sábado, 20 de febrero de 2010

Dedicado a Ana Márquez, poetisa, pintora...

.


.

...crochetadora, papiroflexadora y gran amante de los animales, sin cuya cualidad no habría llegado nunca a quererme a mi.


En la playa se lo hizo
a la orilla del mar:
un bocata de chorizo
a la hora de yantar.

Allí yantó con su llanto
y besó el embutido,
que de rojo era tanto
a los labios parecido

de un ausente amor
por un Destino adverso,
del suyo secuestrador
que pide pagos en verso...

En la diestra el bolígrafo,
en la zurda la pitanza,
horror fuera del calígrafo
el poeta de la panza,

mas pero, una avispa
posada en la botella,
gustosa con media chispa
del vino que hay en ella,

las suyas patas sujetas,
declama en el tapón
con sus alas las cuartetas:
añora su avispón

encendida por la rima
que versa una pasión
tan grande como la sima
que es la separación...

Y de esto son testigos
cuatro gorriones golosos,
de las migas muy amigos
y en tomarlas donosos,

pero que posan flemáticos
de lírica embelesados
en cuatro poses estáticos
que parecen disecados...

Muere del boli el trazo;
la avispa, de la moña;
un regüeldo de bombazo
resuena para más coña;

tres pájaros se las piran
dejando atrás al cuarto:
picharriba se estiran
sus patas, de un infarto.

.

3 comentarios:

Ana Márquez dijo...

Jajaja... Y digo yo, todos esos animalitos, amadores del solecito y la calor, pregoneros de primaveras y fotosíntesis...¿cómo que ya te persiguen con estos fríos de traza polar que aún coronan este invierno y la madre que lo parió? Aquí no vemos un gorrión desde primeros de diciembre. Se nota que aquestos de tu oda son cántabros de raza bravía. Son valientes, vive Dios.

Poeta :-*

Ana Márquez dijo...

No he podido evitar la tentación de poner un pajarito en la entrada, jiji. Avispas no tengo. Besis.

Sara Royo dijo...

Rápsoda el casi marciano, q variedad de habilidades! ;)

ir arriba