sábado, 22 de enero de 2011

En Absurdilandia, con los amigos

Como os cuento, chavales, recuerdo el día que llegué a la Tierra, ni un folleto turístico tenía para saber lo que me iba a encontrar. Las cuatro de la mañana, aterrizo en un descampado del sector Burgosespaña, salgo del platillo, le doy al botón del micromorfo para reducirlo y cuando me estoy guardando la nave en el bolsillo veo que se me acerca un mastín castellano, una forma de vida de allí, que yo no sabía ni lo que era, oyes, yo más perdido que un Plantillano en Apareoclub quintodimensional; entonces le hago el saludo intercósmico, que no sé quien fue el primer idiota que se le ocurrió llamarlo así , porque solo se entiende en cuatro mundos de cada cien. ¿Que qué saludo? Pues ese, joer, el de quedarse quieto como un árbol; y va el aborigen, separa del suelo una de las cuatro extremidades que lo sostienen y me fluye en los pantalones, en los de navegación, macho, los que vienen hechos con tejido fibrocomputerizado para conectarte al computador neuroatómico del platillo cuando te sientas en el campo de fuerza del puente de mando para pilotar; encima, en la pernera derecha, que es donde está el fusible del traductor automático y el del manguito de presión de la cafetera esprés que incorpora la solapa del cuello de la chaqueta. "A tomar pol culo, sin café hasta que vuelva a casa", me digo, que me equivoqué, porque en La Tierra lo conocen, a algún turista espacial se le cayeron semillas hace unos cientos de miles de rotaciones, y la peña de allí se cree que es una planta de su mundo, como las otras... Volviendo al tema, pues eso, lo normal, ¿no?, que me pienso que es el típico alien con comunicación por emisión de fluidos, y empiezo a intentar diferenciar las variaciones de temperatura y de olores del flujo para traducir el significado, y a los cuatro segundos se corta la emisión de la espita que tenía la forma de vida debajo del cuerpo, y pienso "huy, huy, huy, ¿cuatro segundos?" Joer, que uno tiene 187 mundos investigados en el historial profesional, y saqué sobresaliente en Modos de Comunicación Extrabsurdolandeses, asignatura difícil. El record de brevedad en comunicación por proyección de fluidos lo tienen los Parcomutianos de Vetepacasian, y son diez minutos. Lo normal son veinte o treinta, y no hablemos de los Pelmánidos: una vez en una estación de servicio intergaláctico llegó un Pelmánido, claro, echamos todos a correr, menos un novato, qué tonto, que va y le saluda; el Pelmánido se pone a chorrearle una mano y cuando termina era por la tarde, joer qué risa, ahí viene el novato con la mano blanca y todo arrugada, le pregunto "¿Qué te ha dicho, te ha contado su vida?" y el chaval: "No, solo me ha preguntado la hora". Joder, nos girábamos del descojono en gravedad cero, imagina, más de doscientas especies aliens en la estación, a tope, cada cual riendo a su manera, carcajadas, cacareos, berridos, chirridos, que si lagrimeos, que si desprendimientos de escamas, que si emisión de gases de órganos internos, que si cambios de color, que si danzas rituales, ya sabéis, cada cual se ríe según su organismo, aquello parecia un rebaño de Oripúndulas atacado por una manada de Cruchs... ¿Qué os estaba contando...? Ah, sí, el mastín, pues eso, cuatro segundos. Y entonces, pun, caigo: "¡¡¡Me cago en mi puta vidaaa, este bicho ni es inteligente ni es ná, es que me ha meao el hijoputaaa!!!". tal que así, a gritos, de madrugada en medio de un barbecho del sector burgosespaña, Tierra, Sistema Solar, así, con el platillo todavía caliente en el bolsillo y el traductor automático ya jodido y sin café, con un frío de mantecado.
Tuve que aprender a hablar en castellano a pelo, y menos mal que La Tierra es poliglotal, porque si no, me descubren; imaginaos, al día siguiente que me veo en una colmena humana... ¿Cual era...?, ah, sí: "Aranda de Puerro"; allí, en un bar, intentando pedir un café en absurdolandes, que me dice la camarera, que no entendía nada, "¿Ucrania?" Y yo: "ñiu, ñiu, aojff af Ucrania, fiuuuchachán café prff, ein jo ein" (N. d. T. : "Sí, sí, de Ucrania, acabo de llegar. Café solo, por favor".)
En fin, de todo me pasa.

1 comentario:

Sara Royo dijo...

Jajajajjjjjjjaaaaaaaaaaa
Es q en Aranda de Puerro son muy suyos... :)

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