Vaya si jode leer algo a este tamaño.
Claro, como crees que aquí va a poner algo,
tú dale que dale forzando la vista.
¡Que te estoy vacilando!
Na, ni caso, sigue leyendo entonces.
Oye, una curiosidad tengo:
si escribiese un millón de versos
a este tamaño, ¿hasta dónde leerías?
Porque llegaría un momento en que te dieses cuenta
de que no cuento nada,
que esto es un cachondeo,
de acuerdo, un poema,
porque está en verso libre,
así que a callar tol mundo,
pero en sí mismo, ganas de tomar el pelo,
una broma, oye, jajajajaja
(Yo me río, tú haz lo que quieras).
Nada, sigue leyendo.
Jo, casi llegas al final, no te queda nada todavía,
mira para abajo.
Eres una persona valiente.
Ya tienes paciencia, ya.
Voy a escribir otro verso,
a ver si lo lees:
Pues sí, lo estás leyendo,
olé tus huevos, gallinita, de dos yemas.
¿Paro ya? Nooooo, vega, otro,
ahora que estamos de juerga:
jajaja, pa cachondeo el tuyo, que no paras de leer,
tú si que tienes gracia.
Mira para arriba, todo lo que has leído.
Masoquista eres. Ya sé yo que te va la marcha.
Jajajjaajja, me meo. ¿Otro? ¿Sí? ¡Venga!
jajajjaja, y dale, no te rindes,
te vas a comer todo el poema. Tú verás.
¡Ay, Señor! Oye, lo tuyo es grave,
porque encima te estás riendo.
Jajajajaj ¿quieres que termine?
Daría como pena, ¿verdad?
Ahora que le has cogido la marcha a la miniletra
y te lo estás pasando bien.
Ya ves, y tú que a veces te tienes por persona seria
y con cualquier tontería
pero tontería de las grandes,
te lo pasas como un enanito.
Jo, ¿a que es como un vicio?
Igual que comer pipas, ¡hala!
Hasta que se acabe la bolsa,
aunque tengas la lengua despellejada con tanta sal.
Bueno, vale ya la tontería.
Me ganaste, en serio,
que pensé que no ibas a leer hasta el final.
Deja el último verso sin leer, por lo menos.
Nada, ni caso, tú hasta el final.
Venga, deja el último, ten un poco de dignidad....
ajjajajjajajajajjajaajjajajjajajajajjajajaj
No ha habido huevos, gallinita, ¡ni yemas!
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