viernes, 29 de octubre de 2010

Costumbres rurales de mi planeta

.





Corrían los tiempos del antiguo régimen, que funcionaba mejor que ahora el pilates, porque la gente estaba flaca, flaca. Tío Braulio nos encerró a toda la pandilla en la cuadra por agitar una cabra. El delito era haber hecho un columpio con un tablón apoyado en su centro sobre una alpaca, haber atado a un extremo del mismo una cabra con una cámara de rueda de bicicleta y haber saltado todos de continuo sobre el otro extremo tomando carrera. La cabra rebotaba que parecía el entrenamiento de un astronauta. Y todo por una teoría de Narci (Narcisito, Narciso), al que llamábamos "Bombillo" por las ideas que se le ocurrían y porque tenía una cabeza que si fuera de ajos no cabría un diente en la sopera. Narci decía que si agitabas fuerte una cabra daba la leche más cremosa, y que si la calentabas el ubre con un mechero daba queso fundido. A lo último no dio tiempo.


Con Narci lo pasábamos bien hasta castigados. Aquel día comenzó a gritar "¡Vamos a hacer un muñeco de nieve! ¡Vamos a hacer un muñeco de nieve!" Y Bartolín, que era una máquina corriendo, pero más simple que el libro de instrucciones de un cascanueces, dijo "Pero si no hay nieve, Narci, ni afuera, que es verano." Y Narci: "¡Ya lo sé, le haremos con caca! Y nos pusimos todos a gritar como locos "¡Con caca, con caca!" mientras echamos a correr hacia la pila de abono que había en un rincón de la cuadra. Bartolín llegó el primero, metió las manos y cojió un puñado que le llegaba hasta los codos; total, nos paramos todos en seco y nos echamos a reir:
"¡Jaaa, jajaja! ¡Se lo ha creídooo!" "¡Tontooo! ¡Jajaja!" "¡Haz el muñeco, Bartolín, jajaja jaaa!"
"¡Mira como se ha puesto, jajaja!"


Como se echó a llorar y no había agua para lavarse Borja Luis le meó los brazos y se quedó más tranquilo. Borja Luis venía a veranear al pueblo con sus padres todos los años, estaba más gordo que un ratón de almacén de piensos y bebía tanta coca cola que le quitaba la grasa vieja al eje de la rueda de un carro con tres meadas. Era más soso que el agua de la fuente y meaba la cama de una manera que había que ponerla el ancla de un barco; pero le teníamos bien considerado porque su madre nos compraba helados a todos, eran gente de pasta. Narci le vacilaba:

- Borja Luis, macho, menos mal que no eres un murciélago, porque duermen boca abajo, y tú meándote la cabeza morirías ahogado".

- Igual están ciegos por eso -contestaba él-.

Ese día pasamos el resto de la tarde jugando "Al ascensor".
¿Nunca habéis jugado "Al ascensor"? Es muy fácil, se juega dentro de una cuadra que tenga el techo de madera, o sea, el suelo del pajar que hay encima, lo normal. Se necesita una camisa, el que queda de "Botones" se la pone; el que va a subir al ascensor "aprieta" en la camisa el "botón" del "piso" al que quiere subir; el piso mínimo es el 4º, no vale "subir" menos; cada cual es libre de apretar el 4º, el 5º, el 6º, etc. Si aprietas, por ejemplo, el 4º, te agarran entre cuatro y te levantan a la vez de un impulso lo más fuerte posible; si aprietas el 5º, te impulsan entre cinco; el 6º, entre seis, etc. Por supuesto, el cabezazo contra el techo está siempre garantizado; gana el que más pisos consigue sumar, los "suba" de cuatro en cuatro o de más en más, lo que cada cual quiera y cuantas veces quiera "subir". No vale jugar con gorra; el que sangra la queda de botones hasta que se le para la hemorragia y el que se queda sin conocimiento pierde turno hasta que despierta. El que hace más pisos gana, es el más macho, y el que hace menos es "mujerica" y lava la camisa. Esto lo cuentas en la tele hoy en día y dice el presentador "Niños, no hagáis esto en casa ni con casco", a parte que te demanda la ministra de igualdad por decir "mujerica" al que pierde y hacerle lavar la camisa.


