lunes, 22 de agosto de 2011

Cada lágrima inocente

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Porque yo vestí de espino
tu piel sensible y amable,
cada púa quiere el Sino
sea en la mía un sable;

cada lágrima inocente
que te hiciera derramar,
hundido mi pecho la siente
como en una fosa del mar;

cada silencio de locura
con que mancillé el desvelo
de tu bondad y tu ternura,
se hizo grito en mi duelo...

¿Y cada risa compartida...?
...Sí, ese recuerdo me calma:
es agua que me da la vida
en el desierto de mi alma.

2 comentarios:

Carmen dijo...

ainss....qué bonito. Dale un achuchón a mi paisana guapa.

Locuán dijo...

Gracias, Carmen :-)

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