domingo, 18 de enero de 2009

Canis familiaris







Los gemidos que lancé

contra el castillo de tu soledad

dejaron transparentes los muros.

Dentro,

desde ese lugar último inaccesible

que todo ser humano guarda

me viste cercano como nadie antes.

Me acosté para siempre

a la vera de esos cimientos

para gruñir monótono mis cotidianos delirios

a sabiendas de que con el paso de las eras

llegarían a ofenderte

de tan aburridos.

En cambio,

yo,

perdido el Yo,

iría madurando sin saberlo

en el mayor de los sentidos de la vida:

No plantear el Sentido,

enajenado como si jamás hubiese tenido consciencia,

acomodado eternamente, por instinto,

a ser el perro fiel al calor de tus piedras.




4 comentarios:

ISABEL MIRALLES dijo...

Cuando estamos enamorados, el Yo da prioridad al Tú. Buen poema.

Dale las gracias a Ana por pasarse por mi blog.

Con tu permiso subiré tu poema a mi foro poético:
http://boards3.melodysoft.com/app?ID=sentimientospoeticos

Isabel

Locuán dijo...

Muchísimas gracias, Isabel, es un honor para nosotros. Un saludo muy cordial.

Pedro y Ana

Anónimo dijo...

hola soy ladie_pink hasta ahorita ando pasando jijiji disculpa la tardanza pero bueno esta muy lindo tu espacio lo observe todo y sta divertido jajaja eso del boton bueno realice tu encuensta ok saludos ps
cuidate mucho *-*

Locuán dijo...

Hola, Lady, un honor verte por aquí :-) Besitos

Ana

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