En mi pueblo era tradición, se jugaba mucho en invierno cuando no se podía salir por las nevadas. Se juntaban los abuelos a vernos jugar, y que si "Te apuesto un vino a que gana mi nieto", que si "Qué va a ganar si tiene la sesera blanda como toda la familia", que si "Aguanta, Pedrín y te regalo la navaja". Que piques, no veas, y qué risa pasábamos: salías llorando del ascensor, pero oye, viendo subir al siguiente te descojonabas de risa otra vez.


En fin, otro día os contaré la vez que Narci se quedó encajado con la cabeza entre dos viguetas del techo y hubo que llamar a Joselín, el carpintero, para sacarle de allí.

Chao, terrestres, tengáis un buen día.

.

jueves, 28 de octubre de 2010

Guía práctica para el espacionauta humano novel

.







¿Su primer viaje espacial en platillo absurdolandés? Tranquilo, le acompaña un copiloto especialista de Absurdilandia, está usted en buenas manos, siempre y cuando ponga en práctica la N.S.B. (Norma de Seguridad Básica): NO deje que su copiloto toque nada.

1. Siéntese en la silla del piloto. Tire de la única palanca que hay en el cuadro de mandos. ¿Se enciende de color verde la única bombilla que hay en el tablero? Enhorabuena: acaba usted de tirar con éxito de la cadena del wáter, el resto lo hace la nave de forma automática siguiendo las órdenes de su voz.

2. ¿Al empezar a navegar se encienden todas las alarmas de choque inminente y destrucción absoluta? Tranquilo, falsa alarma, es una broma tradicional, de bienvenida que le gasta su copiloto, acepte el calzoncillo limpio que le ofrece en señal de hospitalidad.

3. ¿A alcanzar la velocidad de la luz no ve usted nada por delante? Tranquilo, no es avería: a esa velocidad la luz no sale de los faros delanteros porque los faros avanzan a la misma velocidad que la luz que emiten.

4. ¿Se pierde al entrar en el hiperespacio? Tranquilo. Abandónelo y acuda al Superespacio de barrio, no encontrará de todo, pero lo que hay lo tendrá más a mano por ser un espacio más pequeño.

5. ¿Encuentra usted un agujero negro en su trayectoria? Tranquilo, se aproxima usted a la Osa Mayor por la parte de atrás, cambie de rumbo o entrará en una MIERDA ( Momento de Intersección Espaciotemporal Rechazado por Dirección Autodestructiva).

6. ¿Se encuentra de frente extrañas naves alienígenas? Tranquilo. Establezca comunicación por onda radiada y emita el MU (Menasaje Universal) : "Saludos. Nave Absurdolandesa. Piloto Humano. Apartaos mamones domingueros, os habéis saltado la baliza de Stop."

7. ¿Su nave pierde aceite? Tranquilo, es la freidora, nada más lleva aceite en la nave.

8. ¿Su copiloto pierde aceite? Tranquilo, dele tiempo, recordará donde lo guardó y podrá rellenar la freidora.

9. ¿A la hora de comer, el pollo le sabe a rayos laser? Tranquilo, su copiloto lo asó con la pistola mientras reparaba la freidora.

10. ¿Se estrella contra un asteroide?
a) Muere. Tranquilo: usted no vive.
b) Vive, Tranquilo, siga los pasos:
10,b,1: Su copiloto ha fallecido. Tranquilo, se lo merece: tocó algo.
10,b,2: Su copiloto vive: Enhorabuena, puede usted propinarle una paliza y que tenga sentido.
11. ¿La nave es inoperable? Tranquilo. Abandónela. Entre en la auxiliar. No se sorprenda por sus dimensiones. La nave nodriza que abandona tiene el tamaño de un Seat 600, la auxiliar para casos de emergencia es como un transatlántico y tiene las mismas comodidades, por precaución práctica basada en estadística de accidentes: El 100% de las naves absurdolandesas se estrellan por negligencias de sus copilotos. El 2 % en el primer año luz espacial, el 8% al despegar por primera vez y el 90% antes de despegar, al sacarla del angar de la fábrica, por lo que las naves nodrizas se fabrican básicas, pensando en su desecho inmediato.
12. Por último, toda la tecnología absurdolandesa que observa le produce asombro y confianza? Nervioso. Póngase nervioso, aterrice en el planeta más cercano y quédese a vivir hasta que pueda recojerle un platillo de otra especie extraterrestre.

