jueves, 24 de septiembre de 2015

Aunque pareciese otra cosa.

Así, como un Apolo, te perfilo hipnotizado y atraído hacia la verdad de la que me resisto incrédulo, hasta que me cruzas la mirada con esa tu sonrisa, espontánea, franca y generosa, y, entonces,
me respondo a ti con el pensamiento un “Sí, eres tú”, mientras fluyes acercándote rápida y natural, con la determinación de una órbita planetaria en el gesto de dos besos, a los que llego tarde una décima de segundo, por sorprendido y confuso de creerme digno de tal efusión. Justo aquí, sale el Sol dentro del hipermercado y un recuerdo de paraíso compartido convierte pasillos, estantes, productos y clientes en paisaje añadido e innecesario, que te enmarca absurdo como lo hiciera la bisutería de un bazar chino entorno a un auténtico diamante.
Para mi suerte y dignidad, porque es justo y necesario, mi boca junto a tu oído toma la iniciativa y dice sin mi permiso un “Estás guapísima... Como siempre”, enunciado rápido y casual, para esconder en disfraz de banalidad un sentimiento profundo como submarino hundido y sincero como comunicado del Ministerio de Hacienda... ¿O es camuflaje de cortesía social para ocultar un anhelo subconsciente reprimido de ponerte conmigo a observar el firmamento por ver de encontrar juntos la histórica Cuenca en la Vía Láctea?
Quiero mirarte en silencio, pero solo me atrevo a no dejar de hablar constantemente, puesto mi discurso en piloto automático, mientras descanso todo lo posible que me consiento de mirarte fijamente a los ojos, en la cruenta lucha de siempre entre la necesidad de disimular mi timidez y la de no quedarme en blanco fundido por tus pestañas, para poder seguir medio entendiendo lo que me cuento.
Encima, has adelgazado, cacho cabrita, o, tal vez, me engordaron a mi los ojos al punto de verte...
Sea como sea, te atribuyo la calidad del pan de Mondoñedo, de manera que llevo todo el día masticando en la memoria, sin prisa, esos diez minutos de encuentro, como catador en jurado de concurso gastronómico.
Pues eso.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Ingrin, el arquero.

Al amanecer, dejó de nevar. Ingrin disparó el arco. Frauen yacía en el interior de la cabaña consumido por la edad y agotado en un desvelo expectante: había estado escuchando el silencio desde hacía dos días y dos noches. Oyó los pasos de su discípulo alejándose sobre la nieve. El tiempo de acecho y el intervalo entre sonidos significaban una pieza de gran tamaño, cual fuese, herida o muerta a más de un kilómetro de distancia, en si misma suficiente provisión de alimento y otros recursos para abandonar el valle a través de las Cumbres Imposibles. La formación del niño había sido completada, el viejo monje se sintió orgulloso, concentró la conciencia para detener los latidos del corazón y murió en paz.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Guardad vuestra virtud en meditada prudencia, sensibles damas



Con sus poemas el tierno poeta
henchido de éxtasis amoroso,
siendo romántico respetuoso
(os ensalce boca, mano o teta)

desea llegar a la misma meta
que el zafio cerdo libidinoso
patán malévolo indecoroso......
¡Oh, cultos penes de sensible jeta!

¡Devotos fieles del amor eterno!
Con pulso prieto entran en la brega
como diablo entra en el infierno:

¡Rabiando gozosos en la entrega
sin perder rima ni ritmo ni cuerno
así os revienten en la refriega!

