Como a todos,
te llega ese segundo en que el Estar se te hace sucedáneo,
para los restos,
y el consabido "¿Para qué?"
te ladra como esos perros que ya desde nacidos los amarran
y que crezcan lo que quieran
con un grosor de cadena
sólo razonable en un arrastre de bueyes.
Así es, amigo, se te hace fósil
la ninguna gracia que de antiguo sospechas
tiene esta Broma que es la Vida
para quien es veterano de pasarla tantas veces
deprisa y aguantando la respiración,
como se comen los bocadillos de mierda,
cuando no hay otra cosa
y eliges no dejarte morir de hambre
por el "Qué llorarán" de la gente.
Ya te digo, se te ausenta la Dignidad,
sabes que para largo
porque no olvida ni unas bragas en su cómoda,
y no la sigues
porque ni por donde se larga ves
con esa mirada de lobo acorralado que se te enquista
desde cuando tu memoria sabe,
en un inútil oteo del entorno,
pues la Ansiedad es invisible...
Pasa el Tiempo cuanto tiene que pasar y cómo,
y justo ahí levantas la cabeza
porque eres hombre,
no porque te quede vergüenza,
más bien por instinto
y porque en los últimos años se te cuajaron los cojones
como caucho al aire
de tanto pisártelos el Destino
con rabias, frustraciones y hastíos,
y en esas,
aprovechas que aún vistes el traje de bufón
para pegar el último ridículo salto
cuando más atrás silba la guadaña en su volteo,
y la Muerte se lleva de ti
la Vida,
un derrame de cascabeles,
el eco de tu carcajada final
y un enajenado pero certero salivazo entre las cuencas de los ojos...
sábado, 13 de febrero de 2010
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2 comentarios:
Yo me marcho de aquí antes de que se me pegue algo...
Vengo desde Elixir para olvidar y creo que me quedo por aquí con tu permiso... ah, me descalcé antes, que a mi tampoco me gusta que me pisen lo fregao.
Un saludo. Me quedo leyendo un ratito.
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