domingo, 11 de enero de 2009

La libélula





Ilustración del autor



Vine

y al venir me dijo la ciencia

“mota de polvo”

por humano me hice centro

y no parte,

mal,

de niño me creí cierto

el decorado que me rodea

hasta la edad de los desengaños,

ya despegado,

floté en medio de mi centro

sin descanso

y en un buen momento

de oto mal día

entró en mi devenir

una charca, unas plantas, una flor

y una libélula que quise ser,

envidioso

por tener yo también

una flor en que posarme

una real en el falso decorado,

hermana libélula, con tu destino

y con el mío

tuviera alas como tú,

láminas,

que son los pensamientos libres cortados en

láminas,

que son las canciones del amor de dios entonadas en

láminas,

que son las brillantes cutículas de los ojos amados extendidos en

láminas,

que son saltos transparentes azotadores del alegre aire

de las charcas

y tuviera cuerpo como tú

para dispararlo como flecha

por el mundo y volver a tu descanso,

flor,

hoy domingo es el único día en que puedo imitar a Dios,

descanso,

pero si yo fuera Hacedor de mundos

con licencia,

permisos,

registros

y demás papeles,

todo el planeta sería un pantano, un delta, una charca

un cañaveral de río,

un mundo de libélulas como flechas

y flores

en las que descansar.

Tengo, al menos,

las flores de tu ser.




2 comentarios:

dianastrocyte dijo...

Perferto. Ahora pondré un apartado para cada poema.

La poesía: Gran metáfora. Gran analogía. Gran pequeño texto lleno de emociones encontradas.

La simpatía humana: Quizá cierta, quizá alterada. Sólo dos palabras para ésta entrada, que son antónimospero se complementan; misantropía, filantropía.

Gótica: Vaya, este escrito me llegó hasta lo más profundo de mi alma. Lo leí unas 8 veces y presiento que no lo comprendí como quisieras que se entendiera... ¡Menudo texto hermoso!

Nocturnal: Bastante reflexiva, con mensajes subliminales o simple redacción. No. Me confieso. No sé leer literalmente. Oscuro fenómeno natural.

Libélula: Interesante. Algo dulce en dónde estar. Una flor.
Un espacio inmenso en dónde volar. Velocidad.
Una libertad incondicional. Aleteo insaciable.
Igualdad que aterra. Dios hace a todo el mundo iguales; libélulas...
Buen texto... Perfecto para refleccionar.

Locuán dijo...

Muchísimas gracias por tu lectura reposada y tus análisis de texto. En la época apresurada q vivimos lo más valioso q se puede recibir de otro es ese tesoro tan costoso q casi nadie tiene: tiempo. Gracias.

Ops, soy Ana, la webmaster :-). Encantada.

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