domingo, 18 de enero de 2009

La luz del día





La luz del día.
Los niños.
Todo lo que me ocurre es química
y el laboratorio de mi cabeza me pide que cambie el entorno...
¿Tú eres tonto, Laboratorio?
¿De qué vas?
El entorno es una realidad continua,
cuando haya arreglado este mundo (Ja),
aún tendrás cosas que pedirme,
tantas como ahora,
y tu exigencia no atendida
y tus castigos de ahuecarme la vida
serán los mismos.
A mi no me engañas, Laboratorio,
pero me vences
porque soy tan tonto como tú,

en mi condicionamiento de hacerte caso.
Ya encontraré la forma de ser feliz, de zafarme de tu bobada,
en la desgracia también,
aprenderé a reír hambriento, aterido, aterrado,

solo y desesperanzado,
a ser luz en las personas, calor, paz, alegría, apoyo y esperanza,
un niño, otra vez.
No tengo prisa
(Prisa, otra de tus armas),
en los años que me resten,
el último segundo,
esa victoria en ese espacio de tiempo,
me basta.




2 comentarios:

- YOGUR - dijo...

Los textos de Pedro son una pasada pero tus ilustraciones no se quedan precísamente cortas, Ana. Me gustan mucho! ;)

Locuán dijo...

Muchas gracias, Abraham. Recuerda q puedes tomar las q quieras :-) Un ciberabrazo gordo.
Ana

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