¡Y que tenga buen viaje, amigo Humano!

.

miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Medra medrosa?

.
¿Medra medrosa la flor
si cercada del espino?
Pues no, así el Destino
te ensalza sin pudor:
.
en tu pálido color
a describir no atino
ese blanco tan divino
que te pinta el dolor.
.
¿No brinda también la flor
los días de Sol nublado
el néctar bien endulzado
con igual dulce candor?
.
En lágrimas y rubor
así tu rostro bañado
igual de enamorado
yo libo con más ardor.
.
¿Ha de mermar de la flor
esa lozana frescura,
que todas mis penas cura,
el Tiempo marchitador?
.
Tal vez, mas no el frescor
de tus ojos en los míos
ni de las alas los bríos
con que vuela mi amor...

martes, 26 de octubre de 2010

Perla, ea

.


.

Ella es una perla,
su ostra: una silla de ruedas
en la que, a veces, se encierra,
a veces, abandona y vuela
con alas de poetisa tierna,
compleja,
amiga, amigo, ea
amigo, amiga, ea,
se abre, vedla:
sonríe, pinta, sonríe, dibuja, sonríe,teje, sonríe, escribe un poema,
y reza,
ea,
andaluza, ¿de cepa?
No. De olivo, amigo, ea,
¿De qué? ¿De qué está hecha?
de ternura, de inteligencia,
de valentía, de entereza,
de dolores, espinas, lágrimas, rabias, penitencias,
y reza,
amigo, amiga, ea,
¡Deja que la vea!
Y de labores y perezas,
y de estática belleza
en su sentada suerte, indefensa.
Y de alma sensible, gallarda, amable, serena,
y de humor, que a chistes mata las penas
y maquilla las tristezas
propias y ajenas.
¿Más? Sí: se lava, ¡Tiene una bañera!
Amigo, amiga, quietos, que es mía mi amada azucena,
ea, andaluza, ea,
¡olé...! Ea...
.

lunes, 25 de octubre de 2010

Mi dueña

.


.
No escuches sus gemidos
si en retar se empeña
a los mios más sentidos:
huye del Viento, mi dueña.
.
Si por ti se llena tanto,
a mi lado, te desdeña,
más olas rompe mi llanto:
aparta del Mar, mi dueña
.
Cubre el rostro con velos
si amas a quien te sueña,
de sus rayos tengo celos:
guárdate del Sol, mi dueña.
.
¡Cierra ojos y oídos!
El mundo, ¿qué te enseña?
¡Los paisajes desvaídos...!
Ven a mi Alma, mi dueña...

.

domingo, 24 de octubre de 2010

De mi alienígenalienada infancia

El abuelo se acostaba siempre pasado el filo de la media noche para no cortarse y dormía a pierna suelta pues dejaba la ortopédica apollada al lado de la cabecera de la cama. Perdió la buena volviendo de una de sus cenas espantacruélicas ( Que espantan de lo cruelmente salvajes), en un atasco: se le atascaron las arterias. Ya se lo decía el médico: "No beba y siga una dieta", a lo que él respondía: "No bebo, yo el vino lo mastico y no me salgo de la dieta del bocadillo de tocino, que ya daría yo una pierna por comer de vez en cuando una ensalada de lechuga, una pera, una coliflor, pero siempre he pensado que hay que respetar el paisaje, no cometer la gamberrada de alimentarse de él".
Y una pierna dio.
Tras la operación quiso denunciar a los médicos cuando le dijeron que habían incinerado su pierna, él ya contaba con ella para llevar a casa algo que echarle a Pantallita en el arroz. Pantallita era nuestro perro, siempre estuvo más delgado que el flaco favor de un mal amigo.
El nombre se lo puso el abuelo el día que lo trajo a casa.

