viernes, 19 de marzo de 2021

Coronavirus que te parió. Locuán dixit

 

Las mascarillas de vuestro mundo me aprietan la trompeta. Ahora somos los narizones quienes vamos marcando paquete. Echo de menos las mascarillas tanga de mi planeta, muy cómodas, cubren solo el agujero de la trompeta y los labios, de la boca. Las pandemias son afines a todas las civilizaciones inteligentes del Universo… He visto mascarillas-faja en el planeta Sebofofo, tapan hasta la frente y realzan los pómulos… Y en Salidonia las fabrican con encajes, transparencias y ligueros de sujeción. Los Lamionitas del Sistema Golokxa las tienen de sabores, para ir lamiendo por dentro… Ni se te ocurra adquirir una en un espacio-puerto Sadomasonita porque son todas urticantes y emiten ultrasonidos que provocan dolores de cabeza. Y cuidado con las mascarillas biónicas de Burlan, la luna más grande de Guasanote, todos los Capricórnicos viven de su fabricación y comercio por todos los confines del Universo, vendidas como artículo de broma, pues varían de su azul estable a otro color por reacción empática con el estado del sujeto que la porta, sea a rojo deseo, verde envidia, blanco susto, negro enfado, marrón estreñimiento, etc. Por otra parte, las mascarillas producen beneficios similares en todas las culturas planetarias: Las halitosis no perjudican las relaciones sociales; los feos nos echamos novia; los pelmazos no nos reconocen por la calle; los empleados se ríen en silencio a la cara de los jefes, sin consecuencias; hasta los niños y niñas se divierten jugando a ventrílocuos y ventrílocuas con sus muñecos y muñecas, en las escuelas, en clase de Igualdad de Género… Pues bien, en este contexto global que padecéis, me he centrado en el estudio de la pandemia terrestre. Mi último informe enviado a la nave nodriza archivo de la Vía Láctea ha motivado la apertura de un proceso de investigación sobre el origen del Homo Sapiens. Los expertos del PEDOGE (Policía Especializada en Delitos contra el Orden Genético Establecido) sospechan que sois el resultado de un delito universal, este es, la creación artificial de vida inteligente. Observad vuestras orejas, su forma: crecen hacia atrás, planas y dejan hueco entre pabellón y cráneo, indicio de diseño intencionado, pues no mejoran la audición, pero tiene utilidad como soporte o enganche para aparatos correctores de limitaciones o defectos de fabricación, que pueden ser gafas, sonotones, mascarillas que protejan el sistema respiratorio, pendientes inhibidores del libre albedrío, (tocaos el lóbulo, qué blandito, ideal) etc. Os aseguro que todas las ganaderías de diseño genético que crían en cuadras orbitales los mundos de tecnologías híper avanzadas tienen las orejas como vosotros para sujetar el saco de forraje en gravedad cero. Esperamos identificar a los supuestos autores de este supuesto delito y aclarar quiénes sois, de dónde venís y para qué os han creado. De momento, no entréis en pánico, yo Locuán, estoy entre vosotros y en caso necesario advertiré a mi gente para que os proteja. Mantened la calma, lo estáis haciendo muy bien, tenéis capacidad de adaptación, este año habéis adoptado muy deprisa una nueva normalidad… No tan nueva para todos… Los cirujanos siempre han trabajado con guantes y mascarilla… Hay humanos que nunca han entrado en un bar, lo juro, una vez conocí a uno que tenía esa excentricidad… Hay quien de siempre no visita a la familia ni para heredar… Y enfermos de TOC que llevan años lavándose las manos cien veces al día… Vuestros políticos siguen con su normalidad de toda la vida.

INCISO: Humano, la forma que tienen tus políticos de solucionar los problemas a vida o muerte (Tu vida o tu muerte) es insultarse entre ellos. Humano, los has elegido en democracia, ellos representan lo que aceptas, lo que aceptas define lo que eres, por consiguiente, eres lo que votas, te verás mejor en un voto que en un espejo. Cuidado: Un exceso de tolerancia os convertirá en un rebaño de ovejas; y un defecto de la misma, en una civilización autodestructiva… Prudencia, os acercáis peligrosamente a ambos errores a la vez.

Casos aparte, la pauta son los cambios profundos y superficiales… Ejemplo, ayer presencié una discusión de tráfico entre un humano peatón y un humano motero en un paso de cebra, debida a casi un atropello con frenada de antología:

-        -  ¡Cede el paso!

-       -   ¡¿Tú estás tonto?! ¡Estaba ya encima y te cruzas como un virus!

-      -    ¡Me cago en la pandemia de imprudentes temerarios! ¡¿No ves las rayas blancas?!

