miércoles, 14 de enero de 2009

Mierda



Amaré mi vida hasta el día en que le sea infiel...

... Rabio con la idea de palear más tierra

sobre esos muertos que intentan levantarse de sus tumbas

contra todo derecho natural.

Encima,

busco qué decir

despreciado por las palabras que más falta me hacen

y no acuden,

necesitado de ellas

como de eructos que alivien la presión…

El poder de las palabras.

"Mierda", por ejemplo.

"Mucha mierda".

Siendo "Mucha" un cohete impulsor de

"Mierda".

Estoy agradecido de ser poeta.

¿Cómo podría decir

"Mucha mierda"

si no fuese poeta?

Solo la Musa, atraída por mi sensibilidad

se acerca en plan perrilla

rozando mi oreja con esos labios suaves, cálidos, húmedos, perfumados,

(no se lo hace a cualquiera)

y me susurra al oído

el verso sentido, emocionado,

"Mucha mierda"

con el que sabe ya de otras veces

que me hace desear lamerla su... ¿cómo era?...

...viene en le diccionario... Ah, sí:

"Clítoris".

Lamer

hasta que los diccionarios,

deprimidos por lo vacuo del resto de su contenido,

se suiciden a lo bonzo.



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