.
¿Medra medrosa la flor
si cercada del espino?
Pues no, así el Destino
te ensalza sin pudor:
.
en tu pálido color
a describir no atino
ese blanco tan divino
que te pinta el dolor.
.
¿No brinda también la flor
los días de Sol nublado
el néctar bien endulzado
con igual dulce candor?
.
En lágrimas y rubor
así tu rostro bañado
igual de enamorado
yo libo con más ardor.
.
¿Ha de mermar de la flor
esa lozana frescura,
que todas mis penas cura,
el Tiempo marchitador?
.
Tal vez, mas no el frescor
de tus ojos en los míos
ni de las alas los bríos
con que vuela mi amor...
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miércoles, 27 de octubre de 2010
lunes, 25 de octubre de 2010
Mi dueña
.


.
No escuches sus gemidos
si en retar se empeña
a los mios más sentidos:
huye del Viento, mi dueña.
.
Si por ti se llena tanto,
a mi lado, te desdeña,
más olas rompe mi llanto:
aparta del Mar, mi dueña
.
Cubre el rostro con velos
si amas a quien te sueña,
de sus rayos tengo celos:
guárdate del Sol, mi dueña.
.
¡Cierra ojos y oídos!
El mundo, ¿qué te enseña?
¡Los paisajes desvaídos...!
Ven a mi Alma, mi dueña...
.
.
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Métrica clásica
sábado, 23 de octubre de 2010
Encuentros en la tercera fase con Ana Márquez
.
No sé yo el no sé qué de qué cosa,
que tanta de ti en tanto mana,
me torna abejorro en tu rosa
cuando despierto por la mañana;
ni como no colma comer con gana
el néctar de tus versos y tu prosa
a mi gula indecente, ufana,
diabética ya ciega de glucosa...
...Ni me importa. Me la abanica:
Sí, me ventila del alma las penas
más que ponerme de wisky canica.
Y paso de la miel de las colmenas,
no me digan que hay cosa tan rica,
ni dulce, que tus sonrisas serenas.
No sé yo el no sé qué de qué cosa,
que tanta de ti en tanto mana,
me torna abejorro en tu rosa
cuando despierto por la mañana;
ni como no colma comer con gana
el néctar de tus versos y tu prosa
a mi gula indecente, ufana,
diabética ya ciega de glucosa...
...Ni me importa. Me la abanica:
Sí, me ventila del alma las penas
más que ponerme de wisky canica.
Y paso de la miel de las colmenas,
no me digan que hay cosa tan rica,
ni dulce, que tus sonrisas serenas.
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Métrica clásica
viernes, 17 de septiembre de 2010
Poesía de mi planeta.
Poema romántico para enamorados moderados.
La putaleche como te amo:
Aquí al lado de la bahía
tales suspiros exhalo
que hundo cien veleros al día
y desplumo todos los pájaros.
La putaleche como te añoro:
en un tornado de imaginandos
de talesueños son los endiños
que me hierve la chota a mil grados
con el caldo de mis artificios,
oye, sí, y jo, qué a modo de tigregato
orgío derrochón tras de tus labios
aludes de tornillos incastos,
delictivos chupomuerdos,
prospecciones a la campanilla
y de regalo para que pegues sellos
equis litros de saliva.
La putaleche como te coja:
Te pasterizo a pellizcos,
te deshidrato a fermentos,
te aprieto molde, te prenso
y pan que te pan
con dulce de miembrillo
así de lechón te meriendo
que no te dejo ni un quesito.
La putaleche como te amo:
Aquí al lado de la bahía
tales suspiros exhalo
que hundo cien veleros al día
y desplumo todos los pájaros.
La putaleche como te añoro:
en un tornado de imaginandos
de talesueños son los endiños
que me hierve la chota a mil grados
con el caldo de mis artificios,
oye, sí, y jo, qué a modo de tigregato
orgío derrochón tras de tus labios
aludes de tornillos incastos,
delictivos chupomuerdos,
prospecciones a la campanilla
y de regalo para que pegues sellos
equis litros de saliva.
La putaleche como te coja:
Te pasterizo a pellizcos,
te deshidrato a fermentos,
te aprieto molde, te prenso
y pan que te pan
con dulce de miembrillo
así de lechón te meriendo
que no te dejo ni un quesito.
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Te rías
sábado, 17 de julio de 2010
De la princesa ida y los pájaros de cristal
Antigua leyenda habla
que una cruel sequía
al río bebió su cauce,
comió la trigal espiga;
las gentes cantaban salmos
en templos que Dios huía;
azul fue color de luto
que nubes jamás teñían;
a hombres y bestias, dicen,
a cientos segó los días...
En eje de nuestro reino
se alza ahora ruina
la torre en tiempo otro
no antes tan alta vista
y torno a ella vasto
castillo sin par ceñía
murallas de grueso ancho
y alto de gran medida.
Angosto la torre ojo
tal vez por celar abría
y daba avaro luz
a triste princesa linda
en sobria estancia presa.
Del rey despiadado hija
el Sino le fuera dado
en suerte de tal caída
por mor de amar a siervo
y ser de amor en lidia
hallados flagrante goce
entrambos mediando pica.
A potro el rey tortura,
al bello galán castiga,
su regia espada propia
en propio su puño finta
mortal y a fuego quema
el cuerpo, al fin cenizas...
En llanto la torre gime
del año en todo día;
no hay en el reino fuente
ninguna que dé la vida,
por eso acuden prestos
a su manantial mejilla
un trino de pajarillos,
jovial su algarabía...
