domingo, 18 de enero de 2009

Eso es valor





Enterrado en el fango de la angustia

el pálpito de un cuerpo que se aferra a la vida....

Eso es valor.

Gloria anónima la de la carne que se rebela,

que busca Ser hasta el último segundo de la batalla,

eso es la dignidad

de la carne,

y hay en ese su último temblor

un milagro:

el milagro que crea a Dios.




Sonepedo

.




En un ascensor de público uso

ascendiendo hasta la cuarta planta,
la puerta de la prisión no aguanta
y escapa de mi ano un recluso.

No Satanás en el infierno puso
una trompeta que así espanta,
no un olor que torna atea la santa,
y beato al diablo, incluso.

Desmaya un niño, la madre llora,
abre el bolso, mete la cabeza
y el aire que guarda, lo devora.

Una vieja maldice, otra reza,
yo pienso: "Mal sitio y mala hora"
y un sordo, resfriado, bosteza.

.

La fotografía


Yendo por la autopista
una farola se dobló,
esquivé su expresión traviesa de un volantazo,
rozando el ojo burlesco de su foco.
Asustado,
para relajarme,
puse mi coche a 200 Km. por hora,
fijé la velocidad con el acelerador automático,
abrí la ventanilla
y salí por ella para sentarme sobre el capó,
con un brazo doblado hacia atrás, para sujetar el volante
y seguir conduciendo.
En una recta
solté el volante,
me puse de pie
para hacer pis
de espaldas al viento.
Una patrulla de agentes motorizados
vigilantes en un carril de entrada
me vieron,
me persiguieron,
me pararon:
-"Se le ha caído esto"
Era tu foto.
Había olvidado que la guardo siempre
en la bragueta,
donde reside el amor.
Agradecido,
dejé que me besaran el culo
y se marcharon muy felices,
no sin antes quitarme cuatro puntos,
pues no los necesitaba:
el mordisco que me diste en la nalga había cicatrizado.



Afortunados



Afortunados los aquellos
entre la espada y la pared,
pues lo sólido les apoya en la espalda
los temblores de las piernas
y anhelante emoción del pecho entregan
a la incertidumbre que el acero reclama,
siendo este suspenso sólo posible cuando hay un futuro,
que aunque de exigente inmediato, tal vez breve,
lo es: un futuro.




Canis familiaris







Los gemidos que lancé

contra el castillo de tu soledad

dejaron transparentes los muros.

Dentro,

desde ese lugar último inaccesible

que todo ser humano guarda

me viste cercano como nadie antes.

Me acosté para siempre

a la vera de esos cimientos

para gruñir monótono mis cotidianos delirios

a sabiendas de que con el paso de las eras

llegarían a ofenderte

de tan aburridos.

En cambio,

yo,

perdido el Yo,

iría madurando sin saberlo

en el mayor de los sentidos de la vida:

No plantear el Sentido,

enajenado como si jamás hubiese tenido consciencia,

acomodado eternamente, por instinto,

a ser el perro fiel al calor de tus piedras.




Otoño




Otoño de septiembre en el Sardinero,
y sin embargo ni pudor,
el cielo a mediodía ronronea un azul impoluto
de gato mimoso negociando con los transeúntes
una caricia de vestimentas ligeras y coloristas
que aprovechan los últimos paseos del año
antes de caer en el letargo
de los armarios de invierno.
El aire viste un traje de luz
y desnuda los árboles de sombras
que quedan tendidas en las calles
con esa pose de sensualidad que sólo sabe adoptar la ropa olvidada
por los enamorados.
Es Domingo. Los coches pasean naturistas
sus mejores brillos,
los que entre semana guardan bajo el polvo de las carreteras,
y se saludan al cruzarse con hondos y suaves gemidos de motor.
Frente al hotel,
cada una en un erecto mástil,
varias banderas ondean perezosas una lujuria natural,
instintiva,
propia de la ropa íntima de los Estados,
tal vez, nostálgicas de esas románticas épocas
en que sus amantes luchaban por ellas en las guerras.
Es momento ideal para liberar la piel de los tejidos que la cercan
y entregarla a al ensoñación simbólica
de unas manos andaluzas
que dibujen con delicadeza
los paisajes del Reino del Deseo.



Verbipócritas





Mi ansiedad tiene genitales de toro bravo
que corre por la dehesa huraño,
cercado preso por labios cerrados,
viejo de 39 años,
un viejo lozano.

.....

Qué verbipócritas los poetas
que dulciverban los humanos valores;
esos poetas del violar lo que predican,
ladrones de dignidades ajenas,
zancadilleros, envidiosos,
autores de gestos
que si fuera viva, pensante y animada,
los haría la Mierda.



viernes, 16 de enero de 2009

Ha amanecido



.

Ha amanecido,
no ha sido una pesadilla,
soy humano
y estoy en el planeta Tierra,
con la camisa arrugada,
sueño atrasado,
diez euros en el bolsillo,
un lapicero en la mano
y sentado en el parque
esperando
que una paloma me cague encima
para sentirme un poco acompañado.

………………..

Llevo la nobleza en la mirada...
¡Sacadme los ojos!
¡Muera la aristocracia!
¡Por un cuerpo digno y libre!