Los árboles del Planeta Tierra

Los árboles de este mundo son algo raros. Justo comienza la estación fría del año, que llaman “Otoño”, se desnudan de sus hojas. Es más lógico, sí, que las ramas de los árboles crezcan hacia todos los lados, porque son seres ciegos y quieren saber lo que hay a su alrededor... Los cipreses, aparte, deben ser también sordos e insensibles, crecen hacia arriba porque n...unca llegan a saber que han nacido, creen estar aún dentro de la tierra. Otros árboles se rinden cuando están creciendo, como los sauces, y pasan el resto de su existencia llorones hasta el suelo. Hay árboles que se sienten solos y para que alguien los visite forman en sus ramas protuberancias vistosas y sabrosas que llaman “frutos”... Algunos son tacaños, como los olivos, los humanos se enfadan con ellos y los muelen a palos, hasta que sueltan todos. Hay un árbol que llaman “vid”. Es pequeñito y miedoso, de brotes frágiles, pero no es tonto como el olivo, la vid pone los frutos juntos, en racimos, muchos racimos, así se ahorra las palizas... Como la platanera, que es lo más considerado que se puede ser: todo en un racimo enorme... ¡Oh! Que la platanera no es árbol, es de la familia de las hierbas, como la marihuana, parece mentira, osea, parece árbol. Otra hierba que parece árbol es la palmera, una hierba muy pretenciosa, no sólo crece como árbol, sino que crece de manera pirotécnica, con un tronco que en lo alto hace “¡Pum!”, estalla en ramas con dátiles y cocos. Mala leche tienen las palmeras, los cocos buena, pero las palmeras mala, probé un dátil y tenía más hueso que chicha, como la costilla del cerdo ibérico, y de los cocoteros ni quieras saber, no te arrimes sin casco que te parten la cabeza. Otro árbol que estudié es la magnolia, también lo llaman popularmente “Magnolio”, creo que no está clara qué tendencia tiene este árbol, de momento no ha salido del armario, se le ve muy macho pero da unas flores que son para regalarlas, no para llevarlas encima. En fin, como ocurre con los humanos, los árboles son de lo más variado, o mejor dicho, son como los humanos. Seguiré investigando. Si alguien conoce algún árbol raro, o si algún árbol se conoce a si mismo, ruego me informe para completar este estudio. Gracias.

La emancipación de la mujer

La emancipación de la mujer. Prudencia, amigo explorador. En la selva humana un pelaje de peluche puede ser disfraz de felina resabiada, y acercarse ingenuo es quedar dentro del alcance de un ojo abierto, un bostezo, y un salto-resorte, todo en un ya. Y ves volar hacia ti a la tigresa, desplegada en garras y colmillos, mejor dotada que el escaparate de una armería toledana; y convencido y equivoc...ado del "Adiós a la vida", ella enfunda, te derriba, te vapulea con mordiscos sado calculados y zarpazos de almohadillas brutales, furia esencial, rabia primigenia en una mirada de sangre y un cuerpo de espasmos auto-complacientes... Déjate hacer, hay daño, pero no peligro: La gata pondrá mucho cuidado en no destripar al ratón en que te convierte, porque eres juguete valiosísimo en la soledad de sus afectos.

martes, 26 de noviembre de 2013

Aniversario. El sábado de mis Musas

Me debato Sentimiento ensordecido en el bullicio. Me debato estático en el Ser o Ser Otro cuasi cual maniquí con burka en el Aquelarre de aquellas musas frágiles, pero atrevidas, que latían excitadas encarando con descaro el rito de huir de la vida cotidiana al paraíso de las frivolidades... … Espíritus femeninos, sílfides gozosas, catedráticas de la mirada tierna, de la palabra juguetona, bellezas vestidas con la elegancia de provocar el deseo de su desnudez; beldades vedadas a las caricias que de lentas y suaves dejan para siempre cicatrices en las manos de la memoria. ¡Y tanta juventud en sus décadas...! Sus ojos, espejos en la piel madura, brillan con adolescencia, sonríen, sonríen y sonríen, aletean, le hablan con fonemas a mi rostro: máscara de ausencia y de cansancio que oscila de la mudez a la torpeza desintegrada. … Pero ellas sonríen, sonríen y sonríen y me reclaman y me insisten y me esperan y me desentrañan y me comprenden y hasta me burlan maliciosas, encantadoras. Me agotan, me aparto, me resuelvo en miradas que liban sus apariencias, percibo, me perciben, oculto, ocultan; ellas, conspiran jocosas, maquiavelistas... Sonrío, sonríen y parlotean, pienso, piensan y parlotean y concluyo: Ahora que me fui, vivo en vuestra fiesta, mis Musas

martes, 12 de febrero de 2013

Político-Tukán

Como esto siga así, habrá que buscar fósiles para echar tropiezos a la sopa.
La plaga de políticos-tukán, estos que tienen más pico que cuerpo, crece más deprisa que teta en quirófano de cirujano estético, acabaremos todos yendo a donde van los gais el día de su primera vez: a tomar por el culo.