El tiempo camina lento,
dolor, no amor, olvida
la joven princesa nívea,
y uno cual otro día
sus labios le brindan tiernos
al trino frugal sonrisa.
Mas, ¡ah, que el rey le oye
la nueva alegre risa!
La ira brutal le clava
en el corazón espina,
convoca la magia negra
de una fatal arpía
y tornan las aves todas
en cristal y roca maldita...
La torre se queda muda;
la joven, enloquecida,
eleva un canto frágil
de dulce cadencia...trina.
que una cruel sequía
al río bebió su cauce,
comió la trigal espiga;
las gentes cantaban salmos
en templos que Dios huía;
azul fue color de luto
que nubes jamás teñían;
a hombres y bestias, dicen,
a cientos segó los días...
En eje de nuestro reino
se alza ahora ruina
la torre en tiempo otro
no antes tan alta vista
y torno a ella vasto
castillo sin par ceñía
murallas de grueso ancho
y alto de gran medida.
Angosto la torre ojo
tal vez por celar abría
y daba avaro luz
a triste princesa linda
en sobria estancia presa.
Del rey despiadado hija
el Sino le fuera dado
en suerte de tal caída
por mor de amar a siervo
y ser de amor en lidia
hallados flagrante goce
entrambos mediando pica.
A potro el rey tortura,
al bello galán castiga,
su regia espada propia
en propio su puño finta
mortal y a fuego quema
el cuerpo, al fin cenizas...
En llanto la torre gime
del año en todo día;
no hay en el reino fuente
ninguna que dé la vida,
por eso acuden prestos
a su manantial mejilla
un trino de pajarillos,
jovial su algarabía...
El tiempo camina lento,
dolor, no amor, olvida
la joven princesa nívea,
y uno cual otro día
sus labios le brindan tiernos
al trino frugal sonrisa.
Mas, ¡ah, que el rey le oye
la nueva alegre risa!
La ira brutal le clava
en el corazón espina,
convoca la magia negra
de una fatal arpía
y tornan las aves todas
en cristal y roca maldita...
La torre se queda muda;
la joven, enloquecida,
eleva un canto frágil
de dulce cadencia...trina.
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Primeros poemas
sábado, 13 de marzo de 2010
¡Oh!
.

.
¡Oh, tortura!
Sucumben mis sentidos, aquí,
bajo el látigo nacarado de su sonrisa.
Y a ese carmín que fustiga mi pudor,
¿no ha de gritar "¡Piedad!"
mi Hastío mancillado por su ternura?
¡Oh, favor!
Sin escapatoria, ni ayuda, ni esperanza,
soy como un ratón indefenso
en el experimento de una droga imprevisible.
Y en ese hálito tóxico,
¿no me veo febril de alucinaciones felices
enajenado en los vapores florales de su boca?
¡Oh, infames labios!
Ya me devoran sus gemidos felinos
y agonizan descarnados mis pesares.
Y a esa marea de su pecho,
¿no ha de rendirse mi Honor sin lucha
si yace degollado por tan afilada lascivia?
¡Oh, esos ojos!
Cadenas que martirizan las llagas
de mi voluntad a mi voluntad ceñidas.
Y por crueldad de alargar mi agonía,
¿no ha de regar mi carcelera las grietas de esta sed
con el rocío de brillos que sus iris destilan....?
.

.
¡Oh, tortura!
Sucumben mis sentidos, aquí,
bajo el látigo nacarado de su sonrisa.
Y a ese carmín que fustiga mi pudor,
¿no ha de gritar "¡Piedad!"
mi Hastío mancillado por su ternura?
¡Oh, favor!
Sin escapatoria, ni ayuda, ni esperanza,
soy como un ratón indefenso
en el experimento de una droga imprevisible.
Y en ese hálito tóxico,
¿no me veo febril de alucinaciones felices
enajenado en los vapores florales de su boca?
¡Oh, infames labios!
Ya me devoran sus gemidos felinos
y agonizan descarnados mis pesares.
Y a esa marea de su pecho,
¿no ha de rendirse mi Honor sin lucha
si yace degollado por tan afilada lascivia?
¡Oh, esos ojos!
Cadenas que martirizan las llagas
de mi voluntad a mi voluntad ceñidas.
Y por crueldad de alargar mi agonía,
¿no ha de regar mi carcelera las grietas de esta sed
con el rocío de brillos que sus iris destilan....?
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Métrica clásica
sábado, 20 de febrero de 2010
Dedicado a Ana Márquez, poetisa, pintora...
.

.
...crochetadora, papiroflexadora y gran amante de los animales, sin cuya cualidad no habría llegado nunca a quererme a mi.
En la playa se lo hizo
a la orilla del mar:
un bocata de chorizo
a la hora de yantar.
Allí yantó con su llanto
y besó el embutido,
que de rojo era tanto
a los labios parecido
de un ausente amor
por un Destino adverso,
del suyo secuestrador
que pide pagos en verso...
En la diestra el bolígrafo,
en la zurda la pitanza,
horror fuera del calígrafo
el poeta de la panza,
mas pero, una avispa
posada en la botella,
gustosa con media chispa
del vino que hay en ella,
las suyas patas sujetas,
declama en el tapón
con sus alas las cuartetas:
añora su avispón
encendida por la rima
que versa una pasión
tan grande como la sima
que es la separación...
Y de esto son testigos
cuatro gorriones golosos,
de las migas muy amigos
y en tomarlas donosos,
pero que posan flemáticos
de lírica embelesados
en cuatro poses estáticos
que parecen disecados...
Muere del boli el trazo;
la avispa, de la moña;
un regüeldo de bombazo
resuena para más coña;
tres pájaros se las piran
dejando atrás al cuarto:
picharriba se estiran
sus patas, de un infarto.