………………………

- Dígame, Coronel, ¿a qué vienen esas caras

en el regimiento?
- Estamos de luto, mi General.
- ¿Qué ha ocurrido? ¡No he sido informado! ¡Novedades!
- Esta mañana, al izar la bandera,

se atascó la cuerda a medio camino, mi General.
- ¡Maldita sea! ¡Inútil! ¡Le formaré un consejo de guerra!

¡Es un problema básico de estrategia!

¡Ordene inmediatamente

traer una escalera

y serrar el mástil justo por encima de la bandera!

……………………

Aunque eres un poco de todos,
Monotonía,
quiero pensar que conmigo tienes una relación especial.
Mi deseo hacia ti me hace tu esclavo.
Amo fingir libertad
fingiendo ser tu amo.
Hoy te tengo preparado un castigo sadomaso, Monotonía:
me comeré el periódico

untado de mantequilla y mermelada
mientras leo el pan.




Miel de la Granja San Pedrisco




En la evolución de la fauna de Absurdilandia, la antecesora de la Apis Fresífera fue la abeja Apis Saurópoda.

Apis Saurópoda:

Insecto saurio de:

100 toneladas, 1000 patas, 10.000 ojos, 100.000 hijos de San Luís. Trompa chupadora de 2 km. Y orejas de soplillo. Alas de quitina poco desarrolladas, de 5 cm extendidas.

No volaba, pero aleteaba de continuo para espantar las moscas. Vivían en colonias- por lo que olían muy bien- de millones de individuos. La mayoría eran obreras, fácilmente reconocibles porque estaban todo el tiempo quejándose. Cada colonia tenía una reina, hermosísima pero estéril que se exhibía para atraer a los machos de la especie con la intención de que se reprodujeran sexualmente con las Ministras, únicas saurópodas fértiles que, juntas, formaban la República y organizaban la colonia.

Se alimentaban por libación del néctar de las flores gigantes que poblaron Absurdilandia desde el Antescábrico hasta el Posmetásico. Las Apis vaciaban lagos enteros bebiéndolos y utilizaban los lechos vacíos para almacenar la miel.

Llegaron a producir inmensos mares de miel, algunos de los cuales fueron cubiertos por sedimentos desplazados por impactos de meteoritos y terremotos. Al quedar sepultada, la miel se conserva durante millones de años y en la actualidad aflora en muchos puntos del planeta impulsada por la actividad volcánica en coladas que pueden alcanzar decenas de metros de espesor y kilómetros de anchura que avanzan sepultando todo lo que encuentran a su paso.

La miel absurlandesa tiene excelentes propiedades: un castillo, un yate, una cadena de hoteles, pozos de petróleo, fábricas de electrónica, etc. Además, es afrodisíaca crónica aguda, quita las manchas de sirope en las corbatas de seda. Añadida a la gasolina limpia los inyectores del motor, cura el hipo en los hamsters, mezclada con salsa de queso ahuyenta los tigres de Bengala con tus bastones de marica, y es recomendable para las afecciones de garganta y amenizar la práctica de la felación.


Contraindicaciones.

¡Ojo!

Alivia la hiperreflexia y previene las infecciones de orina.

Por lo que no se recomienda su consumo a masoquistas que padezcan estas dolencias.


Precaución:

El envase contiene una burbuja de aire que se desplaza al moverlo. No observar la burbuja durante mucho tiempo seguido: produce un efecto hipnótico idiotizante.


Manténgase lejos del alcance, el olfato y los pelos de los niños y las cebras saharianas.




Curiosidades de Absurdilandia



Cuando llega el invierno suben tanto las temperaturas que a los pájaros se les queman las plumas y les crecen turbinas de reacción en los sobacos. Vuelan a Mach 3 (tres veces la velocidad del sonido, que ya es volar con los machos bien puestos), a veces se estrellan contra los edificios y hacen agujeros en las paredes, por los cuales mismos escapan cuando se les pasa la risa; construyen los nidos con alambre de cobre que arrancan a picotazos de los tendidos eléctricos y ponen huevos refractarios de los que nacen polluelos con boina de amianto.


En las casas se usan como termómetros barras de hierro colgadas del techo. Un color rojo vivo marca la hora de sacar los chubasqueros de los armarios, pues las moscas sudan tanto que crean una lluvia continua dentro de las habitaciones. Si la barra blanquea, es momento de vestir los abrigos de hielo que se han guardado durante la noche en el congelador industrial.


Los Absurdolandeses se lavan con vapor, que sale a presión de forma natural de duchas y grifos.


Consumen tres metros cúbicos de helados por persona y día, el helado se guarda en nitrógeno líquido y es necesario tomarlo en 3 segundos, ya que en más tiempo se funde.


Viajan a remo montados en barreños de zinc navegando por el asfalto licuado de las carreteras.


Para los científicos es un reto de siglos conseguir la incineración de los difuntos, pues, acostumbrados en vida a estos calores, los restos mortales apenas salen con unas ampollas superficiales de los hornos crematorios nucleares, después de permanecer durante semanas a temperaturas de núcleo solar.




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