sábado, 14 de marzo de 2009

Poesía intelectual profunda para evocar imágenes II

.
Image Hosted by ImageShack.us


Mamá caracol


Mamá caracol
se llama "Caracolilla",
vive en una lechuga
y sube por la orilla.

Mamá caracol
quiere ver llover,
se esconde del Sol
¡Qué calor! ¡Hay que ver!

Mamá caracol
tiene cinco caracolitos,
todos juntos gritan "¡Gol!"
en los partidos de futbito.

Mamá caracol
les da de comer
y dice entre col y col
"¡Cómo vais a crecer!
¡Cada uno en su casita,
que algún día será un chalet!”


Los niños de la ciudad

Los niños de la ciudad
no pueden ver las estrellas:
como hay luces en el suelo
no se asoman ellas.
El abuelo de Pablito
las llama "Centellas"
- Abuelito, ¿Dónde están las estrellas?
- Están en el campo, Pablito.
- ¡Llévame, llévame! ¿Por qué no me llevas?
- Porque es de noche, Pablito,
y no tiene pilas la linterna.



Receta


El aceite salió de la aceituna
y lo echaron en la sartén,
"¡Yo te salvo!" dijo un huevito,
y el huevito saltó también.
El aceite se reía, ¡tan calentito!
y el huevito se enfadó:
"¡Pues ya no te salvo, me tienes frito!"
Dijo eso y al plato se marchó.



Los granos de arroz


Había una paellera
con dos granos de arroz,
vino un burro malo
y la dio una fuerte coz,
los granitos salieron volando
uno despacio y el otro veloz,
el lento cayó en el suelo,
una hormiguita se lo comió;
el rápido llegó al cielo
y en la luna se estrelló.


Image Hosted by ImageShack.us

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Casi lloro con "Mamá Caracol"

Y eso que mis lagrimas son parcas desde hace algún tiempo.

Finalizando con los granos de arroz, qué cabrón (en el buen sentido) es el autor para escribir.

Más profundo que Neruda, sin duda alguna.

Locuán dijo...

Pues hay q ser parco en todo, menos en lágrimas, Maga, las lágrimas son, dicen, "el sudor del alma", que, aunque suene a cochinada, es una forma de eliminar toxinas.
Besitos, guapa, y gracias por tus comentarios.
Ana

ir arriba