.

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...crochetadora, papiroflexadora y gran amante de los animales, sin cuya cualidad no habría llegado nunca a quererme a mi.
En la playa se lo hizo
a la orilla del mar:
un bocata de chorizo
a la hora de yantar.
Allí yantó con su llanto
y besó el embutido,
que de rojo era tanto
a los labios parecido
de un ausente amor
por un Destino adverso,
del suyo secuestrador
que pide pagos en verso...
En la diestra el bolígrafo,
en la zurda la pitanza,
horror fuera del calígrafo
el poeta de la panza,
mas pero, una avispa
posada en la botella,
gustosa con media chispa
del vino que hay en ella,
las suyas patas sujetas,
declama en el tapón
con sus alas las cuartetas:
añora su avispón
encendida por la rima
que versa una pasión
tan grande como la sima
que es la separación...
Y de esto son testigos
cuatro gorriones golosos,
de las migas muy amigos
y en tomarlas donosos,
pero que posan flemáticos
de lírica embelesados
en cuatro poses estáticos
que parecen disecados...
Muere del boli el trazo;
la avispa, de la moña;
un regüeldo de bombazo
resuena para más coña;
tres pájaros se las piran
dejando atrás al cuarto:
picharriba se estiran
sus patas, de un infarto.
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Te rías
martes, 29 de diciembre de 2009
Al borde de tu recuerdo. Poesía locuánica.
Al borde de tu recuerdo
yace el reloj parado,
ya no hay momento cuerdo:
por quedar en lo amado
el Tiempo se ha sentado
al borde de tu recuerdo.
Este aire que respiro,
antes tu voz me trajera,
tu silencio, tu suspiro.
Porque no es lo que era,
me huya, deje que muera
este aire que respiro.
De ríos, lagos y mares
todo agua te llorara
y no calmos mis pesares
de mis ojos a mi cara
lodos del fondo manara
de ríos, lagos y mares.
La luz que el mundo viste
rinde lo real al reo:
prisionero de lo triste
de sufrir que no te veo
que me ciegue yo deseo
la luz que el mundo viste.
...No en el alma recala
el débil trino del ave,
ni alza al Sol su ala
herida de no se sabe...
Lo poético, si cabe,
no en el alma recala.
Mas no me rindo, pendón
de mi afán es Paciencia,
que no encuentra razón
a tanta teta la ciencia
lucida con indecencia,
mas no me rindo, pendón.
yace el reloj parado,
ya no hay momento cuerdo:
por quedar en lo amado
el Tiempo se ha sentado
al borde de tu recuerdo.
Este aire que respiro,
antes tu voz me trajera,
tu silencio, tu suspiro.
Porque no es lo que era,
me huya, deje que muera
este aire que respiro.
De ríos, lagos y mares
todo agua te llorara
y no calmos mis pesares
de mis ojos a mi cara
lodos del fondo manara
de ríos, lagos y mares.
La luz que el mundo viste
rinde lo real al reo:
prisionero de lo triste
de sufrir que no te veo
que me ciegue yo deseo
la luz que el mundo viste.
...No en el alma recala
el débil trino del ave,
ni alza al Sol su ala
herida de no se sabe...
Lo poético, si cabe,
no en el alma recala.
Mas no me rindo, pendón
de mi afán es Paciencia,
que no encuentra razón
a tanta teta la ciencia
lucida con indecencia,
mas no me rindo, pendón.
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martes, 15 de diciembre de 2009
Sueños
Esta mañana he hecho un viaje desastral a Ratindelculín
para visitar la Biblioteca por Temas de Diccionarios Imposibles
y el tomo y lomo Locuán-Realidad y vicenteversa le tenían ocupado
unos extraterrestres que no paraban de supurar un líquido de colores
parecidos a los que forma el petróleo en los charcos de agua,
como no tengo conocimientos de biología galáctica no sé decirte
si estaban llorando de la pena, vomitando de asco, eyaculando del gusto, sudando de miedo, muriéndose de amor o meándose de la risa. O nada de eso y es que cuando se aburren supuran. Parecido a los humanos, que cuando se aburren, suspiran.
Joder, que trabajo (decía la puta), he tenido que usar el Diccionario Locuánico de Libre Sugerencia para traducir una incongruencia, con lo que quedará desvelada, aunque en unos conceptos que arriman la recua a mi sordina.
El ascua a mi sordina.
Sardina.
El incendio del bosque a mi cachalote, mejor dicho, dada la exagerada subjetividad locuánica.
Allá va Alí Babá:
"Las obligaciones se difuminan cuando se medio entiende el mundo y se habita en los pocos sueños que recolectamos para escondernos a no parecer lo que se supone".
(Por supuesto, esta es una frase sin sentido ninguno, por lo que conviene desconectar la mente consciente y analizarla con la infraconsciente de la subconsciente, que es el subconsciente del subconsciente, hablando claroscuro).
Los deseos, que son instintivos, se modelan dentro de la cultura que a cada ser humano le toca vivir.
Todos los deseos están señalando dos bases: permanencia y continuidad, esto es supervivencia y reproducción, por supuesto, en las mejores condiciones posibles. Con la cultura que nos rodea, modela, condiciona desde que nacemos, formamos un sueño al que a mí me gusta llamar "Película", por ser una proyección, un proyecto. Situamos en esa fantasía a las personas que nos rodean y les damos papeles y guiones acordes al cumplimiento de nuestro sueño, lo cual ya choca con la realidad, pues las personas reales no actúan en la realidad como nosotros les hacemos actuar en nuestros sueños, por Locuán, a su vez, tenemos que hacer esfuerzos tremendos para "corregirles" contra su santa voluntad, punto este en que se inventó el concepto "egoísta", para referirnos a aquellos que no colaboran en la ejecución de nuestro sueño o que con su libre comportamiento lo dificultan.
