
Enterrado en el fango de la angustia
el pálpito de un cuerpo que se aferra a la vida....
Eso es valor.
Gloria anónima la de la carne que se rebela,
que busca Ser hasta el último segundo de la batalla,
eso es la dignidad
de la carne,
y hay en ese su último temblor
un milagro:
el milagro que crea a Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario