viernes, 25 de septiembre de 2009

...Bailaban los dedos de Ana...

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Fueron dos níveas manos,
una abstraída dejadez,
un lento parpadeo vano,
un sorbo distraído de café;

en torno a la tibia taza,
cálidos en el calor afín
en un teatro de porcelana
bajo una mancha de carmín

bailaban los dedos de Ana
sobre un dibujo pastoril
una nerviosa danza
de caricias de marfil...

Fue magia inexplicable
que al inclinar la cabeza
brioso de brillos el azabache
mar de su cabellera

le ornara de ondas la frente
y a la luz del día velara
de su mejilla los claveles
y la dulzura de su mirada;

fue tras el negro eclipse de seda
que un suspiro se dejase oír
y de sus ojos traslúcidas perlas
brotaran vivas para escribir

salobres puntos suspensivos
en las vetas de la mesa
que fueron el triste principio
de la historia de una ausencia...

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6 comentarios:

Ana Márquez dijo...

Te amo porque sí.
Porque a la orilla gris de tu gesto
vienen a beber lunas y sombras,
o albas y dioses.
Te amo porque a veces no sabes callar,
porque no sabes hablar a veces,
porque me miras fijamente
y no sé qué hacer con tus ojos
ni dónde ponérmelos para que no me turben
o desarmen.
Te amo porque tratas de usted al miedo
pero doblegas a las bestias, sin espadas,
-Teseo en su laberinto-.
Te amo porque amagan tus besos ese aura húmeda y violenta
del aguacero y de la sangre.
Porque me acaricias y vuelo
desamparando en el suelo
ruedas y jaulas.


No es por ná, pero yo escribo mejó
:-P

Ta mu bonito. Besos, gordi

Anónimo dijo...

Andaaaaa! Que yo venía a echar unas risas y me encuentro con el amor a raudales :) Pues nada, voy más abajo a ver qué se cuece por estos lares...

El perfil, la monda! ;)

Carmen dijo...

¿Esto que éh dio mio de mi arma? Aquí se le sube a uno el azúcar con tanto dulce...niños, dejarse de dar envidia a la gente que pensaba que esta clase de amores solo se veían en las películas, tarse quietecitos los dos, anda.

Besitos.

Anónimo dijo...

Muy bonitos los dos,
pero que muy conjuntados.
Lo malo es que a los demás
nos dejáis un poco helados

Buscaba yo una historieta
y me encuentro entre requiebros.
Si ya lo decía el poeta,
el amor nos deja lelos.

Seguiré con mi paseo,
queden ustedes con Dios
ya que por lo que veo
esto es cosa de dos.

Ana Márquez dijo...

Jaja, sí, tenéis razón, de vez en cuando al alienígena se le azucara la pluma y nos sale con estas.
No os preocupéis, que no ocurre a menudo ):-)

Gracias por vuestras visitas y compañía. Paseante, ya veo que tienes inclinaciones "rimeras" también :-) No está mal.

Besos a todos.

Anónimo dijo...

Joder...qué envidia me dan los dos.

Bueno...yo sigo esperando a mi prínicipe ruso.

¡Que viva el amor, ¿no?!

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