Cuanto más intenso es el deseo, mayor es la frustración si no se rueda la "Película". Algunos ni lo intentan, lo ven imposible y no se adaptan a tener sueños más modestos, dentro de sus capacidades; otros, se empecinan hasta la extenuación y pasan así toda la vida sin tomar consciencia de que han puesto la mira demasiado alta, o demasiado baja, pero la mueven para adelante a cada paso que dan, como un burro detrás de una zanahoria sujeta con una pértiga delante de los morros. Llega el dolor vital cuando por perseguir el sueño se entra en estado de sacrificio mártir y se pierde la perspectiva de la relación esfuerzo-proyectoacumplir, hasta el punto de entrar en estados de ánimo torturantes continuos.
Pa ná. Por una casa que te chupa la sangre, cuando habrías vivido mejor en algo más modesto, por una relación sentimental que no hay por donde coger, aguantando tres patadas por beso recibido, por unos hijos egoístas que hubieras educado mejor si no hubieses tenido nada que darles, excepto Valores Humanos, si les hubieses dejado desde pequeños buscarse ellos solos las castañas o los plátanos.
Por eso, chaval, pon los sueños de tu parte, háblales de "Tú" y ellos que te hablen de "Usted", y diles "a mí no se me tocan los huevos (las tetas), se me acarician y cuando yo mando". Acojona a tus sueños, que no se pasen de listos, mándalos a tomar por donde toman los pollos si se ponen exigentes, abandónalos por otros que te convengan más, o hazles caso na más que por el placer de soñarles, sabiendo y tengan claro no te vas a matar por cumplirlos o sea, habita en ellos cómodamente, en los que tu recolectes, aunque sean tontos, raros o míseros por modestos, pero que te quieran, coño (picha). Y engáñate viviendo dentro de ellos, a la mierda la verdad... ¿La verdad? ¡Ni suponerla! ¡Lo mismo: por donde los pollos!
Y que parezca uno lo que tenga que parecer, sin prejuicios, sin esconderse ni mostrarse, vamos, ni plantearse lo que uno parece en realidad cuando se sale del sueño. Esa es otra: que no haya miedo a salir del sueño, que bien está habitarlo, pero también conviene darse una vuelta por ahí, por que sí.
Pues eso.
Saludos, abrazos, besos a ellas, para tod@s quienes dejáis respuestas, de Locuán, el único extraterrestre que conocéis verdaderamente.
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para visitar la Biblioteca por Temas de Diccionarios Imposibles
y el tomo y lomo Locuán-Realidad y vicenteversa le tenían ocupado
unos extraterrestres que no paraban de supurar un líquido de colores
parecidos a los que forma el petróleo en los charcos de agua,
como no tengo conocimientos de biología galáctica no sé decirte
si estaban llorando de la pena, vomitando de asco, eyaculando del gusto, sudando de miedo, muriéndose de amor o meándose de la risa. O nada de eso y es que cuando se aburren supuran. Parecido a los humanos, que cuando se aburren, suspiran.
Joder, que trabajo (decía la puta), he tenido que usar el Diccionario Locuánico de Libre Sugerencia para traducir una incongruencia, con lo que quedará desvelada, aunque en unos conceptos que arriman la recua a mi sordina.
El ascua a mi sordina.
Sardina.
El incendio del bosque a mi cachalote, mejor dicho, dada la exagerada subjetividad locuánica.
Allá va Alí Babá:
"Las obligaciones se difuminan cuando se medio entiende el mundo y se habita en los pocos sueños que recolectamos para escondernos a no parecer lo que se supone".
(Por supuesto, esta es una frase sin sentido ninguno, por lo que conviene desconectar la mente consciente y analizarla con la infraconsciente de la subconsciente, que es el subconsciente del subconsciente, hablando claroscuro).
Los deseos, que son instintivos, se modelan dentro de la cultura que a cada ser humano le toca vivir.
Todos los deseos están señalando dos bases: permanencia y continuidad, esto es supervivencia y reproducción, por supuesto, en las mejores condiciones posibles. Con la cultura que nos rodea, modela, condiciona desde que nacemos, formamos un sueño al que a mí me gusta llamar "Película", por ser una proyección, un proyecto. Situamos en esa fantasía a las personas que nos rodean y les damos papeles y guiones acordes al cumplimiento de nuestro sueño, lo cual ya choca con la realidad, pues las personas reales no actúan en la realidad como nosotros les hacemos actuar en nuestros sueños, por Locuán, a su vez, tenemos que hacer esfuerzos tremendos para "corregirles" contra su santa voluntad, punto este en que se inventó el concepto "egoísta", para referirnos a aquellos que no colaboran en la ejecución de nuestro sueño o que con su libre comportamiento lo dificultan.
Cuanto más intenso es el deseo, mayor es la frustración si no se rueda la "Película". Algunos ni lo intentan, lo ven imposible y no se adaptan a tener sueños más modestos, dentro de sus capacidades; otros, se empecinan hasta la extenuación y pasan así toda la vida sin tomar consciencia de que han puesto la mira demasiado alta, o demasiado baja, pero la mueven para adelante a cada paso que dan, como un burro detrás de una zanahoria sujeta con una pértiga delante de los morros. Llega el dolor vital cuando por perseguir el sueño se entra en estado de sacrificio mártir y se pierde la perspectiva de la relación esfuerzo-proyectoacumplir, hasta el punto de entrar en estados de ánimo torturantes continuos.
