de trapo, se enderezó al mismo tiempo que abría los ojos serenamente, por haber sido educado en la dura disciplina de la templanza estoica de la Orden del monasterio.

- Como puedes ver, pupilo mío, tu respuesta era errónea. A las preguntas que te hice, la respuesta sabia era "me vas a dar una bofetada", y no "no lo sé".

Y ahora, vuelve a cerrar los ojos. De nuevo te pregunto ¿qué va a ocurrir ahora?
- Pudiera ser que el maestro me diera una bofetada.
- ¿Estás seguro de que esa es la respuesta acertada?
- No.
- ¿Dudas?
- Sí.
- ¿Quieres salir de la duda?
- Si contesto "sí", pude ser que el maestro me dé una bofetada.
Si contesto "no", soy mal alumno por no querer resolver mis dudas, y por lo mismo, hacerme merecedor de la bofetada. Si contesto "no lo sé”, sé que puede ser la respuesta errónea y puedo recibir una bofetada que me lo confirme.

¡PLAS! Esta vez, el monje no hizo movimiento previo. La capacidad física de toda una vida de entrenamiento en las artes marciales de lucha le permitía realizar, incluso a su edad, gestos instantáneos con una fuerza contundente y precisa. El alumno, en cuclillas todo el tiempo, estuvo punto de caer hacia un lado. Su cara tomó un vivo color rojo, símbolo de la sabiduría. Unas lágrimas cayeron por sus mejillas. Recobró la compostura, contuvo el hipido entrecortado de su respiración y guardó silencio. En el bosquecillo, las aves apenas se habían levantado por encima de las copas de los árboles, menos sorprendidas por el ya conocido ruido.

Algunos turistas se quedaron mirando las dos figuras, atraídos por la clase matinal.

- Como puedes ver, ratoncillo colorado, lo que iba a ocurrir siguió su curso de manera independiente a tus divagaciones. Dieras o no la respuesta sabia, el bofetón era la realidad. Ahora, vuelve a cerrar los ojos. De nuevo, te pregunto ¿qué va a ocurrir ahora?
- Mi maestro va a darme una bofetada.
- ¿Estás seguro?
- Sí, del todo.
- ¿Por qué estás seguro?
- Es la respuesta más sabia, puesto que si recibo la bofetada tendré la satisfacción de haber acertado la respuesta sabia y si no la recibo, a pesar de haberme equivocado en una valoración demasiado pesimista, tendré la satisfacción de de no tener que soportar el dolor de la bofetada.

¡PLAS! ¡PLAS! Afortunadamente, el monje le propinó una bofetada en cada papo, lo que le equilibró el cuerpo del niño, sometido en este caso a fuerzas de empuje contrarias, y repartió el dolor entre dos mejillas, pues una de ellas iba adquiriendo ya un tono de color morado, símbolo de la autoridad. Pasados unos segundos de conmoción, el niño comenzó a temblar como si tuviese frío. Lloraba profusamente, pero con el rostro inexpresivo, a pesar de la expresividad de sus colores. Los pájaros del bosque que, segundos antes, aleteaban nerviosos por el escándalo que armaba un grupo de excursionistas al cantar a voz en grito, se relajaron al escuchar el familiar sonido de las bofetadas. Varias personas habían ido acercándose a la entrada del templo y rodeaban al viejo y a su discípulo.

- No has sido pesimista, mi pequeño saltamontes malogrado. El riesgo lo has corrido desde el optimismo de la respuesta "me vas a dar una bofetada", cuando la realista y sabia era "me vas a dar dos bofetadas". Ahora, cerraré los ojos yo y tú me preguntarás "¿qué va a ocurrir ahora?".
- Maestro, ¿qué va a ocurrir ahora?
- Me vas a dar una bofetada.
- Pero esa no es la respuesta sabia, yo jamás daría a mi maestro una bofetada.
- Te ordeno que lo hagas.

El niño, enseñado en la Sagrada Ley de la Obediencia a los monjes sin importar cuál fuera la orden recibida, comprendió que el maestro había dado la respuesta sabia y, no quedándole otro remedio, golpeó muy levemente con las puntas de los dedos de la mano, como en un gesto cariñoso, la cara de su maestro.

-Tenías razón, maestro.
- ¿Estás seguro?
- Sí... ¿Sí?

¡PLAS! Algunas de las hojas de los árboles del bosquecillo, las que estaban sujetas con menos fuerza, se desprendieron y cayeron al suelo. Todos los turistas, excursionistas, monjes, discípulos, servidumbre del templo y curiosos que pasaban, rodeaban en círculo al sabio y al niño, escuchando atentamente las enseñanzas impartidas. Hacían fotos y filmaban con cámaras digitales, tomaban notas apresuradamente en agendas y cuadernos. Los pájaros se habían quedado dormidos, a las once de la mañana de un soleado día de primavera.