- ¡Abuelo, abuelo, qué bonito! ¡¿Cómo se llama?!
- No tiene nombre todavía, habrá que ponérselo.
- ¡Tobi, Tobi!
- ¿Tobi? ¿Qué nombre es ese? No me seas americano que te pego una torta, "Tobi" no tiene ni pies ni cabeza, es nombre bueno para una lombriz, no para un perro.
- Que sí, abuelo, "Tobi", porque es muy pequeñito, no llega al "Tobi-llo".
- ¿De dónde sacas tú esas tonterías? Hay que ser más serio, Pedrín, que ya tienes 8 años. Le llamaremos "Pantallita", porque la pantalla de la tele tiene 42 pulgadas y este, como sólo tiene una, se queda en "Pantallita".

Y acertó, porque sufría de pulgas crónicas, no había producto que se las quitara, llegué a mirarlas con una lupa por ver si llevaban mascarillas puestas y con el tiempo terminé por creer que eran de plástico, se las había puesto con pegamento algún bromista antes de llegar mi abuelo a la perrera y que el chucho se arrascaba por hacerse el interesante.
Pantallita era un perro tan bueno que no lo sacábamos al campo porque le mordían las ovejas, pero tan vago que en lugar de enseñarle a hacerse el muerto le enseñé a hacerse el resucitado para que se moviera algo. Lo de ir a buscar el palo lo dejé por imposible, se me hacía el tonto, daba un paso, cogía una hierba con la boca y se me quedaba mirando con cara de "¿Era esto lo que tiraste, no?" Lo de dar la patita fue capítulo a parte que me costó una bofetada, no había forma, el pulgoso arrascaba el suelo, levantaba un poco la pata y la volvía a posar, y justo aquel día que volvió el abuelo del hospital se me ocurre decir "Mira al abuelo, Pantallita, él si que sabe dar la pata, que vuelve a casa sin ella". Pues sí, la única orden que obedecía bien era la de "¡Quieto!", una vez se la di antes de irme un viernes de campamento y cuando volví el domingo le encontré en la misma postura y deshidratado.
Pantallita murió por culpa de la bebida: le calló sobre la cabeza el garrafón de vino de mi abuelo, que en un tropiezo etílico se le escapó de las manos sobre la cabeza del animal.
Le enterramos en el huerto junto a las berzas, "Para que abone", dijo mi abuelo, que siempre había sido un hombre muy práctico; rezamos un "Perro nuestro que estás en los cielos", mi abuelo se emborrachó por razones medicinales, para superar el sentimiento de culpa y yo me puse en la manga el collar del perro, casualmente de color negro luto.
La verdad es que no las tenía todas conmigo:

- Abuelo, ¿no irán las berzas a saber a perro, no?
- La verdura siempre sabe a perros, Pedrín, es igual con qué la abones.
- Pues a mi me gusta.
- A ver si me vas a salir verdulero, que a maricón solo hay un paso, que se empieza por una col y se termina por un pepino.
- ¿Qué es "maricón", abuelo?
- Uno que planta el nabo donde hay demasiado abono.
- Ah. Pues se le pudrirá, ¿no, abuelo?
- Ojalá. Y no preguntes tanto, que me pones negro.
- No abuelo, eso no, yo te quiero como eres: rojo.
- ¿Qué rojo ni qué perro muerto? ¿Quién me dice "Rojo" a mi?
- La abuela, y que el vino no se te sube a la cabeza, que se te queda todo en la cara, que te cabe, y que llevas en ella dibujado el mapa de La Rioja.
- A la abuela ni caso, nada más que lo justo para vigilar donde esconde las botellas del abuelo.
- Abuelo...
- ¡¿Queeeeeeeeeeeee...!? ¡Joder, qué niño más pelma!
- ¿Las caniquitas también las tienes rojas?
- ¿Qué?
- Es que en la catequesis le pregunté a Don Alfredo si alguna vez se había caído por un barranco, porque tú dices siempre que los únicos curas que te caen bien son los que caen por un barranco, y Don Alfredo respondió "El rojo de los cojones de tu abuelo un día va a tener un disgusto conmigo".
- ¿Y quién te ha enseñado lo que son los "Cojones".
- Tú, abuelo.
- ¿Yo?
-Sí, aquel día que dijiste "Mira Pantallita qué vago es, se tumba con el hocico pegado a los cojones para no moverse si le pican y se los tiene que arrascar con los dientes".
- Pues a ver si escuchas menos lo que dice el abuelo, y a los curas menos caso que a la abuela, Pedrín: No te fíes nunca de alguien que con un solo vaso de vino que se toma se pone ya a repartir hostias a todo quisque y dentro de la iglesia, que es más pecado.
-Ah... Y... Y... ¿Por qué la abuela te llama "Viejo verde", abuelo?
- Por no llamarme "Hierba seca", Pedrín, y anda, trae el tocino, el pan, la botella y la navaja, que se le pasan las 11 al abuelo y luego no es persona. Y vete a jugar por ahí, no molestes más en casa.

