domingo, 18 de enero de 2009

Sonepedo

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En un ascensor de público uso

ascendiendo hasta la cuarta planta,
la puerta de la prisión no aguanta
y escapa de mi ano un recluso.

No Satanás en el infierno puso
una trompeta que así espanta,
no un olor que torna atea la santa,
y beato al diablo, incluso.

Desmaya un niño, la madre llora,
abre el bolso, mete la cabeza
y el aire que guarda, lo devora.

Una vieja maldice, otra reza,
yo pienso: "Mal sitio y mala hora"
y un sordo, resfriado, bosteza.

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2 comentarios:

Patricia Ibarra dijo...

wow!!!
que buen Sonetodo!!

pasando a saludar y sigo leyendote...

Locuán dijo...

Gracias!

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