El niño se había llevado las manos a la cara, gritaba de dolor, blasfemaba e insultaba con chillidos histéricos al anciano maestro y a todos los presentes. Tardó media hora en conseguir fingir que se había calmado. En su rostro, como esculpido en piedra de granito, quedó un gesto malvado, una mirada torva, rencorosa, iracunda, tal vez asesina, que parecía surgir de ese pozo putrefacto del alma que comunica directamente la naturaleza humana con el corazón del infierno.

Te volviste a equivocar, mi pequeño saltamontes abofeteado. La respuesta sabia, que yo no di, para ocultar intencionadamente mi sabiduría y poder poner a prueba tu capacidad de aprendizaje, era "tú me vas a dar a mí una bofetada y yo a ti otra", de lo cual debes aprender lo que ya deberías saber a estas alturas: ni tu maestro ni ningún hombre sabio o ignorante crea la realidad cuando habla, sino que la realidad, repito hoy por segunda vez, tiene existencia propia e independiente de la palabra, sea la palabra en divagación o en afirmación segura y venga de quien venga.

- Ahora, cerremos los ojos los dos. Yo, que soy tu maestro, te digo que uno de nosotros dos dará una bofetada, y sólo una, al otro, tan fuerte que lo tumbará de costado. ¿Qué va a...?

¡PLAS! El maestro cayó de costado, sangrando por la boca. Fue escupiendo uno a uno los pocos dientes que había conservado hasta ese momento de su vida, dando al charco de sangre que se iba formando delante de su cara el aspecto de un gazpacho con tropezones de taquitos de cebolla, muy cargado de tomate.

El niño, alumno aventajado en Kung-Fú, sacaba las mejores notas en el gimnasio del monasterio. Su maestro de educación física, Kevin Debruces Lee, le apodaba "Garra de tigre"

- Maestro, la respuesta sabia es "yo, tu pequeño saltamontes espabilado, seré quien te dé una bofetada". Ahora puedes terminar de preguntarme "¿qué va a ocurrir ahora?"
- Efcelente, efcelente..., mi pequeno zatamontez ninja..., haz apendido la lezón: pada conocé la dezpuezta zabia a una pegunta, fabica pimedo la dezpuezta zabia y dezpuez haz la pegunta.

¡PLAS, PLAS, PLAS, PLAS, PLAS, PLAS!

El público concurrente aplaudía admirado de la sabiduría del maestro y la agudeza del discípulo. Se agotaron las memorias y las baterías de las cámaras digitales. Los lapiceros se quedaron sin punta, los bolígrafos sin tinta, las agendas y los cuadernos sin hojas. Los pájaros, despertados por la salva de aplausos, acudieron raudos a comer el gazpacho, excepto dos, que se quedaron en la rama de un árbol haciendo el amor. Mal. Era la primera vez.

La madre del niño puso una denuncia.

Hace tres años que el maestro no para de recibir bofetadas.
Los otros presos quieren mucho al maestro. Cada día que pasa se hacen todos un poco más sabios.