-        -  ¡Esas las ves tú! ¡Cocainómano!

-       -   ¡Eso no me lo repites a la mascarilla!

-       -   ¡¿qué pasa?! ¡¿Me vas a pegar sin lavarte las manos?!

-       -   ¡Me voy a quedar con tu mascarilla!

-      -   ¡Toma, “pa” ti, tontico! ¡Tengo más en el bolsillo!

… Y así todo el rato… Y hace días, en un supermercado, un humano reconvenido por entrar sin mascarilla le dice a la dependienta: “Que sepa usted que las mascarillas no sirven para nada. ¡No paran un pedo y van a parar un virus, que es más pequeño!” La humana se lo tomó a risa. A mí, como extraterrestre me parece un tema interesante para investigación… El metano… ¿Aliado o enemigo del virus?

… Las colas en los supermercados… Ya no hay tropiezos… Y quien se cuele es multable por interferir una distancia de seguridad higiénica… Humano, cuando esperas en la cola de súper, te separas dos metros, la misma distancia que guardas con el de delante cuando conduces tu coche por la autopista a 120 km./h… Antes muerto que contagiado… Los hipermercados… Recuerdo los desabastecimientos… Algunos de los productos más tardíos en reaparecer fueron el alcohol de limpieza, medicinal o cosmético, en cambio no tuvisteis cojones humanos de acabar con el vino, la cerveza y los licores… Os matará un virus, pero tenéis la industria preparada para la Fiesta… ¿Y lo del papel higiénico? Ha sido la comidilla de la Galaxia. Qué risa. Muy humana esa costumbre de preguntaros entre vosotros qué tres cosas os llevaríais a una isla desierta, y nunca nadie contestaba “papel higiénico” … Ejemplo de respuesta: “La chica (chico) de mis sueños, mi smarfon y un macdonals con surtido inagotable.” …Eso… Y a los cuatro días todos muy contentos en la isla y con el cacas disfrazado de canela en rama…

EXTRACTO: (De La Enciclopedia de Mundos Habitados. Capítulo Idiosincrasias Peculiares.)

“Planeta Tierra. Sector España. Aborigen inteligente: Humano.

Si eres detectado en este sector, en un encuentro de 3ªFase, la pregunta más sorprendente que te puede hacer un humano no es “¿De qué planeta vienes?”, si no “¿Llevas el calzoncillo limpio por si te pasa algo?” Interpretad que en su cultura es tabú íntimo el estado higiénico de la ropa interior. El español es hospitalario, cuánto más lejano sea tu origen más preocupado estará por tu bienestar y tu dignidad, atribuyéndote necesidades que presupone a través de sus propios prejuicios, de lo que deducimos que para un español, si hay algo peor que ingresar en una UVI, es hacerlo sabiendo que será referido por el personal médico como “El del calzoncillo abstracto”, en cuyo caso, tanto él como su familia, perderán todo honor social quedando expuestos al vilipendio, ostracismo y exclusión social. Sin duda es uno de los mecanismos de Protección de Especie más radicales conocidos y registrados hasta el momento en esta Enciclopedia.