En fin, ¿para qué desobedecer cuando a uno le mandaban a jugar? Así pasábamos los días allá en mi planeta. Qué nostalgia.

sábado, 23 de octubre de 2010

Encuentros en la tercera fase con Ana Márquez

.
No sé yo el no sé qué de qué cosa,
que tanta de ti en tanto mana,
me torna abejorro en tu rosa
cuando despierto por la mañana;

ni como no colma comer con gana
el néctar de tus versos y tu prosa
a mi gula indecente, ufana,
diabética ya ciega de glucosa...

...Ni me importa. Me la abanica:
Sí, me ventila del alma las penas
más que ponerme de wisky canica.

Y paso de la miel de las colmenas,
no me digan que hay cosa tan rica,
ni dulce, que tus sonrisas serenas.

jueves, 21 de octubre de 2010

Diálogos teletridimensionales con mi gente.

.

- ¿Qué hiciste ayer?
- Cocinar.
- ¿Qué preparaste?
- Mermelada light.
- ¿Baja en azúcar?
- No, la llamo "light" porque light jadeputa se me quemó y se quedó pegada al fondo del puchero, asi que hoy para desayunar me comí las tostadas con aceite de Olivia.
- De "Oliva".
- No, de Olivia, la vecina, que se lo pedí, joder.
- ¿Joder?
- No. Aceite. De oliva. Es lo que le pedí.
- ¿Olivia? Pero si se llama María.
- Ya, pero yo la llamo Olivia, como la mujer de Popeye, porque es más fea que un cuadro de Tápies.
- Pobre.
- Sí, una pena, una mujer tan dulce...
- No, digo Tápies, pobre, porque lleva la vida intentando pintar algo y no le sale, se le va la brocha en manchas y los lienzos en borrones.
- Algo tendrá, porque triunfa.
- Igual es buena en la cama.
- No, digo Tapies, el que triunfa.
- ¿En la cama?
- No, pintando... Aunque puede que pinte en la cama, o debajo de ella... Con los ojos cerraos... La que no pinta nada en la cama es Olivia, digo María, a poca imaginación que le eches yo tumbada la veo como algo parecido a un canguro en Australia, atropellao y tapao con una sábana al lado de la carretera.
- Si, la veo, la veo, como un cuadro de Tapies.
- No te pases, que María es limpia. Y de abstracta, nada: que sabes cuando está derecha o boca abajo.
- Oye, que tú fuiste el primero que la comparó con un cuadro de Tapies.
- Por lo fea, no porque sea abstracta, que hablamos de algo que tiene pies y cabeza.
- Pues eres el primero que lo dice.
- Coño, se ve de plano, hostias, no hace falta ni decirlo.
- Pues macho, no sé donde cojones ves tú que la obra de Tapies tenga pies y cabeza.
- Que yo hablo de María, he dicho "pies y cabeza", no de la obra de Tapies.
- Ah.
- Pues eso.
-Esto...
- ¿Qué?
- ... Nada
- Nada no será, algo, dime, hombre, dime...
-No, nada... Bueno, sí: Si tuvieras que escoger obligado entre María y un cuadro de Tápies para meterte en la cama, ¿qué harías?
- Depende.
- ¿Del cuadro?
- No, del cuadro no, si los de Tápies son todos iguales, depende de para hacer qué cosa... ¿Qué cosa?
- ¡Joder...!
- "Joder" no, macho, habla claro, como no me lo espliques...
- Que eso, que "Joder": la cópula, digo.
- "La cópula". Ja, qué Rodriguezdelafuente te pones pa decirlo.
- Pa que me entiendas.
- Bueno, pues... Pues... ¿Media hora nada más?
- Por ejemplo.
- Con María.
- ¿Y si fuera toda la noche?
- Uf...
- ¿"Uf" es con María o con el cuadro?
- ... Venga, con María también, porque si pasas toda la noche acostado con un cuadro de Tápies no vuelves a dormir en toda tu vida.
- Ya.
- ... Pobre María, cómo la estamos poniendo...
- Como un cuadro de Tápies.
- Ya exageras...
- Vale, como un brochazo de un cuadro de Tápies.
- Por ahí, sí, más o menos.
- Si es que somos malos.
- Sí, más mala gente que el que le vende brochas y botes de pintura a Tápies para que pinte.
- Joder, tampoco somos tan cabrones.
- No sé.