viernes, 19 de marzo de 2010

Miel de la Granja San Pedrisco, regalo E.T. para habitanta del planeta Tierra

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En la evolución de la fauna de Absurdilandia, la antecesora de la Apis Fresífera fue la abeja Apis Saurópoda.
Apis Saurópoda:
Insecto saurio de 100 toneladas, 1000 patas, 10.000 ojos, dos antenas parabólicas del tamaño de un campo de nabos, trompa chupadora de 2 km. y orejas de soplillo. Alas de quitina poco desarrolladas, de 5 cm en su máxima extensión.
No volaba, pero aleteaba de continuo para espantar las girafasurdas que le parasitaban los sobacos. Vivían en colonias - por lo que olían muy bien- de millones de individuos. La mayoría eran obreras, fácilmente reconocibles porque estaban todo el tiempo eructando y quejándose. Cada colonia tenía una reina, hermosísima pero estéril que se exhibía para atraer a los machos de la especie con la intención de que se reprodujeran sexualmente con las Ministras, únicas saurópodas fértiles que, juntas, formaban la República y organizaban la colonia.
Se alimentaban por libación del néctar de las flores gigantes que poblaron Absurdilandia desde el Antescalendárico hasta el Postardario. Las Apis vaciaban lagos enteros bebiéndolos y utilizaban los lechos vacíos para almacenar la miel.
Llegaron a producir inmensos mares de miel, algunos de los cuales fueron cubiertos por sedimentos desplazados por impactos de meteoritos y terremotos. Al quedar sepultada, la miel se conserva durante millones de años y en la actualidad aflora en muchos puntos del planeta impulsada por la actividad volcánica en coladas que pueden alcanzar decenas de metros de espesor y kilómetros de anchura que avanzan sepultando todo lo que encuentran a su paso.
La miel absurlandesa tiene excelentes propiedades: un castillo, un yate, una cadena de hoteles, pozos de petróleo, fábricas de electrónica, etc. Es broma. JA. En realidad, es afrodisíaca crónica aguda, quita las manchas de sirope en las corbatas de seda. Añadida a la gasolina limpia los inyectores del motor, cura el hipo en los hamsters, mezclada con salsa de queso ahuyenta los tigres de Bengala y es recomendable para las afecciones de garganta y amenizar la práctica de la genitalasorbición.
¡Ojo!
Alivia la hiperreflexia y previene las infecciones de orina,
Por lo que no se recomienda su consumo a masoquistas que padezcan estas dolencias.
Precaución:
El envase de la miel contiene una burbuja de aire que se desplaza al moverlo. No observar la burbuja durante mucho tiempo seguido: produce un efecto hipnótico idiotizante.
Comentario acerca de los otros objetos
1. Objeto metálico de acero: extractor de fluido envasado procedente del Planeta Tierra, en camino de vuelta. Objeto valiosísimo cedido generosamente por el "Museo de la Cosa Amarilla" Absurdolandés, donde se exponen variados artículos confiscados a una forma de vida extraabsurlandesa procedente del Planeta Tierra que invadió nuestro mundo sin licencia comercial. Se trataba de una cosa viva amarilla, de pequeño tamaño, dientes paletos sobresalientes y ojos rasgados de origen terráqueo, sector "China", que portaba una mochila cargada de todo tipo de utensilios y artilugios que aún se siguen investigando en nuestros laboratorios, para tratar de descubrir su función y utilidad. La cosa amarilla, lamentablemente, expiró de un colapso al hacerle entender que no podrían vender su mercancía en nuestro mundo. Este ingenioso ingenio de metal permite recoger la miel de su lugar y portarla hasta el orificio de la alimentación de entrada del aparato digestivo y lo puede hacer acumulando dos cantidades distintas de líquido viscoso, a saber:
Mayor: Sujétese por la parte estrecha y cargue la ancha.
Menor: Sujétese por la parte ancha y cargue la estrecha.
De fácil limpieza si se emplea el apéndice lingual de la boca para empapar el sobrante adherido mediante el método de roce rítmico del músculo bucal sobre la superficie metálica*.
Dicho objeto recibe el nombre originario de "Cucharilla"
* Se recomienda no realizar dicha limpieza en presencia de especimenes del sexo opuesto en estado de celo.

2. Apis Azulina Hostiadora. Ejemplar agresivo de la fauna absurlandesa. Reconoce como dueño/a a la primera persona que grita con toda la fuerza de sus pulmones la fórmula: "ESTOSMÍO". La Apis Azulina es un insecto de unos 15 cm de tamaño y 300 gramos de peso que se emplea en las despensas para proteger alimentos específicos de intrusos no invitados a catarlos. En caso de que una persona no dueño/a de la Azulina intente acercarse al alimento, será atacada por este cruel insecto conocedor de técnicas milenarias de lucha, golpes, llaves, retorcimientos, mordiscos y escupitajos vejatorios.
La Azulina necesita cuidados de manutención, por lo cual se adjuntan los objetos 3 y 4 (y 5).
3. Sellos terráqueos, de correos. Único alimento que metaboliza esta Apis, de todos los investigados hasta el momento. Suministrar con moderación o engorda y, al volar, no consigue alcanzar la velocidad de la luz en 3’5 segundos, como le es propio a un ejemplar sano.
4. Miss Dior Cherie (Adquirir en las perfumerias del Planeta Tierra). El agua es una sustancia venenosa mortal para la Azulina. Ante la necesidad de encontrar un líquido hidratante de su organismo para la supervivencia en el planeta Tierra, tras muchos ensayos de laboratorio, se pudo comprobar cómo este líquido saciaba su sed con el único efecto secundario de dejarle un tufo apestoso al olfato de los absurlandeses, aunque, tal vez, inicuo o incluso agradable en otros planetas.
5. Refrigerante "Fahrenheit"(también en perfumerias) Rociar la Azulina una vez al mes o (en caso de volar sin el refrigerante) se carbonizará como una estrella fugaz al aumentar la temperatura de su cuerpo con el rozamiento del aire.
Nota notable:
Parte del contenido de este envío tiene origen absurlandés, por lo cual y en su seguimiento estricto de la legislación Galáctica Interplanetaria será entregado a Máximas Autoridades Terráqueas para que aprueben su permanencia en el planeta y, asimismo, localicen a su destinatario cuya identidad precisa se ignora, aunque se conocen numerosos seudónimos de dicho destinatario que, a continuación, se hacen explícitos con la intención de que éste sea localizado:
-Cositalinda
-Jilguerilla
-Estrellita
-Dulceniña
-Bomboncín
-Lucerodeandalucía
-Sonrisadesol
-Caritadeangel
-Cascabelito
-Chiquitinamía
-Minortedelsur
-Farodeolvera
-Aguadeabril
-Flordeprimavera
-Chispita
-Angelfulgente
-Peluchitasuave
-Bocadefresa
-Noblediosa
-Reina
-Princesa
-Emperatriz
-Cosarrica
-Brisafresca
-Caramelín
-Cariñito
-Pesiosa
-Joquenena
-Quemelacomo
-Nancydecai
-Pintorahiperdotá
-Poetisasimpar
-Cómoquenotieneunpar?
-Ybienrprietoquelotiene
-Quelepegaenlamano
-Aunpelotari
-Yselarrompe
-Miacomoseríe
-Sedesovariadelarrisa
-Morbotié
-Mepone
-Latranca
-Comolacaldera
-Deunalocomotora
-Metiaenaltohorno
-Devizcayapafundila
-Esperotegusteelrregalo
-Chochín
-(Cómono)
-Loquilla
-Jo
-Eresuntesoro
-Tequieroquetedesmayas

