domingo, 2 de enero de 2022

Noviazgo en la 3ª Fase.

 

"Te amaré hasta el Infinito". -Me dijo ella-

 Y Yo: "¿Y eso qué es? Pliegas el Espacio y te plantas allí en un Holaquetal, sin recalentar el bugaplatillo", que se lo dije a despecho con reproche, por entregado de mí, que por ella daría mi darveider favorito.

 Y ella: "Cuando hablo a lo humano, no me entiendes".

 Y yo:"Ni a ti ni a ningún humano. No te dejes. Sé tú misma o llegaré a desconocerte, respeta mi alienofilia, cari, una E.T. cinco jotas como tú, ¿qué necesidad tiene de andar imitando las mortadelas homínidas de mi mundo?"

  Así como suena, le dije, yo mismo, vaya, por provocarla, que la conozco, y salíosme bien, porque inflamó ventosas, desplegó élitros, erizó pedipalpos, vaporizó etanol y cloqueó las articulaciones óseas del aparato respiratorio, todo ello preludio fisiológico de la típica declaración de Fe Axozeconexenita, a saber que sepas que me soltó, no invento nada, ésta: "Te amaré por encima de todos los ascos". Entonces sí que sí, me masacró emocionalmente con ese puto fogonazo al centro de la patata, que solo me faltó caer al suelo echando humo por el culo como caza derribado en la aérea batalla del amor, donde gana el que ama al otro más que viceversa y quien pierde es una puta mierda solo digna de comprarse un hámster, que otra cosa no sabe amar bien y así no le joda la vida a nadie haciendo ejercicio de tontolamor o tontalamor por los laberintos de la vida. No te jode.

Total, en ese brete, ¿Para qué pensar? Para nada. Por reflejo primate la besé a lo bulto, donde terció, la besé, que sigo sin saber, después de cinco años de relación, qué es codo, culo o cara; la besé sin lengua, porque la sensible, si tal, me vomita invariable y al azar por cualquiera de sus ni conté cuántos sean lo que sean; y la besé extasiado, en ese después de un antes mejorado a partir de tal y cuál, ya sabes, lo típico en relaciones de cimentación progresiva... Y ella me correspondió con un indoloro extirparme la columna vertebral para implantarme un campo energético tubular, total en dos segundos, tecnología de cagarse, en el típico arrebato Axozeconexenita, lo normal entre ellos, lo sepas, eso es un regalo y no las mierdas humanas. Desde entonces nunca me duele la espalda, me toco los talones con la nuca y te calculo la temperatura exacta de un café metiendo el dedo gordo del pie dentro de la taza. Desde que la conocí soy persona mejorada: ya tengo visión de infrarrojos, oído interno de Lémur, puedo aguantar la respiración siete días y meo detergente hiperconcentrado, una gota, una colada.

 Que eso, que nos casamos. Ya Sánchez nos decreta en primavera la Ley del Matrimonio Pro alien, que podamos, eso ha dicho, allá él si no cumple, so riesgo mi amorfa le jaquee los resultados electorales, contra mi voluntad, que no me gustan trampas, para nada que me va a servir, que no sabéis como se pone esta cuando se le contrae el Oripópolo, aguántala, nene, tiene que ser lo que ella diga, cosota mía, amasijo espacial de mi corazón...

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