Pa ná. Por una casa que te chupa la sangre, cuando habrías vivido mejor en algo más modesto, por una relación sentimental que no hay por donde coger, aguantando tres patadas por beso recibido, por unos hijos egoístas que hubieras educado mejor si no hubieses tenido nada que darles, excepto Valores Humanos, si les hubieses dejado desde pequeños buscarse ellos solos las castañas o los plátanos.
Por eso, chaval, pon los sueños de tu parte, háblales de "Tú" y ellos que te hablen de "Usted", y diles "a mí no se me tocan los huevos (las tetas), se me acarician y cuando yo mando". Acojona a tus sueños, que no se pasen de listos, mándalos a tomar por donde toman los pollos si se ponen exigentes, abandónalos por otros que te convengan más, o hazles caso na más que por el placer de soñarles, sabiendo y tengan claro no te vas a matar por cumplirlos o sea, habita en ellos cómodamente, en los que tu recolectes, aunque sean tontos, raros o míseros por modestos, pero que te quieran, coño (picha). Y engáñate viviendo dentro de ellos, a la mierda la verdad... ¿La verdad? ¡Ni suponerla! ¡Lo mismo: por donde los pollos!
Y que parezca uno lo que tenga que parecer, sin prejuicios, sin esconderse ni mostrarse, vamos, ni plantearse lo que uno parece en realidad cuando se sale del sueño. Esa es otra: que no haya miedo a salir del sueño, que bien está habitarlo, pero también conviene darse una vuelta por ahí, por que sí.
Pues eso.
Saludos, abrazos, besos a ellas, para tod@s quienes dejáis respuestas, de Locuán, el único extraterrestre que conocéis verdaderamente.
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Métrica clásica
viernes, 25 de septiembre de 2009
...Bailaban los dedos de Ana...
.

Fueron dos níveas manos,
una abstraída dejadez,
un lento parpadeo vano,
un sorbo distraído de café;
en torno a la tibia taza,
cálidos en el calor afín
en un teatro de porcelana
bajo una mancha de carmín
bailaban los dedos de Ana
sobre un dibujo pastoril
una nerviosa danza
de caricias de marfil...
Fue magia inexplicable
que al inclinar la cabeza
brioso de brillos el azabache
mar de su cabellera
le ornara de ondas la frente
y a la luz del día velara
de su mejilla los claveles
y la dulzura de su mirada;
fue tras el negro eclipse de seda
que un suspiro se dejase oír
y de sus ojos traslúcidas perlas
brotaran vivas para escribir
salobres puntos suspensivos
en las vetas de la mesa
que fueron el triste principio
de la historia de una ausencia...
.
Fueron dos níveas manos,
una abstraída dejadez,
un lento parpadeo vano,
un sorbo distraído de café;
en torno a la tibia taza,
cálidos en el calor afín
en un teatro de porcelana
bajo una mancha de carmín
bailaban los dedos de Ana
sobre un dibujo pastoril
una nerviosa danza
de caricias de marfil...
Fue magia inexplicable
que al inclinar la cabeza
brioso de brillos el azabache
mar de su cabellera
le ornara de ondas la frente
y a la luz del día velara
de su mejilla los claveles
y la dulzura de su mirada;
fue tras el negro eclipse de seda
que un suspiro se dejase oír
y de sus ojos traslúcidas perlas
brotaran vivas para escribir
salobres puntos suspensivos
en las vetas de la mesa
que fueron el triste principio
de la historia de una ausencia...
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En serio,
L' amourrrrr,
Métrica clásica
lunes, 18 de mayo de 2009
Poesía de arrabal
Vaga en el sopor de la sobremesa
una corriente de aire que mece
cual telón la telaraña esa
que hace tres meses oscurece
la esquina sobre el armario.
Con tu desidia mi asco crece
y me deseo libre del calvario
de esta convivencia en que perece
el amor bajo la mugre a diario.
Vaga libre el humo de tu tabaco,
la peste de las fritangas insanas,
el hedor a muerte de tu sobaco
y los metanos que buscan con ganas
la salida en un laberinto de pelotillas
que al Minotauro cubriera de canas
desesperado por pasillos de pesadillas...
Si comparo, me parecen sanas
las fragancias de las alcantarillas.
Vaga, levanta y anda, revive
como Lázara y agarra la fregona,
que este esclavo ya se inhibe
de hacerte los turnos y pregona
cederte la parte que de mierda
te corresponde en esta zona,
¡Y date un baño, cacho cerda,
que tu caso me acojona
y ya dudo si estás cuerda!
una corriente de aire que mece
cual telón la telaraña esa
que hace tres meses oscurece
la esquina sobre el armario.
Con tu desidia mi asco crece
y me deseo libre del calvario
de esta convivencia en que perece
el amor bajo la mugre a diario.
Vaga libre el humo de tu tabaco,
la peste de las fritangas insanas,
el hedor a muerte de tu sobaco
y los metanos que buscan con ganas
la salida en un laberinto de pelotillas
que al Minotauro cubriera de canas
desesperado por pasillos de pesadillas...
Si comparo, me parecen sanas
las fragancias de las alcantarillas.
Vaga, levanta y anda, revive
como Lázara y agarra la fregona,
que este esclavo ya se inhibe
de hacerte los turnos y pregona
cederte la parte que de mierda
te corresponde en esta zona,
¡Y date un baño, cacho cerda,
que tu caso me acojona
y ya dudo si estás cuerda!