jueves, 18 de marzo de 2010

Entremeses

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A la de una


No es posible entender a quien en vida fuera un cadáver asocial
durante 25 años,
ni asimilar la ternura del cariño puro
sin interpretarla como amor,
ni concebir que el amor es, en ocasiones,
un sentimiento inferior al cariño.
¡Y cuántos convencidos de que el amor es sólo virtud!
¡Ja, el amor! Ese ladino,
ese traidor, ese ciego, ese falso,
y aún, desprecio, el peor de todos: ¡El verdadero!



A la de dos



No duerme jamás el sabio Moralino;
se lesiona el atleta por darse caña;
Horas y horas aguanta quieto el mimo;
ella o él, concentración y maña,
que me hidrato, que me peino, que me depilo,
más sudores que en la china muralla
los lleva la estética que los que llevara la piedra al chino,
y ¡huy! De estos y más que no les desmaya
saber, deporte, arte, vanidad, el sacrificio,
no hay uno que no proteste con gana
si en la mesa de hoy les ponen de ayer el pan de trigo.
Ya te digo.


Y a la de tres


Te veo más cuando no te miro.
Si te miro y escucho es que estoy pensando en otra cosa.
Lo mismo llego y no saludo, que me marcho y no me despido,
que te despierto de un mugido cuando más lejos me hallo
y menos lo esperas.
No te hago caso como esté a mis pastos,
en cambio, aburrido, me acerco, te lamo y extasío.
Y tras tiempo, mucho o poco, de ignorarte,
me tumbo,
rumio y te miro, te miro y rumio, rumio y te miro.
Total: Mu,
como las vacas, sí, tengo un querer bovino.



¿Me salió?

miércoles, 17 de marzo de 2010

Nadie

Creo ver en el rostro de los octogenarios el susto de la muerte.
Creo ver
que el mundo nos come a todos,
que cada cual es el centro de ninguna parte,
que la humanidad nace ingenua a cada segundo,
que lamentamos no poder cambiar las cosas
antes que lamentar cambiar nosotros mismos,
que un grado o un millón de grados de indiferencia y egoísmo
son necesarios para sobrevivir.
Creo segura la inseguridad,
el tener las manos llenas de incertidumbre,
el pecho pleno de soledad.
Creo en la tristeza crónica
como una losa sobre una tumba oculta.
"No eres tan raro".
Joder, ¿pues qué pintamos aquí?
Creo en la traición a los demás y a mí mismo,
que soy mi peor enemigo,
que no veo luz al final del túnel,
ni veo el túnel siquiera,
que me faltan las estructuras,
que estoy añadido al paisaje,
que todo esto es verdad continua, constante, permanente, antigua
desde la primera memoria.
Creo
que nadie me ve,
que nadie me escucha,
que nadie me capta,
que nadie me siente
por suerte para Nadie,
porque de otra forma,
Nadie estaría igual que yo.
Y una vez más, no he sabido hacerme llegar con las palabras,
esas barcas fantasmas que apenas dejan estelas en los sentimientos.
Por suerte para Nadie.
Y como de costumbre,
no escucho a Nadie,
no veo a Nadie,
no capto a Nadie,
ni quiero sentir a nadie.

sábado, 13 de marzo de 2010

¡Oh!

