Eres nube con forma de ti.
Eres
nube con forma de ti,
y
el defecto de pasar veloz
hacia
tus jardines...
Allí
lloverás, fiel a ellos...
El pasillo te anuncia.
El
pasillo te anuncia, dice pasos en pijama
y
alma, y algodón, y ositos felices, y sonrisas.
Dos
tazas de café son dos pupilas sobre la mesa de la cocina...
Ya
ves: qué tontos hemos sido,
tantos
años para aprender lo fácil que es acorralar
la
puta vida
con
una tostada y cinco galletas.
Ni dirán tanto como su silencio.
Así
aplaudo: palma de recuerdo
golpeando
contra palma de verso...
Y
celebro íntimo divertido,
sin
pudor, tamaño ingenuo gesto
de
creernos eternos en lo vivo
cuando
eran espejos nuestros ojos
amantes
al verse en cada pronto,
juntos
hacia la Nada, navegando
los
mares, cargados con el tesoro
de
tu vida, mi vida, nuestras manos...
Aliento
de espuma tus palabras,
húmedas
orlas de pasión alada,
a
su paso dejaban la estela
de
las prendas que vistieran tu alma,
ahora
tan cálidas, ya serenas...
...Nocturna,
de luna llena, tu boca:
una
Vía Láctea de blancas rosas
sonreían
reclamando el culto...
En
el templo, esperaba la Diosa.
Hollar
el umbral fue parar el mundo.
La
Fe ridiculizó a la ciencia:
Nunca
tanta razón tienen las lenguas
cuando
la pierden toda en un beso,
no
se moverán nunca tan sinceras
ni
dirán tanto como su silencio.
Gritando aún amarte.
Es
la memoria, infiero,
rescoldo
que me abrasa,
y
cuanto más, más lo quiero,
como
fiebre que retrasa
de
perecer aterido
desnudo
de tu favor,
del
abrigo ya perdido
de
tu piel y su calor.
A
partir de tu partida
sufro
la brasa tenaz
sin
sentido de la vida,
sin
Norte, ni Luz, ni Paz,
ni
momento de respiro
por
abrir al mar dos ríos
falto
en cada suspiro
de
tus ojos en los míos,
y
no remedia el llanto
tal
semejante infierno,
ancho
y profundo, tanto,
que
sin fondo y eterno,
en
su cruel fuego gozo
el
dolor de añorarte:
en
cada llama retozo
gritando
aún amarte.
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