Foto de Anita Márquez ;-).
Despiste
Me desperté a las siete,
abrí los ojos a las ocho
cuando ya, por error, había cogido
el bus de la línea diez y ocho,
y ahora que lo pienso,
todavía tuve suerte
librar de ir desnudo
en un despiste, por quererte.
….
Desayuno con sueños
La taza de café
ha quedado vacía.
Su asa me incomoda,
es una oreja que tal vez
espere de mi unas palabras.
¿Qué decir?
¿Oye los pensamientos?
¿Qué pensar?
La cucharilla, acostada en el platillo,
algo alterada por una gota de café
que guarda nerviosa
en su cóncava forma
ansiando lasciva el imposible
de impregnar de cafeína
cada molécula de celulosa
del sobre vacío de azúcar
besado en su vientre
por la elíptica curva de acero.
"Brasil", dice la taza.
"Exit", contesta el sobre.
La cucharilla guarda silencio,
oculta algo.
La giro excitado en busca
de la intimidad que me hurta.
"18/10" revela en el envés
de su esbelto talle.
No entiendo.
Busco la explicación
en el poso de la taza
y descifro en una constelación
de partículas de café
el número elevado a la potencia,
el de veces que a cada segundo
quisiera verte impregnada
de mis esencias,
en un Brasil de pasiones,
en el exit de nuestras conciencias.
¿Qué decir?
¿Qué pensar?
Claramente:
18 elevado a 10.
……………
Un café, por favor. Siempre nos quedará Marcilla, y la campanita con sordina de un remolino que funda el azúcar, como sintonía para la indescifrable magia de endulzar lo amargo con lo banal cotidiano, cuando ya la banalidad se hace transcendente como la madera a la que se aferra el náufrago. Soy feliz en este momento, el café me dibuja en el alma sinuosas vetas de árbol viejo que mi pensamiento recorre distraído con un dedo imaginario.
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Pescadora de mis sonrisas,
ya no vienes a mis orillas,
el río detiene la corriente de los días,
a los pájaros pide semillas para cubrir el fango de las riberas
con jardines de alegría. .....
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Un sobre en blanco hallado en el cajón de una mesita es una provocación que invita... Como una barca a la orilla de un lago, a subirse y navegar hacia otra orilla donde sabemos se encuentra la persona amada... Invita como los labios cerrados, indefensos, dormidos, de ella, frescos, a ser besados... Invita a lanzar una red de palabras en la que caiga atrapado el pensamiento, de la enamorada, para ser arrastrado cientos de kilómetros e izado a esta barca de cariño que hacia su orilla navega, por el lago de los serenos pegamientos del amado.
...
¿Que para qué sirve la poesía?
Alguna vez,
en algún lugar del mundo,
un poema salvó una vida.
¡Escribid, poetas!
Llenad el mundo de versos como caminos
que lleven a todas partes,
para que la esperanza no vuelva a perderse
nunca más.
Nunca.
.