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¡Oh, tortura!
Sucumben mis sentidos, aquí,
bajo el látigo nacarado de su sonrisa.

Y a ese carmín que fustiga mi pudor,
¿no ha de gritar "¡Piedad!"
mi Hastío mancillado por su ternura?

¡Oh, favor!
Sin escapatoria, ni ayuda, ni esperanza,
soy como un ratón indefenso
en el experimento de una droga imprevisible.

Y en ese hálito tóxico,
¿no me veo febril de alucinaciones felices
enajenado en los vapores florales de su boca?

¡Oh, infames labios!
Ya me devoran sus gemidos felinos
y agonizan descarnados mis pesares.

Y a esa marea de su pecho,
¿no ha de rendirse mi Honor sin lucha
si yace degollado por tan afilada lascivia?

¡Oh, esos ojos!
Cadenas que martirizan las llagas
de mi voluntad a mi voluntad ceñidas.

Y por crueldad de alargar mi agonía,
¿no ha de regar mi carcelera las grietas de esta sed
con el rocío de brillos que sus iris destilan....?

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miércoles, 10 de marzo de 2010

Lobo Story

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Ella era una mujer ordinaria que se salía de lo corriente. Tenía un culo que si tiraba un pedo sentada en un canto rodado fabricaba una bolsa de arena para el gato y unas tetas que cuando tomaba el Sol en toples en una posada rural las cigüeñas venían a posarle barro con hierbas en los pezones.
Él no era tonto. El tribunal médico le denegó, tras acalorada discordia interna, la pensión que solicitara su familia por una supuesta incapacidad mental.
Era alto como un champiñón bien crecido, delgado como un hipopótamo, guapo como una cicatriz de quemadura de ácido, compresivo como un lobo en un redil de ovejas, sensible y educado como J. M. Aznar, y atento como un funcionario de la administración después de treinta años de plaza fija. Se sentía solo cual pedorro en una escuela de perfumistas y buscaba novia para ejercer el amor y sus ordeños afines. En su espesa barba escondía las galletas que robaba en el hospicio, se le hacían puré con el hilo… la soga de baba perenne nacida en la cuna 40 años atrás.
Ella, harta de ser valorada como un objeto sexual quería encontrar al hombre de su vida: un tonto con dinero que buscara un objeto sexual.
Aquel fatídico día el Universo confabuló para retorcer los destinos como hacen los burócratas con los papeleos… Bueno, no, menos. Se hundió el falso techo del comedor social sobre nuestro falso. Doce horas después recuperó el conocimiento no porque valiera la pena, sino porque no tenía otro y se asustó al verse de color blanco. Le explicaron que una enfermera había ido a bazar chino a comprar un raspador de cocina y lija de chapa para quitarle la roña.
Una monja vino de cáritas con una bolsa de ropa que una criada de “pijos” había donado por error. Él se escapó del hospital pulcro de cuerpo, traje y corbata. El taxista de la puerta le confundió con el cliente que esperaba.
- ¿A dónde, señor?
Él contestó con el único balbuceo que en décadas saliera constante y repetitivo de su boca desde que aprendiera a hablar en la infancia, un inteligible “tu puta madre” que el taxista entendió “Al Cultura Café”, el local Chilaut de moda en la ciudad. A medio camino, radio-taxi comunicó la buena nueva paternidad al conductor, no veamos a ese hombre frenar de golpe, apear a nuestro barbas y volver al hospital a dos ruedas por los cruces y tomando las señales de tráfico con la misma seriedad que toma una plaga de langostas la degustación de un campo de trigo.
En fin, nuestro Gentleman cruzó la acera y cascó, como no, un cabezazo contra una puerta de cristal que en letra gótica de oro rezaba “Golden Palace Hotel” o algo así, seguido, eso sí, de cinco estrellas. Un conserje vestido de Arman creyó ver a un cliente atontado de un golpe, cuando la circunstancia era de nacimiento. Lo cogió del brazo, lo sentó en una silla Luis XV tapizada con motivos pastoriles y le posó delante a modo de peloteo anti-demandas un Güisqui de veinte y cuatro años en un vaso de diseño que había que coger con las dos manos porque tenía el culo de vidrio más gordo que la ventanilla de un batiscafo. Todo eso en un ya, para de seguido echar a correr el conserje hacia la puerta, que acababa de entrar Juan Carlos de Borbón en compañía de treinta guardaespaldas amigos suyos lleno de orgullo y satisfacción.
Ella había pasado la noche en el hotel invitada por un ejecutivo de Chupachups S. A. que le enseñó el sobrante de una muestra después de negociar con unos árabes interesados en financiar una fábrica en Kuwait. Apareció por el Jol despampanando indiscreta y bamboleando enérgica como haciendo la digestión de un empacho de leche condensada. Vio a nuestro Él y se enamoró tanto que fingió un tropiezo y la pobre, ni para qué, redondeó de un cabezazo el pico de una mesa antes de enganchar involuntariamente de la misma su corrector dental en la anilla de la cremallera de la bragueta del “pijo” del “pijo”.
En la sala de urgencias de la clínica un cura chocho los casó por un habitual meterse donde no le llamaban y “Por paliar el pecado”, palabras clericales del senil.
Él no se opuso, en su estado, borracho de güisqui, lujuria y deficiencia mental, ya con el calzoncillo astrónomo, esto es, con un palomino como un telescopio apuntando a la vía láctea derramada.
Ella se hizo la tonta como golfa que busca tajada por boda.
No fueron felices ni comieron chicles siquiera. Percatada la exuberante tipa de que su recién marido no tenía ni DNI rompió el contrato de boda, para nada, porque el cura no lo era ni supuesto, sino un viejo esquizoide que se creía Tutankamón y se disfrazaba de ministro de Dios Nuestro Señor para robar impune vendas por el hospital.
Pues ná, que fracasó el amor, pero eso no empañaría la belleza del recuerdo en la memoria de él, si la tuviera, que tampoco. Como de político. Bueno, no, menos.