Considero tres clases de políticos:

1. Corruptos. Sus Principios éticos se pueden contar con los dedos de un manco. Algunos nacen así y es fácil identificarlos desde que son bebés, porque cuando están chupando una teta tapan el pezón de la otra con la mano, acaparando, por si acaso...
... Ya van dos tetas en dos párrafos. tengo que mirarme eso, debo estar bajo en calcio....
Otros, empiezan honestos al ocupar un cargo, pero se corrompen en menos tiempo que un camello muerto en medio del Sajara. Me caen bien (Los políticos, no los camellos. Los camellos te escupen, como no les agrade tu presencia. Demasiado sinceros... Yo creo que les tengo envidia.), porque si la lían, la pagan.

2. Legales nefastos. Son peores, quedan impunes porque no hay nada que imputarles, cumplen con todas las leyes. El nefasto administra la pasta como si tuviera un pozo sin fondo lleno de dinero, que atravesara el Planeta con salida útil en Australia, compitiendo en el vaciado con los antipodianos. Nos meten en unas deudas que no las tiene un mileurista ludópata, drogadicto y putero. Tiran a tapar el socavón inflando impuestos como no infló el globo el tipo ese inquieto que se lanzó desde el Espacio en paracaídas.

3. Legales benefactores. Al igual que los calamares gigantes, ya se conocía su existencia porque, a veces, aparecían sus cadáveres flotando en el mar. En la actualidad, se ha conseguido grabar con cámara uno vivo en no sé qué parte del mundo.

Los políticos se agrupan si son buenos en bandos y si son malos en bandas, y no hay bando que no tenga banda. O bandas. La jerarquía de la banda es de tipo Westerpistolera, si bien, no manda quien saca primero, sino quien mete primero... El sobre B en el bolsillo.
Por supuesto, todos padecen de Lamparofilia, esto es, un trastorno mental cuyo primer síntoma es no parar de tirarse faroles por donde pasan.
Hay que reconocerles más agallas que un banco de sardinas; esa verborrea incansable, ese masticar mentiras de la más burda dureza hasta dejarlas como potitos que millones de polluelos se tragan como cosa rica y sana, indica un rendimiento de mandíbula que ya lo quisieran para sus bielas los ingenieros de la Ferrari. Qué valor. Más huevos que la tortilla del Guinness.
Y listos. Como los peces de colores, los verás en muchas partes, pero nunca en la sartén. Le sacan tajada a todo, te dicen que están comprando unos huesos para hacer caldo y al día siguiente te los encuentras vendiendo en el Mercado filetes de fémur; se te apuntan a un bombardeo, desde arriba, claro: o pilotan el avión o van durmiendo la siesta hasta que les toca apretar el botón que abre la bodega de las bombas.
Van preparados, llevan en el bolsillo un guante de amianto por si hay que poner la mano en el fuego por un cómplice caído. Saben hacer morder el polvo a sus enemigos y lo celebran esnifando otro más refinado cuando salen con dinero público de picos pardos, y nadie entienda que hablo de senderismo veraniego por Los Pirineos.
Pues sí, lo mismo la lían a la chita callando y se descojonan de Tarzán cuando chilla tarde y para nada a los elefantes, por pedirles ayuda; que la lían boceando injurias para poner todo argumento de opositores en tela de juicio, que para juicios les sobra tela cuando se defienden de demandas provocadas por tener una lengua con la que se pueden arrascar la espalda por donde no llegan las uñas.
Por supuesto, no siempre desgañitan, también en Retórica Elegante tienen más tablas que una manada de caballos de Troya, y para el mismo uso. Se explican mejor que un Wikipendia abierto, ni parece que practiquen el "Aquí te pillo, aquí te miento y si te he dicho, no me acuerdo". Son espadachines de la bífida, capaces de quitarle el balón a Messi con la lengua; hablan tan bonito, que algo que sonaría más feo que una charanga en un entierro, si lo dicen ellos, les vale ovación en el mitin.
Usan el lenguaje a conveniencia extrema. Cuando les interesa, lo entienden todo al pie de la letra, aunque a a la letra le apesten los pies a  queso; en otras, lo interpretan como les da la gana. Ejemplo: Dile a uno de ellos "Sinvergüenza" y responderá "Sí, sí, sin vergüenza, nada de timidez, con arrojo llevaremos nuestro proyecto de futuro hacia adelante...etc, etc."
Eso es, a base de labia se sale con la suya y con la de los demás. Hablo de la guita. Y si les acorralas, trincan y vuelan, con la cabeza bien alta, a 9000 pies, pegada a un cuerpo cómodamente sentado en Primera Clase, el avión apuntando al Caribe con las turbinas forzadas y las alas crujiendo por el peso de la pila de baúles (llenos de billetes) que facturó aquel "educado" y "simpático" "caballero".
Y aquí nos quedamos los de a pata, a dos velas; el corrupto, a la sombra de la de su yate, condenado a cadena perpetua de régimen abierto para viajar por todo el mundo comiendo en restaurantes de cuatro tenedores y cagándo en hoteles de 5 estrellas.
¿Y qué nos queda?
Indignarnos, manifestarnos, aún a costa de llevar más palos, porque cuando los nacionales empiezan a  repartir leña no paran ni aunque les enseñes las facturas como prueba en mano de que no te hace falta, que tú en tu casa tienes la calefacción a gas.
en fin, Políticos tukan.

