El Boeing 747 desaparecido el pasado martes en el espacio aéreo italiano fue hallado ayer en la localidad de Bondeno. Afortunadamente, los 322 pasajeros que transportaba se encuentran ilusos. La teniente Carabinieri Astutina Zorrone detalló los pormenores de la investigación en una rueda de prensa de las que abundan por la zona y se usan para extraer aceite de avellana.
- ¿En qué punto dio comienzo la investigación, señora Zorrone?
- Exactamente a punto de nieve acababa de batir las claras de huevo para hacer un bizcocho, cuando suena el teléfono. Un vecino de Bondeno requiere nuestra presencia al comprobar que un nabo de su huerto había sufrido desperfectos.
-¿Cuándo se dio cuenta de que el caso podía tener relación con el avión desaparecido?
-En el lugar de los hechos y haciendo uso de mi lupa reglamentaria pude contar en el nabo afectado hasta 17 rallas curvas y paralelas entre si, típico dibujo lateral de la rueda de los Boeing 747.
-¿Y cómo sabe usted eso?
-Hice un master en nabos arañados cuando era soltera.
-¿Alguna pista más?
-Sí. Había una rodada de avión de 833,17 metros entre las hileras de nabos, seguida de unas profundas huellas de aspecto muy extraño, consistentes en agujeros con una franja cóncava continua entre ellos.
-¿Y pudieron identificarlas?
- Fácilmente, tras sacar un molde de las mismas con mantequilla, porque la escayola me la había cogido el niño para jugar a narcotraficantes, obtuvimos las patas y la panza de la burra del Tío Manguino, inconfundible por la hernia que tiene el pobre animal en la barriga. Me refiero a la burra. Tío Manguino es un animal que no le da pena a nadie.
-Ajá, y contactaron con el señor...
-Manguino Nabotodo.
-Manguino Nabotodo... ¿No será familiar del famoso actor porno?
-No, nada que ver, no son de ese troncho de familia, los Nabotodo de Bondeno descienden de un piloto derribado sobre el pueblo durante la guerra. La abuela de Tío Manguino le curó las heridas y le quitó las ganas.
-Todo encaja.
-En la abuela,sí, era muy cachonda en sus buenos tiempos...
-No, que todo encaja, que es una familia relacionada con aviones.
-¿Y eso qué tiene que ver?
-Lo mismo que José Feliciano, supongo.
-Elemental.
-Buen queso.
-No, "Emental" no, "Elemental".
-Pues ese queso no lo conozco.
-De Idustrias Watson S.A.
-Pues no.
-Mejor. Es malísimo, oiga, piérdase la oferta.
-Volviendo al tema... Con tantos guiones me he perdido, ¿Quién es el periodista, usted o yo?
-Espere, que los cuento...
-No, deje, es igual, yo hago de periodista sea quien sea y usted contesta. Pues eso, ¿Qué dijo el tío ese, el Naboporra?
-Nabotodo. Fuimos a buscarle, pero no estaba en casa. Supusimos que había ido al pantano, porque tiene un contrato con la Hidroeléctrica Italicalambrino para hacer pis desde lo alto de la presa cuatro veces al día; pero pudimos observar que su burra, atada a la escalerilla de la piscina, tenía en el lomo la marca de una manecilla de portezuela de avión Boeing 747.
-Qué raro.
-Aquí en Bondeno no. Todas las burras la llevan. Son de la Ganaderia Iberia, propiedad de un español afincado en el pueblo que al llegar compró en la chatarreria la primera pieza que cogió del suelo y la soldó una barra para convertirla en un sello ganadero.
-Y las marca al rojo vivo.
-Joder, qué bestia es usted, eso era antiguamente, que ahora hay leyes, las burras se marcan con tinta indeleble.
-¿Y por qué me comenta lo de la marca?
-Una anécdota.
-Ah. Siga siga, señora Zorrone...
-¿Yo soy la policía?
-Joer con los guiones... Me parece que sí, pero no importa, haga como qué.
-Pues llegó el Tío Manguino y nos dio una pista.
-¿Cuál?.
-Nos dijo: "El avión está encima de la casa".
- Y efectivamente, ya nos parecía a nosotros una veleta demasiado grande para aquel tejado. Se lo había llevado sobre la burra, costumbre de afanar nabos ajenos, y lo había subido al tejado para que no se lo comiera la burra mientras él dormía en casa; pero al despertar por la mañana vio que dentro había gente que pedía chocolate con churros.
-¿Y no pensaba devolverlo?
-Después de mear.
-¿Y por qué lo cogió si no era suyo?
-Eso no lo sabemos, ha sido imposible arrancarle esa información en el interrogatorio.
-Una última pregunta: ¿Qué clase de persona confunde un Boeing 747 con un nabo?
-Ja ja ja, qué gracioso es usted, como todo el mundo sabe, el Tío Manguino y los ingenieros aeronaúticos.
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