lunes, 8 de marzo de 2010

Encuentros en la tercera frase



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Ana dice:
Te vendo un kilo champiñones a buen precio
me crecen por todas partes
Pedro dice:
okis, los quiero de los que tienen Nomo dentro, que son más nutritivos y están muy ricos con ajo.
Ana dice:
¿no te vale los que me crecen en el cajón del escritorio? están más a la mano.
Pedro dice:
Es que esos tienen caquitas de ratón pegadas…
Pedro dice:
Hablando de champiñones grandes, a veces me da miedo lo guapo que soy

Ana dice:
Ya empezamos
y qué tal estás?
Pedro dice:
Desocupao, es que por aqui hay menos trabajo que en una universidad de matematicas llena de rubias.
Hay que hacer algo, de Marqués ya no vive ni el marqués.
Ana dice:
me hablaba la Encarna
Pedro dice:
que bonito hablarse con la mama, después de años de convivencia
Ana dice:
le estaba diciendo que igual te sale un trabajillo, aunque sea lejos, dice que en Olvera, la gente va a trabajar a Málaga, que está a una hora también
Pedro dice:
joer con la suegra, no perdona una...
quiere ver trabajando a tol mundo
Ana dice:
Es q le he dicho q tú estás acostumbrado a trabajar más cerca de casa... y a ganar más pasta, jaja
dice que las vacas hay que torearlas como llegan
flacas o gordas
Pedro dice:
si... Entiendo, que me vaya lejos y a tomar por ande Dios dijo cuando nos creó “y este gujero se lo pongo pa que no me revienten después de comer”. No es justo, Zapatero cada dia lo hace peor y no se queda sin trabajo. Ni le bajan el sueldo.

Pedro dice:
Ana dice:
No te enfades.
Piensa en algo positivo
Pedro dice:
Sí, en el Polo + de la batería de mi coche, ¡no te aparea!
Ana dice:
Piensa: "hay trabajo pa to el mundo"
Pedro dice:
y sueldo pa 4

Pedro dice:
En fins, hablando de cosas tranascendentales, puse texto nuevo nel blog
los escribí ayer y hoy
Ana dice:
ah, no son viejos?
stá bien lo de Kelvin
y Lacayo
Pedro dice:
si
juas
Ana dice:
Está todo bien, pero eso me ha hecho más gracia
Pedro dice:
Lo hice con el dicci académico en la mano, como no me le sé de memoria…
Eso te iba a preguntar , cual te gustan mas


Ana dice:
Recuerdo cuando lo hacíamos en el fingi, cada cual ponía sus definiciones, era divertido y la gente tenía creatividad. Luego yo ponía mis dibujos… Hoy dibujé.
Mira, dibujé rosas

Pedro dice:
Dibujas también que las flores que haces huelen
Ana dice:
Qué difícil
Pedro dice:
Tan bien
Ana dice:
Jo, no funciona mi cam, qué rabia, yo quiero verte


Pedro dice:
y yo a ti
Ana dice:

