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Con un ánimo áspero, lánguido,
próximo mi espíritu mísero
al pérfido vértigo melancólico,
(de la lástima, pórtico mortífero)
veíame.
Súbito,
en la cóncava bóveda de árboles,
un pájaro espléndido, dulcísimo,
en el ámbito indómito, mágico,
como pétalo trémulo y tímido
veíase.
Súbito,
alejándome de lo inarmónico,
(al pájaro báculo de mi ánima
y músico alzándome estático)
igual que en el céfiro las águilas,
veíame.
Súbito,
en mi máscara, monótona, lóbrega,
bajo el párpado, húmeda lágrima,
cual fantástico, único, relámpago
de un magnífico júbilo, plácida,
liberábame.
domingo, 21 de marzo de 2010
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2 comentarios:
Bueno, bueno... q derroche de esdrújulas, con lo dificilísimo q es hacer un poema con ellas. Enhorbuena.
Gracias, Sara. Me sobraban de otros poemas e hice este como quien hace albóndigas con los filetes que no se quiso comer nadie. Saludos :-)
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