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Métrica clásica,
Te rías
sábado, 16 de mayo de 2009
Ayudando a Juan Ramón Jiménez
Mi amable Platero, dulce coqueto,
en el trampolín de tus pestañas
rutilaban las brillantes panzas
de las orondas moscas negras
que acudían a merendarte las legañas.
Tú, todo sonrisa bostezada,
abierta la tapa del piano
que guardas en la boca
te arrancaste por bulerías
en un rebuzno que nubló la tarde,
y en el eclipse de un Sol asustado
y escondido detrás de la luna
te vino a la memoria
un recuerdo de romances nocturnos,
todo el gineceo de burras
que al caer la noche embriagaban la cuadra
con los vapores corporales de la jornada,
¡Oh, Platero querido,
qué surco en la tierra seca dejó tu arado erecto!
¡Quién fuera tú, Platero,
burro de bastos,vaina de espadas,
cuerno de oros
que llenara las copas
de toda la manada!
en el trampolín de tus pestañas
rutilaban las brillantes panzas
de las orondas moscas negras
que acudían a merendarte las legañas.
Tú, todo sonrisa bostezada,
abierta la tapa del piano
que guardas en la boca
te arrancaste por bulerías
en un rebuzno que nubló la tarde,
y en el eclipse de un Sol asustado
y escondido detrás de la luna
te vino a la memoria
un recuerdo de romances nocturnos,
todo el gineceo de burras
que al caer la noche embriagaban la cuadra
con los vapores corporales de la jornada,
¡Oh, Platero querido,
qué surco en la tierra seca dejó tu arado erecto!
¡Quién fuera tú, Platero,
burro de bastos,vaina de espadas,
cuerno de oros
que llenara las copas
de toda la manada!
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Te rías
viernes, 15 de mayo de 2009
Oremos
Pájara María.
Dios te perdone, María:
llena eres de grasa
por comer sin medida
dentro y fuera de casa.
Maldita cuando pasas
entre todas las mujeres
porque pareces una vaca
que ha perdido los papeles.
Maldito sea el bruto
de tu vientre derramado,
no creas que disfruto
viéndolo desparramado...
¡Basta, María!
¡Madre de Dios!
¡Más gorda cada día!
¡Suelta el tenedor!
Ruega porque nosotros,
pobres pecadores,
no te ceguemos los ojos
para esconderte los comedores,
que ya mucho devoras
y se acaba tu suerte,
que ya vemos, lechona,
hora de darte muerte.
Amén que adelgaces.
Padre vuestro.
El padre vuestro,
que está en el bar,
a diestro y siniestro
no para de invitar.
Cree tener un reino
y parece su voluntad
no dejar bajo el cielo
a nadie sin convidar.
Todos le santifican
y vacían en su nombre
más de cien barricas
que paga el pobre hombre.
Así es como entierra
entre borrachera y orgía
lo que le otorga la tierra:
el pan vuestro de cada día.
Ya tiene muchas deudas
que sus deudores no perdonan,
mas él con sus tretas
atrevidas e ingeniosas,
los esquiva por docenas
en su vida licenciosa.
Ha caído en la tentación
y nadie le libra del mal,
amén que tengáis ocasión
de hacerle encerrar.
Dios te perdone, María:
llena eres de grasa
por comer sin medida
dentro y fuera de casa.
Maldita cuando pasas
entre todas las mujeres
porque pareces una vaca
que ha perdido los papeles.
Maldito sea el bruto
de tu vientre derramado,
no creas que disfruto
viéndolo desparramado...
¡Basta, María!
¡Madre de Dios!
¡Más gorda cada día!
¡Suelta el tenedor!
Ruega porque nosotros,
pobres pecadores,
no te ceguemos los ojos
para esconderte los comedores,
que ya mucho devoras
y se acaba tu suerte,
que ya vemos, lechona,
hora de darte muerte.
Amén que adelgaces.
Padre vuestro.
El padre vuestro,
que está en el bar,
a diestro y siniestro
no para de invitar.
Cree tener un reino
y parece su voluntad
no dejar bajo el cielo
a nadie sin convidar.
Todos le santifican
y vacían en su nombre
más de cien barricas
que paga el pobre hombre.
Así es como entierra
entre borrachera y orgía
lo que le otorga la tierra:
el pan vuestro de cada día.
Ya tiene muchas deudas
que sus deudores no perdonan,
mas él con sus tretas
atrevidas e ingeniosas,
los esquiva por docenas
en su vida licenciosa.
Ha caído en la tentación
y nadie le libra del mal,
amén que tengáis ocasión
de hacerle encerrar.
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Te rías
Disfrazado de gallina
Como de mono no ligo nada,
y estoy en paro, de momento,
he destripado la almohada,
y con pluma y pegamento,
disfrazado de gallina
hago la calle en mi mesita,
espalda contra la esquina
Del Diccionario de la Cita.
No llega ningún cliente,
pongo un huevo, cacareo,
el otro, de repente,
se me ha caído, de un mareo.
Pasa una mosca negra,
peluda, subsahariana,
un zumbido que me alegra
el forro de la mañana.
Suenan portazos,
pasa una moto,
la radio hace pedazos
mi boleto de la loto.
Ríen niños en la calle,
juegan como cocodrilos,
no tuvieron el detalle
las madres de no parirlos.
Ni un gorrión se me acerca,
ni un kiko, ni un pardillo,
me mira fijo una perca
cuando abro mi bocadillo.
La cocacola alzo en mi mano
y un trago que me sabe a gloria
demuestra que el americano
hizo algo bien en la historia.
Un regüeldo de mil truenos
hace temblar los estantes
y escribir estos versos buenos,
mejor que los de Cervantes.