Tú me estás viendo
Pedro dice:
Si, pero eso no impide que lo siga queriendo.
Ana dice:
Qué cruz, pa sacarla en procesión esta Semana Santa
Pedro dice:
Demasiao pesa. Por cier, yo eso de los Pasos de Semana Santa lo veo mal aprovechao, porque podían dejar que la gente posara las bolsas del carrefur en los pasos para que se las acercara a casa cuando va pasando por los barrios
Ana dice:
Claro que yo no lo diría en público donde alguien que tiene ese tipo de creencias podría ofenderse
tonto
Pedro dice:
digo yo
si a Dios no le importa
Ana dice:
Está lloviendo otra vez, quieres un poquito agua?... como llueva una gota más nos vamos a tener que ir todos a Marruecos pa dejar sitio aquí a la lluvia

Pedro dice:
No gracias, no me hace falta ni para peinarme, me He cortao los pelos,
parezco Miguel Hernandez en su Look carcelario
Ana dice:
Recuerdo los versos de Miguel Hernández "la cebolla es redonda, cerrada y pobre // escarcha de mis días y de tus noches // sangre y cebolla // escarchada de azúcar // cebolla y hambre...

Las nanas de la Cebolla
Pedro dice:
joer, eso lo coje un guardia civil de la ,epoca y le mete al manicomio
porque en nuestros tiempos se aceptan esos versos, pero en el 36
no
Ana dice:
conoces la historia? Josefina, su mujer, le escribió a la cárcel diciéndole que sólo comía cebolla. NO había nada más. El pensó que aunque la madre sólo comiera cebolla, era suficiente para que el hijo de ambos tomara leche de su pecho. Sólo a una sensibilidad como la suya se le podía ocurrir
Pedro dice:
En la posquerra estaba prohibido decir en publico que pasabas hambre en la España de Franco, te partian la cara.
si
joer
la gente buena no tenia que cascar nuca, ni huevos en una fábrica de tortillas para congelar.
Ana dice:
... Tu risa me hace libre // me pone alas // la cárcel me arranca...
a la risa del niño
Pedro dice:
las parturienta no deben comer cebolla, es malo par la leche
Ana dice:
pero si no hay otra cosa, no te vas a alimentar de yerba como los burros
Pedro dice:
eso me recuerda el dicho popular: "Era tan tonto que de bebe le pusieron suero porque chupaba la teta por donde no habia pezón"
Ana dice:
eso te lo acabas de inventar
Pedro dice:
Jaja… dicho popular…
Ana dice:
De dicho popular nada, jaja
que lleva la marca Locuán,
me vas a engañar tú a mí a estas bajuras
Pedro dice:
pos no, que sacas las uñas
fus, fus
(como el gato) fus, fus
saboria
que vale
Ana dice:
y tú no puedes hacerme reir sin chistes bobos?
Pedro dice:
si
con cosquillas en las orejas
Ana dice:
pero te cuesta más trabajo, jajaj
Pedro dice:
sabrás tú…
Ana dice:
eres un albañil en el andamio y en l pc
Pedro dice:
Gracias por la crítica constructiva. Ahora construye más:
quiero tu foto y la mía en el blog
Ana dice:
en cualo?
Pedro dice:
en el mio,
nel tuyo ya estan
en afotos, la mia y la tuya de al lado
Ana dice:
y ande las pongo?
Pedro dice:
jo, la mia ande se vea pero ya y la tuya nel clic de “afotos”
Ana dice:
el clic de afotos qué é lo que é, tú?
Pedro dice:
no se. pero haces clic y aparecen las dos, la de presentacion y la otra
Ana dice:
pos como no me hagas un mapa?
es q no sé lo q dices, cari
Pedro dice:
¡ni yo, pero hazlo!
¡que pongas mia foto de una puta vez nel mi bloooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooojjjjjjjjjjj!
Ana dice:
no pude estos días porque no tenía pecccccccccccccccccccceeeeeeeeeeeeeeeeeeeee
y hoy no me acordaba ya de eso
Pedro dice:
a mi no me chilles que te beso
Ana dice:
¿y cuál pongo?
Ya tardas, besas menos que un catador de ajos.

Pedro dice:
esa del librito y las gafas de sol
coñes
lo quiero para ayer.
Ana dice:
pos se ve pequeñajo
espera.
Tra vez empieza llover....
"la lluvia en Olvera es una estrofa líquida que rima en asonante con la palabra "tristeza""
Pedro dice:
“suenan en las piedras como algo nuevo que no se conoce en encuentros, los adoquines, las tejas, las gotas de agua, caen espesas y tupidas, con la novedad de las unas sobre las otras y las otras sobre las unas”
“la lluvia en olvera viene a jugar con las semillas ocultas en el vientre de la tierra y las sonrisas serenas de los agricultores que la saludan desde sus casas
Ana dice:
está bien, poeta
qué me dices de mi intento, ¿te vale?, igual lo copiopego todo, lo tuyo y lo mío.
Pedro dice:
“Viene a llamar las melancolías más bellas de los poetas que languidecen en recuerdos que dejan el sabor de la tristeza, el único posible de los momentos felices, lejanos, pasados”
jo
si, vale.
Sabias que la "h" es una letra que no para de hacer pis?
h
Ana dice:
sí, señor
Pedro dice:
ya, porque te lo he dicho yo ahora
Ana dice:
no,claro, no se me había ocurrido
lo que hace el “despacio...”
Pedro dice:
el "marcha atras" te voy hacer yo a ti, que es mas que el “despacio”
Ana dice:
sí, ya...
Pedro dice:
Qué peligrosa eres, si fueras una carga dinamita tendrías la mecha más corta que la picha un ratón.
Ana dice:
Malo
Pedro dice:
:-b
Ana dice:
: -*
Pedro dice:
: -*