domingo, 11 de marzo de 2012

Alejandrino, un ogro enamorado

.
Desde que te amo, el mundo es poesía,
a mi helado corazón traes los deshielos,
tiernos poemas florecen en el alma mía,
son más verdes los bosques, más azules los cielos...

Desde que oí el dulce tono de tu voz
me parece ruido el canto de los jilgueros,
ahora los cazo y los pongo con arroz
y me bajaron colesterol y "trigliceros".

Desde que olí el perfume de tu cabello
aborrezco el aroma del cerdo asado,
yo que antes hubiera entrado a degüello
por defenderlo como el olor más sagrado.

Desde que me dieras, amada, aquel tortazo
por la tontería de pellizcarte el culo,
amo tus manos porque suenan a cañonazo
cuando pegas con la fuerza de la coz del mulo...

A mí que me gustaba mirar constelaciones,
desde que me cegó el fulgor de tu mirada
todos los astros juntos me tocan los cojones
y sus brillos me parecen de triste cagada.

Subiré, amor, con la cordura de las cabras
(Me aceptes o te vayas, hagas lo que hagas)
a berrear por las montañas estas palabras:
"¡¡¡Te amo, vida mía!!! ¡¡¡ Te amo que te cagas!!!

lunes, 27 de febrero de 2012

De una mascota

Puede que tengan un umbral tus sentimientos,
umbral con tarima y perro.
Puede que siembres tantos supuestos a tu alrededor
que no dejes al tiempo sitio por donde pasar.
Olvídalos, crecerán a su aire
y dejarán de ser semillas de imaginandos
para convertirse en poemas reales.
Puede que tus poemas huyan al filo de los folios
para apartarse del hocico insidioso
y de la oreja que se levanta impertinente a cada ruido mental que oye...

Cada día, el amanecer tropieza contra un estercolero de laberintos
llenos de ególatras aburretímpanos
fanáticos en la Fe de que su salida
también es salida para los demás.
Aquellos tiempos ya fueron,
aquellos de las edades de la consciencia verde y poco usada
en que la vida era,
primero con bondad convencida, después con rabia ingenua,
era ir borrando las flechas a meadas
sin soltar de la boca el hueso del orgullo...

Qué esclavitud correr tras los deseos,
atraparlos con los dientes
y volver rabo alzado felices por el logro
a recibir la palmada de aprobación
de la cultura que nos adiestraba.

Mírale, ahí tumbado,
por ganar en indiferencia ha perdido en solidez,
ahora es un tenue que ya solo gruñe por amor,
un mal educado que siente (Y eso es más que pensar)
que sus congéneres no valen la pena de un ladrido,
un cabroncete prematuro envejecido emocional
que practica el placer del enfermizo "¡Psh!".
Ahí le tienes, dormido, sonriendo en sueños,
exaltado exhalador de un aliento
que difumina las vetas de la madera barnizada
al mismo tiempo que la ignominia de su propio raciocinio,
ahí, en el umbral, sobre la tarima,
porque puede que tus sentimientos tengan
un umbral con tarima y perro.

sábado, 18 de febrero de 2012

El caballero romántico

.
El brillo de vuestro Ser atesoro
en el cofre de mis ojos avaros,
y de todas las joyas que adoro
ninguna es dueña de mis descaros

como esa que libre del decoro
ofrecéis orgullosa sin reparos;
sin embargo, Princesa, os imploro
me impidáis lo fácil de amaros,

pues no incita a un caballero
una dama en todo complaciente,
negadme con un "¡Jamás!" lo primero

y pueda seduciros lentamente
usando mis encantos con esmero
antes de metéosla en caliente.
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