martes, 24 de marzo de 2009

Desvaríos de amor desentregado


.


Image Hosted by ImageShack.us


Nunca podré permitirme

una foca pianista
que me relaje musical
la calentura casuística
de mis meninges bajo el infiernillo
programado en automático encendido
al llegar al cochinero umbral de mi piso.
Más duro me lo pone
mi Dios, Suerte o Destino,
que pateo veinte calles desde el curro
a la madriguera y en todo el camino
no hallo un semáforo de goma espuma
en que limpiarle el culo
a esa nostalgia de inocencia perruna
compartida concienzuda
con los fabricantes de gomas para bragas
de la talla treinta a la cuarenta y una.

Cariño, he encogido los pestiños.
Traigo en mala vida mal día,
así que te lo regalo,
mal que me pese me sonrías
con esa cara col, babosa mía,
que refleja tu alma y dicta
ya eras boba cuando tus padres ni se conocían.

Como nunca eres original y siempre nota,
videncio se te incrusta en la chota
la idea de hacerte fuerte en la cocina
para desgraciarle también el Sino
a un infeliz huevo de gallina
iluso de tu especialidad en tortura de espumareda china:
roto, frito, crudo, sobre quemado,
cubierto de crocante de carbonilla,
de la sartén que espantó a Godzilla.
Anda, no te esmeres,
ponle al huevo de compañía
el pan añejo que te echaste al bolso
en la boda de tu prima
y un vaso de grifo largo de cloro.

Como no lo doy todo por perdido,
floto en el ensueño de que te salte una gota de aceite
requetehervido
al ojo y te deje medio cuponera,
malparida,
que no alcanzo por qué me lo guiñas,
si es conocido en el vecindario entero
que nuestra complicidad es parecida
a la de un palestino y una judía
comprando boletos en la tómbola del armero.

¡Ay! ¡Qué miedo! ¡Cómo me miras!
Imagino y temo sea hoy día
de querer
disfrazarte con el camisón rojo;
tonto yo que no me traigo,
por joder,
un morlaco vengativo, bravo de lidia,
que te meta el cuerno a la embestida
y te ponga el chumi a despojo...
Viciosa de todo lo que se empina,
que compras las bragas
en tallas sobradas
para que caigan solas a la mínima.

Camisón de los cojones.

Pareces la ex novia de Drácula, la aborrecida.

¡Qué sensual! ¡Cómo caminas!
Se me hace han puesto bajo la alfombra
una mezcla de sapos y minas.
Ojalá. Y pises una y vueles por los aires,
pájara exótica, contrahecha, libertina,
que ni pagando encuentro ya vecino
que me los ponga
y me quite del trabajo
que odia mi carajo,
que tienes menos salida
que los sesos de vaca loca,
que eres menos sexy
que un concurso de belleza leprosa.

"Bésame", me sueltas.
¡Me cago en mi padre!
¡Antes chupo a vueltas
la escobilla del váter!
Si tienes el aliento que hundió el Titanic;
que las flores de plástico las marchitas;
que disolviste, no se me olvida,
la manifestación de limpiadores de alcantarillas
sólo arrimarte y preguntar por la Calle Castilla.
Los pobres.
Pa qué seguir, si ya ni me desahogo.
A que pongo un anuncio...
"Cambio la Mujer Maravilla
por una croqueta de pelotillas".
.

5 comentarios:

dianastrocyte dijo...

Aquí son las 07:15 a.m...

Y yo aquí, comentándole a mis futuras víctimas alienígenas.

¡Vaya poema!
Tan... verso y tan hilarante!

¿Quién dijo que no se podía reir de una forma más estructurada?

Saludos :D

noveldaytantos dijo...

Estas cosas tan emotivas provocan el llanto a chorro. A mi las lágrimas ya me llegan por las rodillas.
Lo de besar la escobilla del váter me ha llegado.

Locuán dijo...

Hola, Dianita tempranera, buenos días, aquí te recibo de noche ya, qué desbarajusto horario, así no hay amistad q resista. Besos, preciosa.

Novel, la escobilla del váter es un instrumento valiosísimo, de ultilidad injustamente irreconocido en nuestra era tecnológica. Pero q se pongan en huelga los fabricantes de escobillas, ya verás, ya...
X-D

Gracias por vuestras visitas, majos, abrazotes gordos
Ana

P´PITO dijo...

jajajajajajaj perdon me causo gracia la imagen...nomas de verla ya me duele los testigos....
jajajajajaja

buen post...

saludos!!!

Locuán dijo...

Y más de una fémina adorará ese gif (buff, ¡qué desahogo!) ;-) Va por ellas... Sientolo, Pepe, jaja, y no se me tome a mal.

Un abrazote y gracias
Ana

ir arriba