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domingo, 7 de marzo de 2010

Trastornos mentales. Síndrome del romanticismo degenerativo. En tres fases.

Fase 1.


De cascabel y pandereta,
campanilla y trino,
tiene tu risa una orquesta
y un no sé qué de pajarillo.

Como el calor de la chimenea
bendice la cabaña nevada,
calienta el fuego de tu boca
dientes de azúcar y nata,

así me hago príncipe de brillos
en el estanque de tus ojos,
y dejo del Sol a los mendigos
los rayos fulgentes y luminosos,

para los creyentes los paraísos,
para los místicos los nirvanas,
que si tú y yo cien años vivimos,
serán tus arrugas mis vinos,
serán mis rosas tus canas.


Fase 2.

Si fueses un helado de vainilla me harías cojer una cagalera, porque te iba a comer de un mordisco.

Fase 3.

A las tías que estáis así de buenas había que meteros en la cárcel. Ya está bien de ir por la vida revolviendo las frustracioness de la gente. Cojones. Coño. Mierda, me se queman las patatas. La puta vitro, que se le jodió el termostato y no baja el fuego de once.

jueves, 4 de marzo de 2010

Por orden Abecético

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Aguarrás
: Máxima capacidad de un pantano.
Bellota: Mujer bella que supera el 1´90 de altura y los 120 km. de peso.

Calabaza: Dícese del hombre ebrio que micciona de modo inapropiado en los servicios públicos.
Darwinismo: Enfermedad mental que padecen muchos empresarios en vísperas de Navidad y les impide acompañar con viandas y licores el contenido de la cesta obsequio para los empleados típico regalo por estas fechas.
Esfuerzo: Reacción física que producen los deseos en los humanos. El esfuerzo puede llegar a considerarse agradable si se asocia al objetivo que lo estimula, pero a la larga tiende a provocar problemas de salud física y mental por desgaste, tanto más intenso cuanto mayor es el esfuerzo realizado.
Filantrópico: Serie de personas colocadas en linea entre los paralelos 23º 26′ 22″ N y 23º 26′ 22″ S del planeta Tierra. Este tipo de alineaciones quedan asociadas invariablemente a repartos de agua y alimentos.
Gatillazo: Golpe propinado con un gato pequeño (gatillo) en una riña, a falta en el entorno de objetos contundentes conque infligir daño en el contrario.
Puta: clase de calle a la que son enviados los empleados despedidos de su trabajo.
Hormona: Tipo de horma empleada por los zapateros para fabricar el calzado de los jugadores de baloncesto.
Isósceles: Matemático griego famoso por su tacañería que inventó el triángulo en su búsqueda de una forma geométrica que gastara menos tiza sobre la pizarra que la más barata conocida de la época, es decir, el cuadrado.
Jaleo: Información en prensa de las últimas medidas tomadas por el Gobierno para salir de la crisis.
Kelvin: Parasicólogo de extraordinarios poderes mentales que sonsigue triplicar el precio de un calzoncillo solo con escribir su nombre en él.
Lacayo: En un grupo de amigas, la más fea.
Memo: Capitán imbécil de submarino atómico.
Nido: Persona carente de la más mínima cualidad para la música o el canto.
Ñoki: Tribu africana conocida por su desenfreno sexual. Dos ñokis juntos siempre es cópula.
Omnipotente: Nave espacial extraterrestre que pasa de 0 a 100 años luz en 6´5 segundos.
Percebe: Animal de la fauna terrícola. Hay dos tipos: Los de una sola uña, crustáceos adaptados a vivir en las fomaciones rocosas costeras en el nivel de la influencia de las mareas; y los de 20 uñas, matmíferos que se adaptan a todos los terrenos. Ambos tipos tienen la misma formación neurológica.
Quicio: Pueblo cuyo misterioso atractivo es muy valorado por quienes lo habitan o lo visitan, de tal forma que entran en estados de ánimo de enfado extremo cuando alguien les saca de este lugar.

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