 … España… Fue una inmensa suerte aterrizar aquí… Asisto impresionado al asombroso desarrollo del autoconocimiento en los humanos de este sector… Los españoles han aprendido que en la vida hay algo más importante que la salud, el dinero y el amor: Abrir los bares. Sí. Bares cerrados y confinamiento comprometen la supervivencia de este pueblo al llevarlo a la ruina económica absoluta, si bien muchos individuos, por las mismas circunstancias, han tenido por primera vez en su vida la experiencia de llegar a final de mes… También tienen una fuerte cultura religiosa, no obstante, cerrar las iglesias no parece haberles traumatizado tanto… hay más Fe en los bares que en los templos… Los devotos se dieron cuenta de que su Dios no guarda la distancia de seguridad, dado que entienden que está en todas partes… Y que un tal Poncio Pilatos fue un visionario que hace más de 2000 años inventó el lema “Me lavo las manos”. Sin duda, las autoridades religiosas están concienciadas, el cura de mi barrio ha llenado de hidrogel la pila de agua bendita, a la entrada de la iglesia… “Hidrogel bendito”, sí, lo ha bendecido, tal que pone en el cartel. También ha cancelado el ritual de recibir el Cuerpo de Cristo, la Hostia Consagrada. Algunos fieles han protestado, pero el cura, con esa bondad, paciencia y amor cristiano que sabe transmitir les ha respondido “Hermanos, el que quiera hostias que busque pelea”……Pues sí… Confinamiento humano… En familia… Se os hace duro… Muchos confinados que hayan visto un documental sobre chimpancés salvajes, les habrán tenido envidia: eso es convivir, la humanidad debería tomar apuntes… no todos estaban confinados, los sintecho se burlaban: “ Jodeos, eso os pasa por tener vivienda”… Muy duro… El Humano se escapaba, iba al supermercado a comprar un tomate, a la farmacia a pesarse en la báscula, al banco a sacar cinco euros por ventanilla, por hablar con alguien de fuera… Y han sido deshonestos con sus mascotas, a partir de tercer paseo canino del día deberían haberse puesto ellos el collar del perro y el animal llevar la correa con los dientes… Encerrados en casa, muchos humanos han experimentado cambios de personalidad radicales, renunciando a Principios, adoptando nuevos valores que se han manifestado en comportamientos antes inimaginables. Se han multiplicado las consultas a tutoriales antes desconocidos y ahora virales: “Como pilotar una fregona”, “Sobrevivir a la lavadora sin ayuda de los bomberos”, “Doma de plancha sobre algodón o sintéticos”, “Curso de desbrozadora contra pelusa bajo cama…” Tutoriales de cocina… “Como pelar una patata sin que desaparezca”, “El huevo vino al mundo para ser frito, no criminalizado”, “Cocina rápida, aprende a cocinar macarrones en seis meses”, “Los secretos del pan de molde, mi primera tostada…” Hablando de pan, lo hacían en casa y ese monumento al fracaso que sacaban del horno les gustaba más que una exquisitez venida de un obrador premiado, porque lo habían hecho ellos… Demasiada ociosidad… El ejercicio físico fue recurso estrella para llenar el tiempo, se dieron cuenta de que ir al gimnasio les había perjudicado, porque en casa hacían más deporte… Ahora sí que están en forma… La solidaridad… De pronto, como iluminados, los humanos esperaban ansiosos la hora de salir a aplaudir desde los balcones a los héroes, a los mismos médicos que tantas veces descalificaran o cuestionaran con esa atrevida ignorancia de pacientes irrespetuosos, similar a la de esos seres humanos convencidos de que la impotencia sexual se cura chupando un cuerno de rinoceronte… no todo fue negativo: disminuyó la contaminación del planeta porque los humanos no iban a trabajar… Está muy claro que los vagos no tienen la culpa del calentamiento global… Sí, solidaridad, pero al mismo tiempo triunfó el independentismo: cada balcón era una república; la puerta principal de casa, una frontera, y cruzarla sin papeles era saltar las concertinas y exponerse al palo económico o al literal en caso de ponerse farruco con las autoridades… Disciplina cuartelaría, nunca tantos fueron tan castigados por un paseo de nada… O de mucho… El subconsciente de algunos seres humanos parece decir “Yo hago lo que me da la gana, tú mueres...” Tal vez, se pudiera comprender a quienes se saltaban los límites para salir a ganar el pan de los hijos… Qué ruina. Hostelería chapada, industria cultural casi a cero… bueno, como siempre… fábricas y tiendas de productos no básicos, cerradas, por el absurdo criterio de que son prescindibles todas esas mierdas que os enseñan a desear como vitales, para que millones de seres humanos tengan un trabajo digno o casi… Pues que sepan vuestros políticos que por cada vez que han sido importantes un médico, un transportista, un policía, un agricultor, etc., antes han sido importantes cien veces más una peluquera, un churrero, un diseñador de ropa ridícula, etc., porque los has necesitado cien veces más a menudo que a los primeros… ¿Y las competiciones deportivas? ¿Qué son prescindibles? ¿estáis locos? ¿tenéis idea de cuantas revoluciones sangrientas se han evitado gracias a que el fútbol desestresa a las sociedades humanas de las frustraciones individuales y colectivas? Y no lo digo porque vuestro fútbol se vea en muchos cúmulos de galaxias, que, por cierto, hemos pasado vergüenza ajena creyendo que los galácticos iban a terminar mileuristas… Y más bochorno viendo a vuestros nadadores olímpicos haciendo cortos en la bañera; escaladores trepando ochomiles  a plazos en una escalera de tijera; pilotos de Fórmula I sentados en el suelo, aferrando la gorra de la escudería a modo de volante y haciendo el ruido del coche con la boca… O consagrados jugadores de baloncesto entrenando de rodillas y metiendo triples o mates en el canasto de la ropa sucia… Hasta el Infinito y más allá… En mi mundo admiramos estos comportamientos, son únicos. Un ser humano de verdad nunca se rinde. ¿Qué hay humanos gilipollas que hacen estas mismas cosas? Sí. Pero no son héroes. La diferencia no viene definida por la acción, sino por la intención. La nobleza de miras indica al humano cuándo no es un gilipollas, a no ser que sea un gilipollas de sentimientos nobles, en cuyo caso la condición crea el rasgo, tal que si se da cuenta de que es u gilipollas, deja de ser un humano gilipollas para convertirse en un humano cabal que está haciendo el gilipollas, y lo está haciendo, sí y siempre sí, para descansar del agotador consumo de energía mental que exige su cabalidad. ¿Queréis aprender a distinguirlos? Un auténtico gilipollas no puede ser iluminado por nadie con la luz de la verdad sobre esa su condición, ni siquiera por sus seres más queridos, en los que el gilipollas haya depositado la mayor de las confianzas, pues cuanto más lógicos sean los argumentos de sus bien intencionados congéneres en la empresa de intentar encarrilar su entendimiento, mayor será el convencimiento del gilipollas de estar rodeado de gilipollas. ¿Lo habéis entendido? ¿Qué? ¿No? ¿En serio que nunca habéis tenido u jefe que emplee la expresión “Estoy rodeado de gilipollas”? Pues ya es casualidad… Lo verdaderamente cercano a lo imposible sería haber conocido un lugar lleno de gilipollas trabajando bajo el mando de un jefe cabal y desesperado en el titánico esfuerzo de liberarles de esa cruel forma de funcionamiento cerebral defectuoso…

