
Cómo ahorrar dinero robando, trucos para sobrevivir a una crisis económica en el planeta Tierra.
1. Si acude temprano al apeadero del tren de la estación de su pueblo puede obtener gratis por apropiación indebida una bolsa de basura sin estrenar, la que ponen en el interior de la papelera del andén. Andén con ojo de que no haya testigos y menos los de Jehová, que son los más chivatos.
2. Si de excursión por la ciudad se le termina el agua y no quiere gastar en comprar otra botella, opte por llenar la vacía en la pila de agua bendita de la iglesia más cercana. Con este hurto no solo obtiene agua fresca de penumbra, sino bendecida por una orden religiosa que le sitúa en la posibilidad de ver milagrosamente sanadas sus dolencias físicas, cuales sean, desde cáncer hasta almorranas.
3. ¿Quiere renovar la tierra vegetal de una maceta y en el Ledoy Mierdín ha visto que los precios son de escándalo? En un día de lluvia pida prestadas unas botas de montaña, vaya al parque, pise los parterres arados, vuelva a casa y sacuda las botas en la maceta. Repita la operación tantas veces como sea necesario hasta llenar la subsodicha.
4. Ahorre dinero en su tiempo de ocio, materiales gratis para manualidades: de forma fingidamente casual entre en los bares preguntando por cualquier calle mientras distraído se apropia de un mondadientes. En un año habrá construido la Torre Eifel con palillos gratis a escala reducida. Si forma una Peña de Amigos, a escala natural.
Las religiones en la Tierra. Reportaje.
En este planeta tienen distintas creencias espirituales, religiones monoteístas, politeístas, visiones cosmogónicas sin dioses e incluso ateismos y analespiritualismos, siendo estos dos últimos los credos más fanáticos y vaselinizados.
Los humanos que administran estas creencias no trabajan, pero sostienen lujosamente sus necesidades materiales gracias a los donativos de fieles y el favor de gobiernos políticos afines.
La Fe se demuestra con donativos según la fórmula:
<>Donativo=>
Los líderes espirituales no realizan donativos de su erario privado, ya que se entiende que su trabajo de administración de la Fe es en si mismo el mayor de los sacrificios. Efectivamente, esto es incomprensible para nosotros los absurdolandeses y viceversa.
Transcribo la conversión habida con un gato siamés terrestre sobre este tema:
- Miau.
- Hola.
- Miau.
- Si claro, tenemos dioses y religiones, pero desde una concepción distinta.
- Miau.
- Tú, por ejemplo, ¿que Credo tienes?
- Miau.
- Ajá, como seguidor de las enseñanzas de Cristo, eres cristiano. Yo soy creyente del Todogeneroso Chupamé, y como buen chupamiano sigo los preceptos de aceptar devotamente que mi Dios Omniregalador me adore, suplique mi aprobación y me rinda servidumbre a cambio de mi amor por Él, en caso contrario, le castigo con mi indiferencia y puedo llegar a olvidarle si no me halaga lo suficiente. Los ministros del chupamianismo se llaman Obispobres porque viven en la miseria, ya que trabajan de sol a sol en todas las profesiones conocidas para poder con los ingresos de sus nóminas de empleados llenar los templos de canapés y vinos con los que ofrendarnos a los fieles. Una vez a la semana acudimos al culto, que consiste en atiborrarse durante media hora hasta reventar, mientras los Obispobres, famélicos, en nombre de Chupamé, cantan una alabanza a nuestra belleza, inteligencia y virtudes infinitas. Al salir, nos dan dinero para el taxi y nos suplican que volvamos la próxima semana.
-Miau.
- No creas, no tienen tantos creyentes, son muy pelmas los obispobres, hay que valer para aguantarles, tener mucha hambre o ser alcohólico.
- Miau.
- Yo si que no me creo lo de tu planeta.
- Miau
- Un respeto, bolapelo, que yo no te he llamado nada.
- Miau.
- Tu padre. Ya no me hablo contigo. Te den.
. .
5 comentarios:
Mira que Jehová era poco discreto...siempre habían testigos.
A mí me gustan los hare krisnas, me cansa barrer y encontrarme pelos por todas partes.
Besazos, Noveldi
Ana
Eres increiblemente fecundo(literariamente, ¡ojo!, que en otros aspectos no te conozco) y es un placer leerte, porque con tus sarcasmos me alegras el día.
Salud2
Muchas gracias, Juan.
Como ves, no estoy en el hospital ni nada de eso, no es tan grave lo mío, no te preocupes. Es más molesto que grave. Pero debo descansar un poco de teclear, aunque me da cosa dejar los comentarios de Locuán sin contestar, porque él es muy señorito y no va a hacerlo :-) y después se me acumulan. Besos.
Pues ahora entiendo por qué estás tan sofocada y te cuesta respirar:
si debes de ir corriendo cada día desde Cádiz hasta Santander a revisar este blog...
En los años sesenta había un anuncio junto a lasa carreteras que decía:"Ven en tren"
Tranquila, descansa y vuelve con más brío. Un beso.
Publicar un comentario