.
Me sigue tenaz un cobrador
vestido de "No te quiero menos";
valentía debo con dolor
a la Vergüenza de mis venenos,
con el Tiempo cruel aliada,
catedrático él en usura
que saca réditos de la Nada
sin pausa, compasión ni premura,
y así mi deuda van cebando
tanto que menguan mi dignidad:
el Tiempo me irá recordando
siempre con Vergüenza la verdad,
"Serás moroso hasta la muerte"...
... No saben ellos que, al pasar,
el cobrador sentirá mi suerte
por haberme hecho familiar
y quitándose ese disfraz
me cubrirá con él por respeto
y yaceré ya siempre en Paz
por dejar al mundo mi secreto:
No te hablaré como primero,
pero por tantos momentos buenos
te diré siempre cuánto te quiero
vestido de "No te quiero menos".
viernes, 30 de diciembre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