Por último, el gran sacrificio, el tema de las relaciones personales… Qué triste… No poder abrazar a los seres queridos, no poder pelearse a puñetazos con los odiados; familias separadas (Por lo de ahora, no las de toda la vida por lo que sea)… Adúlteros, as, separados… Abuelos que no pueden ver a sus nietos… Invidentes privados del tacto y el olor de los suyos… Eso sí que es de lágrima, el olor y tacto de la familia es el pan anímico de los invidentes, más que el sonido… Confinamiento en la oscuridad, para siempre, la oscuridad…. O a peores circunstancias de la vida, quien las haya, y a esto os señalo, humanos, la necesidad de reflexionar lo peor que podríais estar, y que no os esclavicen nimias incomodidades, dejad el grito para lo vital y la sonrisa irónica para lo banal... La indiferencia es un escudo; la trascendencia, unas alas para sobrevolar por donde otros lamentan tener los pies embarrados en los lodos de la vida… O, en fin, no cambiéis: perderíais la esencia, ese inconformismo que hos hace prosperar hacia logros elogiables...Bueno, llegó un momento, por fin, en que os dejaron salir a la calle… Se habían inventado nuevas formas de saludo físico social. Humano, ahora si no pegas codazos a la gente eres un antipático. Tampoco te pases. La dolencia “Codo de simpático” viene siendo más grave que el conocido “Codo de tenista” y tan preocupante como otra nueva: la “Artrosis de multa”, que vienen padeciendo muchos policías en la mano de escribir o teclear.

Por otra parte, muchas frases hechas han cambiado e significado, ejemplo:

1.     “Me lavo las manos”. Antes: “No quiero saber nada del asunto”. Ahora: “He tocado un virus”.

2.       “Tener buenas manos”. Antes: “Hábil, mañoso”. Ahora: “Desinfectado”

3.       “Mano de Santo”. Antes: “remedio excelente”. Ahora: “ Mano ulcerada por legía”

4.       “Apretón de manos”. Antes: Saludo entre dos al uso de estrechar la mano al otro. Ahora: Necesidad urgente de ir al baño para lavarse las manos.

5.       “Acceso de tos”. Antes: “Convulsión repetida de las vías respiratorias.” Ahora: “Contagiado”.

Pues nada, humanos, es lo que hay. “Tendrá que ser así”, frase absurda que también se suele decir en mi planeta, absurda porque siempre hay otras formas mejores de que las cosas sean… Llevo bastantes años destinado en vuestro planeta y no me habéis aburrido ni un solo minuto, sois un complicado y siempre original cúmulo de novedades. Os deseo paciencia, fuerza y suerte. Poned la esperanza en la vacuna. Yo prefiero ponerla en la porcina, a mi metabolismo absurdolandés de células autónomas le viene bien una dieta de choque a base de buenos torreznos bien fritos que me taponen las arterias para que no pase el virus. Ah, y vino, para pasarlos. Tenéis buenos vinos, famosos en un radio de 50.000 galaxias, por eso os visitan millones de especies alienígenas distintas… A muchos Etés los identificáis por sus pésimos disfraces de “Turista humano”. Vienen todos a buscar vino, porque a trabajar solo venimos los absurdolandeses…

Pues nada, humanos, es lo que hay. Saludos cordiales, terrícolas, un codazo de mi parte  y que tengáis un buen día.




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