Y un pedo excreto señero,
y no se enfade el Ozono,
que de agujero a agujero
se entiendan capa y mono.
¿Volverán las oscuras golondrinas?
Vivo sin vivir en mí
esta hora anodina
que no visita ni un colibrí.
y estoy en paro, de momento,
he destripado la almohada,
y con pluma y pegamento,
disfrazado de gallina
hago la calle en mi mesita,
espalda contra la esquina
Del Diccionario de la Cita.
No llega ningún cliente,
pongo un huevo, cacareo,
el otro, de repente,
se me ha caído, de un mareo.
Pasa una mosca negra,
peluda, subsahariana,
un zumbido que me alegra
el forro de la mañana.
Suenan portazos,
pasa una moto,
la radio hace pedazos
mi boleto de la loto.
Ríen niños en la calle,
juegan como cocodrilos,
no tuvieron el detalle
las madres de no parirlos.
Ni un gorrión se me acerca,
ni un kiko, ni un pardillo,
me mira fijo una perca
cuando abro mi bocadillo.
La cocacola alzo en mi mano
y un trago que me sabe a gloria
demuestra que el americano
hizo algo bien en la historia.
Un regüeldo de mil truenos
hace temblar los estantes
y escribir estos versos buenos,
mejor que los de Cervantes.
Y un pedo excreto señero,
y no se enfade el Ozono,
que de agujero a agujero
se entiendan capa y mono.
¿Volverán las oscuras golondrinas?
Vivo sin vivir en mí
esta hora anodina
que no visita ni un colibrí.
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Te rías
viernes, 17 de abril de 2009
El relato del abuelo
Me relató un día mi abuelo
cómo los falangistas le insultaron,
le escupieron, le apalearon
y dejaron herido en el suelo.
Allí, moribundo, clamó al cielo
justicia, y los que le escucharon,
como lobos indignos retornaron
prestos a dar a mi familia duelo.
Y buen mozo hubiera sido muerto
por decir “cabrón” al general Franco,
si justo en aquel momento cierto
entre grises nubes un monstruo blanco,
libélula a escorpión injerto,
no asoma y empuja al barranco
a tanto paleto despavorido
que no conocía el autogiro.
cómo los falangistas le insultaron,
le escupieron, le apalearon
y dejaron herido en el suelo.
Allí, moribundo, clamó al cielo
justicia, y los que le escucharon,
como lobos indignos retornaron
prestos a dar a mi familia duelo.
Y buen mozo hubiera sido muerto
por decir “cabrón” al general Franco,
si justo en aquel momento cierto
entre grises nubes un monstruo blanco,
libélula a escorpión injerto,
no asoma y empuja al barranco
a tanto paleto despavorido
que no conocía el autogiro.
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En serio,
Métrica clásica
El bocazas
Tal es grande del bocazas la boca,
que no exagero ni un guisante
si digo que de atrás adelante
la medida de tres palmos es poca.
Y no sólo es grande: está loca.
Abierta siempre y exasperante,
suelta mil palabras en un instante
que hieren la razón y la derrocan.
Por suerte, oír no cuesta dinero,
pues sería morir en la pobreza
escucharle el segundo primero,
tiempo en que mi cordura tropieza
en el muro que arma con esmero
de sus insensateces la fiereza.
que no exagero ni un guisante
si digo que de atrás adelante
la medida de tres palmos es poca.
Y no sólo es grande: está loca.
Abierta siempre y exasperante,
suelta mil palabras en un instante
que hieren la razón y la derrocan.
Por suerte, oír no cuesta dinero,
pues sería morir en la pobreza
escucharle el segundo primero,
tiempo en que mi cordura tropieza
en el muro que arma con esmero
de sus insensateces la fiereza.
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En serio,
Métrica clásica
Un ministro en la nevera
De mi dieta bandera y divisa,
pegada con celo en la nevera,
hipócrita de un ministro cualquiera,
tengo una foto con la sonrisa.
Cuando el hambre mi razón requisa
y el instinto me convierte en fiera,
me lanzo, víctima de la ceguera,
contra la nevera a toda prisa.
El cerdo, sin dejarme de mirar,
se ríe de mi desgracia y disfruta:
parece decir: “la vas a cagar”…
¡Bendita sea mi maña astuta!
el asco me hace reflexionar
viendo la imagen de aquel puta.
pegada con celo en la nevera,
hipócrita de un ministro cualquiera,
tengo una foto con la sonrisa.
Cuando el hambre mi razón requisa
y el instinto me convierte en fiera,
me lanzo, víctima de la ceguera,
contra la nevera a toda prisa.
El cerdo, sin dejarme de mirar,
se ríe de mi desgracia y disfruta:
parece decir: “la vas a cagar”…
¡Bendita sea mi maña astuta!
el asco me hace reflexionar
viendo la imagen de aquel puta.
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Métrica clásica,
Te rías
miércoles, 1 de abril de 2009
Vestida de violetas
Vestida de violetas,
peinada con jazmines,
te escondías en la dorada hiedra,
te escondías en mis jardines…
mis ojos, ranúnculos,
tus mejillas, lirios rosados:
quedeme te mirando…
como un eléboro blanco
quedeme te mirando,
clavelito colorado.
¿Qué hacías tú en mi invierno?
¿Qué yo en tu verano?
con sonrisa de clemátide
mudabas tú mis zarzales
en floridos rosales:
arrobado como un hibisco
envolvía yo tus suspiros
en perfume de narcisos.
peinada con jazmines,
te escondías en la dorada hiedra,
te escondías en mis jardines…
mis ojos, ranúnculos,
tus mejillas, lirios rosados:
quedeme te mirando…
como un eléboro blanco
quedeme te mirando,
clavelito colorado.