.

jueves, 7 de octubre de 2010

Locuan para Absurdilandia, Informe 7/10/2010

.

Ante el auge de la generación Ni-Ni (Ni estudian ni trabajan) la Real Academia de la Lengua Española aprueba la creación de un verbo nuevo a partir del sustantivo "Inapetencia" para cubrir las nuevas necesidades de expresión que conlleva la evolución social. El nuevo verbo será presentado en conferencia pública por el profesor vasco Aitor Pedemikachotocho, que pronunciará un discurso afín al tema, con el título "Yo inapeto, tú inapetes, él inapete".

Dado que los recientes informes sobre la situación económica del país resultan alarmantemente sombríos, el presidente Zapatero resuelve iluminar dichos informes con bombillas de 200 vatios desde cuatro ángulos para que no puedan proyectar ninguna sombra.

La ministra para la igualdad de géneros presenta en rueda de prensa la nueva campaña de orientación social "Yo, por el medio", dotada con un presupuesto de 18 millones de euros y que tratará de concienciar a las mujeres que comen plátanos en público para que no lo hagan empezando a morder por la punta, sino por el medio de la fruta, como medida de la lucha contra la lascivia machista que tal forma de ingesta desata en gran parte del género masculino.

El nadador David Meca Gofijo, que trataba de batir el record mundial de tiempo en la travesía a nado del Canal de la Mancha, abandona el intento al sufrir durante la prueba un esguince en el esfínter anal. Entrevistado por los periodistas que le preguntaron al nadador olímpico como se sentía ante tan extraño percance, éste contestó: "Anonadado".

Vendida por 300.000 euros una gallina que pone un huevo.
Rusticiano Boinos, natural de Gañanes de San Brutecio, Cuenca, granjero avícola y en su tiempo libre catador de litros de tintorro y adiestrador de gallinas es el ex-propietario beneficiario de la cantidad monetaria citada por la venta de esta extraordinaria ave. La gallina, de raza Ponedora Castellana, es capaz de poner "Un huevo" sobre una hoja de papel cogiendo un lapicero con el pico. El domador desvela en exclusiva su método a nuestro enviado especial:
"É mu fáci: se apresa la polla, sea mete ela jaula y se le dici " No hay má gallo ata que no iscribas"".

Seguiré desinformando. Un saludo, paisanos.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Poesía de mi planeta.

Poema romántico para enamorados moderados.


La putaleche como te amo:
Aquí al lado de la bahía
tales suspiros exhalo
que hundo cien veleros al día
y desplumo todos los pájaros.

La putaleche como te añoro:
en un tornado de imaginandos
de talesueños son los endiños
que me hierve la chota a mil grados
con el caldo de mis artificios,
oye, sí, y jo, qué a modo de tigregato
orgío derrochón tras de tus labios
aludes de tornillos incastos,
delictivos chupomuerdos,
prospecciones a la campanilla
y de regalo para que pegues sellos
equis litros de saliva.

La putaleche como te coja:
Te pasterizo a pellizcos,
te deshidrato a fermentos,
te aprieto molde, te prenso
y pan que te pan
con dulce de miembrillo
así de lechón te meriendo
que no te dejo ni un quesito.
ir arriba