¿Qué hacías tú en mi invierno?
¿Qué yo en tu verano?
con sonrisa de clemátide
mudabas tú mis zarzales
en floridos rosales:
arrobado como un hibisco
envolvía yo tus suspiros
en perfume de narcisos.
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Métrica clásica
Soy cordero plebeyo
Soy cordero plebeyo trovero,
acosado de lobos hambrientos.
No tengo yo mi pasto
a la orilla del arroyo
ni en la sombra del risco alto,
sino en el desierto estepario,
allí se horna mi alimento;
los rayos del sol
torturan los yermos
y hacen brillar las piedras
como los panes del panadero…
Son las piedras mi pábulo:
más tierno no lo encuentro.
Soy uno, y todo el rebaño soy
y un perro pobre es mi dueño
y pastor de mis lamentos.
Me guía fuera de los caminos
que llevan a los pueblos
donde tengo extraviada la risa;
me ladra y obliga
a despiadados descarríos;
recoge mis noches
en las torcas del terreno
para darme a beber el rocío,
y lame mis heridas:
así se cura él del hambre
y la sed de la vida,
que es un perro pobre mi dueño
y pastor de mis lamentos.
En lo alto, insultan los cielos
en corro ocioso y negro
buitres en grande bandada,
bien cebados en tantas mesas
bien servidas de inocentes entrañas.
Se ríen los ojos carroñeros,
fijos en mis lomos
porque soy cordero plebeyo trovero
acosado de hambrientos lobos.
No conozco tregua en mi compañía;
hacia un destino incierto
enfilo noche y día:
es la inercia mi aliento;
mi mejor actitud, la pasiva;
y si todo me falla,
de todo me río
y no le tengo miedo a nada
porque sé tomar
el regalo de la palabra
cuando la palabra se ofrece.
Entonces, cien puñaladas
cien caricias me parecen,
y me saben las piedras
a panes verdaderos,
y el rocío es copioso
manantial eterno,
y los buitres
cisnes bellos,
y las dentelladas
se hacen besos
de los lobos
ovejas hechos…
y cordero sigo siendo
y plebeyo
y trovero,
pero todo lo miro y lo veo
con el color que yo quiero.
acosado de lobos hambrientos.
No tengo yo mi pasto
a la orilla del arroyo
ni en la sombra del risco alto,
sino en el desierto estepario,
allí se horna mi alimento;
los rayos del sol
torturan los yermos
y hacen brillar las piedras
como los panes del panadero…
Son las piedras mi pábulo:
más tierno no lo encuentro.
Soy uno, y todo el rebaño soy
y un perro pobre es mi dueño
y pastor de mis lamentos.
Me guía fuera de los caminos
que llevan a los pueblos
donde tengo extraviada la risa;
me ladra y obliga
a despiadados descarríos;
recoge mis noches
en las torcas del terreno
para darme a beber el rocío,
y lame mis heridas:
así se cura él del hambre
y la sed de la vida,
que es un perro pobre mi dueño
y pastor de mis lamentos.
En lo alto, insultan los cielos
en corro ocioso y negro
buitres en grande bandada,
bien cebados en tantas mesas
bien servidas de inocentes entrañas.
Se ríen los ojos carroñeros,
fijos en mis lomos
porque soy cordero plebeyo trovero
acosado de hambrientos lobos.
No conozco tregua en mi compañía;
hacia un destino incierto
enfilo noche y día:
es la inercia mi aliento;
mi mejor actitud, la pasiva;
y si todo me falla,
de todo me río
y no le tengo miedo a nada
porque sé tomar
el regalo de la palabra
cuando la palabra se ofrece.
Entonces, cien puñaladas
cien caricias me parecen,
y me saben las piedras
a panes verdaderos,
y el rocío es copioso
manantial eterno,
y los buitres
cisnes bellos,
y las dentelladas
se hacen besos
de los lobos
ovejas hechos…
y cordero sigo siendo
y plebeyo
y trovero,
pero todo lo miro y lo veo
con el color que yo quiero.
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Filosofeando (con perdón),
Métrica clásica
miércoles, 4 de marzo de 2009
Son mis ojos las estrellas.
.

.
Son mis ojos las estrellas
guardianas de tu faz de luna,
la noche clara resulta ciega
para vigilar tanta hermosura.
Son mis brazos las ramas
que abrazan tu cintura de viento,
horizontes al bosque le faltan
para ceñirte como yo quiero.
Es mi garganta la tierra seca
bajo la lluvia de tu sonrisa,
se sacia con la gota primera,
renacen olvidadas semillas.
Son tus versos cantos que ruedo
en el río de mi alma,
encauzado en ellos me reflejo,
fluyo hacia una mar brava.
Son mis labios las olas
sobre tu cuerpo de arena,
se quedan las mareas cortas
para recorrerte entera.

.

.
Son mis ojos las estrellas
guardianas de tu faz de luna,
la noche clara resulta ciega
para vigilar tanta hermosura.
Son mis brazos las ramas
que abrazan tu cintura de viento,
horizontes al bosque le faltan
para ceñirte como yo quiero.
Es mi garganta la tierra seca
bajo la lluvia de tu sonrisa,
se sacia con la gota primera,
renacen olvidadas semillas.
Son tus versos cantos que ruedo
en el río de mi alma,
encauzado en ellos me reflejo,
fluyo hacia una mar brava.
Son mis labios las olas
sobre tu cuerpo de arena,
se quedan las mareas cortas
para recorrerte entera.
.
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En serio,
L' amourrrrr,
Métrica clásica
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